miércoles, 12 de diciembre de 2007

SISTEMA POLICIAL DEL REY CARLOS III

El control de la calle fue una cuestión esencial para el Rey Carlos III y sus Ministros. Las actuaciones y objetivos para controlar la calle se centraron en los contenidos que siguen: armas, desordenes públicos, juegos prohibidos, vagos, actos religiosos, gitanos, espectáculos y embozados.

Sobre armas en 1.761, para evitar riñas, desafíos, asaltos y asesinatos, prohibe el uso de armas cortas, blancas y cortas de fuego, condenando a los infractores nobles con seis años de presidio y en el caso de plebeyos, trabajo de seis meses en las minas.

En relación a los desordenes públicos mediante penas de cuatro años de presidio y multa a los que dieren cencerradas a viudos-viudas que contrajeran segundas nupcias; así como a los que sembraran falsos rumores y los que vertieren en la calle, mediante romances o coplas asuntos de justicia.

Referente a juegos prohibidos, mediante una pragmática sanción emitida en 1.761, el Rey Carlos III prohibió veintisiete juegos diferentes, lo que señala el arraigo de estas prácticas en las costumbres españolas, “tan perjudiciales para la paz y sosiego de las familias, y tan contrarias a la moral pública y el buen orden social”. Los juegos prohibidos eran de embite, suerte y azar. Los motivos que empujan a la emisión de esta pragmática son entre otros las enormes cantidades de dinero que se cruzan en las apuestas que arruinan a muchas casas; la distracción en la que viven muchas personas dedicados a estos particulares, considerados como viciosos; desórdenes y disturbios que se producen por estas conductas; y el fomento de la codicia.

Entre los veintisiete juegos prohibidos destacamos algunos de ellos: Banca, Treinta y Cuarenta, Treinta y Una Envidada, Juego de la Oca, Bolillo, Palo o instrumento de hueso, el de la Taba, Cubiletes y Nueces.

En la casuística de que los jugadores fueran clasificados como vagos, mal entretenidos, sin oficio o ocupación, y tomaran el juego con la actividad habitual, en calidad de tahúr o fullero y si fueran nobles serán condenados a servir por cinco años en regimientos fijos, y si fueran plebeyos destinados, por igual tiempo en arsenales.

Se prohibía además que jornaleros, menestrales, oficiales y aprendices jueguen en días y horas de trabajo, entendiéndose desde las seis de la mañana hasta las doce; y desde las dos de la tarde hasta las ocho de la noche.

La pragmática además prohibía que en casas públicas, tabernas, hospederías, mesones, cafés, etc. jugar a cualquier clase de juego, permitiéndose sólo los de damas, ajedrez, tablas reales y billar de tacos pero sin que puedan cruzarse apuestas, y si estas aparecieren nunca por encima del Real de Vellón.

Respecto de la Vagancia se destaca que los vagos se identifican como gente que no conocía oficio u ocupación honesta, o andaban entretenidos en tabernas y casas de juego. El Monarca Carlos III ordenó prenderlos en todo el reino para darles empleo útil. Campomanes calculó ciento cuarenta mil personas los considerados vagos, alcanzando proporciones considerables que ocuparían a economistas y reformadores. Así entre otras medidas, los que tenían entre dieciséis y treinta años fueron destinados a regimientos de los Cuerpos de América, fijando el tiempo de servicios en ocho años. Curiosamente, los ineptos fueron depositados en la Armada para servicios de arsenales y aquellos declarados como vagos resabiados, a tareas de hortelanos en hospicios y casas de misericordia.

Los buhoneros y gente que adiestraban animales domésticos también fueron considerados como vagos, dando instrucciones a los corregidores para que acabaran con estos ociosos.

Con referencia a actos religiosos prohibidos se refiere el Monarca a aquellos que con ocasión de procesiones se empalaren; se celebren por la noche o aquellos donde se realicen bailes delante de imágenes o santos.

Los gitanos se distribuían en Andalucía, Castilla y Aragón. En Andalucía en tiempos de Carlos III alcanzan la cifra de cuarenta mil. Las cédulas reales de Carlos I, Felipe II y Felipe III no lograron que éstos abandonaran su vida nómada, lengua, indumentaria y costumbres matrimoniales así como ejercer el recurso engañoso como forma de vida. Felipe V por ordenes reiteradas de 1.705, 1.708, 1.717 y 1.726, trató de reducirlos a la vida sedentaria de los trabajadores del campo, prohibiéndoles tener caballerías, poseer armas y viajar sin licencia.

Carlos III, en el ánimo de integrar a los gitanos en el pueblo, publicó una pragmática donde prohibía la forma de vestir y el modo de vivir nómada de estas gentes. Declaró que las voces de gitanos y “castellanos nuevos” eran términos injuriosos, amenazando con penas a quien las proclamare. Dió noventa días a los gitanos para integrarse en los pueblos mediante prácticas de oficios, y transcurrido ese plazo, en el caso de incumplimiento, serían proclamados vagos, y en consecuencia detenidos, sin formación de causa, aplicándoles en la espalda un hierro caliente marcados con las armas de Castilla. Los gitanos sellados que reincidieran serían condenados a penas de muerte.

En relación a los espectáculos se reguló la compostura del público en los teatros a efectos de orden público y la decencia, no permitiendo la entrada y permanencia a gente con capa, a los escandalosos, peleadores, disputadores y a gentes que portaran sombreros, gorros, así como portadores de hachas encendidas. Quedaba prohibido arrojar objetos al escenario, cruzar señas con los cómicos, siendo muy vigilados por cobradores, los militares, que eran los grandes causantes de problemas en los teatros, y por último,
los embozados, que también se llamaban tapados, portando trajes impropios al carácter de los mismos y estimados como indecentes para los paseos públicos. El embozo se utilizaba en el paseo público desde los coches y a pie, unas veces para mirar con indiscreción y otras para arrimarse a personas, sin conocimiento de ellas, algunas veces para injuriar o servir de mofa. Por razones de moderación, autoridad y policía, se dispuso que se usara la capa corta en lugar de la larga, y del sombrero de tres picos en lugar del chambergo.

CARLOS III Y LA POLICÍA. 1.701-1788.

Desde una perspectiva policial el período histórico que comprende los reinados de Felipe V, Luis I, de nuevo Felipe V por fallecimiento de Luis I y Fernando VI, años 1.701-1.759, es un momento donde lo policial queda solapado por lo militar. España y Europa, en el reinado de Felipe V se encuentran entre pugnas dinásticas, enfrentamientos en el mediterráneo, guerra de colonias y al Rey Sol, Luis XIV presiona a su nieto el Duque de Anjou, Felipe, obligándole a numerosos pactos de familia, y que se mezcle España de intereses foráneos, a parte de presencia en sus territorios de Ejércitos franceses, ingleses, irlandeses, austríacos, italianos, etc.; además, de escuadras que asaltan sus puertos. España se encuentra en un caos de batallas y no descansará hasta el breve reinado de Fernando VI ( 1.746-1.759), que se declarará neutral.

Luis XIV marcó la política de Felipe V frente a Africa, Inglaterra, Holanda y Portugal, y para ello se valió de la Princesa de los Ursinos y de innumerables embajadores que presionaron en la Corte de Madrid; luego, con la presencia de Alberoni y Ripperda, verdaderos validos, incrementaron el caos con intereses bastardos en Italia para sastisfacer a la segunda esposa del Rey Felipe V, y luego en Austria a los descendientes de la misma.

En definitiva, batallas, guerras, escuadras, tomas de Madrid por los Austríacos, melancolías del Rey, informaciones de ida y vuelta de las Cortes de Londres y París, dibujaron y determinaron un periodo épico de la historia Española donde emergieron muchos inválidos, por tantas mutilaciones como consecuencia de una guerra continua, hecho que motivó a que Felipe V creara la primera fuerza policial del siglo XVII, los Inválidos Hábiles, aparte del Cuerpo de Carabineros, perseguidores de malhechores y fugados.

Carlos III es el monarca que representa el Despotismo Ilustrado Español. Era el mayor de los hijos de Felipe V e Isabel de Farnesio; Rey de Nápoles y Sicilia desde 1.734 con el nombre de Carlos VII. Al morir sin sucesión Fernando VI en Villaviciosa de Odón (Madrid) fecha 10 de agosto de 1.759, comienza aquél a reinar en España. Llegó el 17 de octubre a Barcelona procedente de Nápoles, haciendo su entrada en Madrid el 9 de diciembre de 1.759, instalándose en el Palacio del Buen Retiro. Casado con María Amalia de Sajonia, Princesa de Polonia, tuvo trece hijos, todos nacidos en Italia, y que en su mayoría se malograron. Conocía esta Reina el alemán, francés e italiano. Fue sumamente piadosa y muy devota de San Genaro, patrón de Nápoles y de Santa Teresa. Le agradaba la vida al aire libre, la caza , la pesca, los animales, el tabaco y el baile de la Corte.

Carlos III fue un hombre de mediana estatura, fuerte y magro. Rasgo característico de su rostro era su larga nariz, flanqueado por ojos vivos y largas pestañas. Usaba habitualmente de trajes holgados y sencillos. Gustaba de la caza, que practicaba diariamente. Era un hombre puntual, de buena fe, cumplidor de palabra, justo, piadoso, devoto y de vida ejemplarmente honesta. Sin enfermedad conocida, las desgracias familiares quebrantaron su salud entre otras la conducta desordenada de su ingrato hijo, el Rey de Nápoles; la muerte de su nuera la Infanta portuguesa María Ana Victoria, seguida de la de su hijo, el Infante Don Gabriel.

Cuando Carlos III llegó a Madrid, tenía 43 años, y pasado el verano de 1.760 en La Granja, murió su esposa La Reina. El 19 de julio de 1.760. Carlos III fue juramentado en la iglesia de San Jerónimo, trasladando la Corte al Real Sitio de San Idelfonso.

En 1.759 fecha de llegada de Su Majestad El Rey a Madrid, esta Villa, era descrita de la forma que sigue “multitud de casas de juego que provocaban reyertas callejeras, donde todo tipo de armas lucían; se producían retos y desafíos; lugar de confluencia de ociosos y vagabundos; continuo teatro de hurtos y pendencias. El desaseo era tan grande que las inmundicias se arrojaban sobre pacíficos transeúntes al aviso de ¡agua va¡”. Carlos III, acometió desde el primer momento de su reinado cambiar el aspecto de Madrid, comprobando él mismo la falta de limpieza y urbanidad en las calles y muy especialmente las deficiencias policiales. Entre los primeros edictos y cédulas publicadas por el Rey Carlos III intentaron mejorar el alumbramiento de esta ciudad, empedrar sus calles y crear servicios de limpieza al objeto de cambiar “la Corte más puerca del mundo en la más limpia”. Al lado de esta normativa se prohibió desde un principio, ya intentado en los reinados de Felipe V y Fernando IV que no se asistiera a ciertas localidades de teatro con capa, gorro o embozo y no se pusieran celosías a los palcos y alojeros; y a las mujeres estar en esas localidades con el rostro cubierto con el manto. Se prohibía también a los que paseaban a caballo o a pie, embozarse para acercarse a los coches. Entre las normas de la Corte, se destaca que nadie debía andar en otro traje que el propio de su persona, carácter y empleo y si fuese de capa, ha de llevar sombrero de tres picos y peluquín o pelo propio, sin gorro, coña, montera, sombrero, chambergo o embozo alguno. En una pragmática prohibió el uso de armas cortas, de fuego y blancas, advirtiendo además, que ningún cochero, lacayo, ni criado de librea podrán llevar espada ceñida, sable ni otra arma blanca, encomendando la vigilancia de esta norma a los INDIVIDUOS HÁBILES DEL CUERPO DE INVÁLIDOS, creado por Felipe V, al que se uniría en calidad de auxiliares, las Milicias Urbanas, creadas por el Rey Carlos III.

Carlos III al inicio de su reinado, mantuvo a los Ministros de su hermano, Fernando VI, cambiando sólo la cartera de Hacienda, que la entregó al Marqués de Esquilache, siciliano, que había servido a los Reyes en Nápoles con la misma cartera. Su reinado tiene dos momentos: desde 1.759 a 1.766, donde se proveen espectaculares normas de orden público, y que producen en su contra desordenes, hasta el punto de originar una rebelión nacional, que coinciden con todas estas reformas precipitadas, cuyo artífice fundamental fue Esquilache; y de 1.767 a 1.788.

El motín de Esquilache, 1.766, nace de la condición impopular del protagonista del cambio reformista diseñado por este siciliano, que entre otras cosas organizó el Monte Pío Militar, reemplazos del Ejército, arbitrios y abastos de los pueblos, libertad de comercio, introducción de la lotería, pero muy especialmente, por la transformación del Madrid popular, cambiando sus costumbres, como los juegos de cartas, uso de armas, conductas en teatros y calles, uniéndose a todo esto numerosos edictos referentes al orden público; y muy especial el enorme disgusto del pueblo por la carestía de la vida, derivada de la sequía que sufrió España desde 1.760 a 1.765, que cubrió al pueblo de enorme pobreza. El 23 de marzo de 1.776, después de arrancar bandos y sustituirlos por pasquines sediciosos, el pueblo de Madrid estalló al grito de ¡Viva el Rey, Viva España, Muera Esquilache¡. El motivo del motín, según algunos historiadores, fueron los bandos referentes a sombreros y capas. El propio Esquilache escribe sobre este motín “cuando llegué a Madrid, encontré la ciudad entera en la mayor porquería; todo se tiraba a la calle, y era una suciedad tal que nadie podía tener la ventana abierta por el gran hedor; me dediqué a limpiarla haciendo cloacas en las casas.... Era costumbre del pueblo ir con capas larga hasta los pies y unos sombreros tan calados que a ninguno se le veía la cara; decían que tal forma de vestir era porque la ciudad estaba sucia y que todo se tiraba por las ventanas. Parecía justo que habiéndose limpiado la ciudad se ordenase prohibir una máscara tan perniciosa, y así se mandó que la capa se llevase más corta, hasta media pierna, y el sombrero de tres picos, para que cada uno fuese con la cara descubierta”. El mismo Esquilache, en carta dirigida a Tanuchi, Cartagena 5 de abril de 1.766, dice que el lunes santo aumentó el tumulto, gritando la gente que ninguno quería llevar sombrero de tres picos, pidiendo además el pan rebajado y que El Rey le expulsara de Hacienda, gritando el pueblo contra todos los italianos, rompiendo y destruyendo las casas de Grimaldi y Sabatini, y añade Esquilache, que el Rey encontrándose con poca tropa, tomó partido por el pueblo para apaciguar, permitiendo llevar la capa larga y el sombrero redondo, así como rebajar el pan de doce cuartos a ocho.

Otra visión del motín de Esquilache, interesante desde la perspectiva policial, se explica por historiadores en base a tres motivos relevantes: primero, el odio de los madrileños a los extranjeros, fundamentado en la represión de carga efectuada por la Guardia Valona en la plaza del Buen Retiro, con ocasión de a boda de la Infanta María Luisa en 1.764, donde murieron 24 madrileños y no se castigó a nadie; segundo, un plan serio y organizado que señaló a una sociedad secreta a la que se deben ciertas Constituciones y Ordenanzas, atribuidas al Rector de los jesuitas de Madrid; y tercero, a una alianza entre el clero y la nobleza que alentaron la rebeldía, unos por el regalismo y otros porque comprobaban que las reformas favorecían a la burguesía. Entre la nobleza, sin duda, estuvo el Duque de Alba, que se complicó en el motín, y no pocos religiosos, habiendo muchos de ellos sacerdotes y jesuitas que aparecieron como inductores del motín, y con pretensiones de dar a la revuelta el carácter de guerra santa etiquetando a los directores del motín como Soldados de la Fe. La resonancia del motín, tuvo enorme eco nacional e internacional, obligando a Esquilache a marcharse de España.

El motín de Esquilache trajo al gobierno al Conde de Aranda, presidiendo el Consejo de Castilla y adoptando como primera medida la orden de que en ocho días salieran de Madrid los clérigos que no tuvieren destino, mandándolos prender si proferían insultos al gobierno, así como la prohibición de tener imprenta, desterrando a algunos de ellos, imponiendo poco a poco, la capa corta, el sombrero de tres picos y todas las ordenanzas y cédulas del anterior periodo de Esquilache. Floridablanca continuó las reformas de modo más contundente, pero paso a paso, no solo en Madrid, sino en otras ciudades con la intención de reformar las costumbres y perseguir la mendicidad y la vagancia.

martes, 13 de noviembre de 2007

Torrente Ballester y los perros

Corrían los finales de los sesenta en Salamanca y en el bar de la facultad de Derecho tuve la suerte, con asiduidad , de compartir café de recreo de clases y afecto, con Gonzalo Torrente Ballester, debido a mi condición de profesor interino cuando yo no pasaba de los veinticinco años , en el Instituto de Enseñanza Media , suerte que tuve tras ser presentado por dos profesores del Movimiento , Recio y Berzocana, al antiguo Catedrático y falangista ,afiliado en los primeros tiempos del Alzamiento en las huestes de Dionisio Ridruejo.

Traer aquí una semblanza de Torrente Ballester es ayudar a los estudiosos de su obra y personaje a conocerle mejor ,aunque mis percepciones y el paso del tiempo pueden enturbiar la objetividad y veracidad de lo que cuente.

Y entre esas percepciones , tal vez enrevesadas y trastocadas ,recuerdo al Sr Torrente como un hombre muy mayor , a pesar de sus cincuenta y nueve años, abrigado con chaquetón y bufanda doblada, fumando con reiteración y sacando una voz al aire con carácter broncoso ,aunque agradable al oído , con felices sensaciones y en estas manifestar , no sé porque alusión, su cariño hacia los perros , por alimentar ternura y bondad , circunstancia que desplazaba a sus personajes en las novelas que escribía, aunque por una desgracia habida entre sus hijos , por quistes habidos y trasmitidos por los perros ya no podía gozar de la compañía de aquellos , vertiendo en sus libros algunas maledicencias ,desprovistas de la debida ternura y bondad que le asistía.

lunes, 12 de noviembre de 2007

revuelta estudiantil españa 1956

•En 1956 los tres grandes contenidos que entretenían a la policía española eran, primero , prevenir , investigar y reprimir las revueltas estudiantiles que se producen en Madrid , con alteraciones graves ,circulando rumores de golpe de Estado y entrega de armas a escuadras de falangistas , motivo por el que el Régimen decide sustituir a los Jefes Superiores de Policía de Madrid, Barcelona y Valencia, segundo , reprimir la prostitución , clausurando prostíbulos y casas de tolerancia a mujeres ocupadas en el tráfico ilícito de sexo , y tercero , reprimir el trafico y consumo del cáñamo indio .
•Aquella revuelta estudiantil, cuando Joaquín Ruiz Giménez era ministro de educación , tuvo como autores intelectuales al trío Múgica, Pradera y Tamames , que a finales de enero del año que reseñamos , proyectan un manifiesto con la intención de crear un congreso libre de estudiantes, al objeto de desafiar al sindicato español universitario , de tinte falangista, y además órgano obligatorio ideológico de los estudiantes .Aquel trio autodenominado la Mezquita , logró la colaboración de Dionisio Ridruejo ,falangista radical , apartado del Régimen , Sánchez Mazas y otros juristas considerados .El manifiesto fue presentado en la Universidad de San Bernardo el 1 de febrero , consiguiendo tres mil firmas , entre ellas la de Sánchez Drago, apoyado el mismo por Pedro Schwart , Juan Sebastian Garrigues, , Gabriel Elorriaga del Seu , y el joven abogado Jose Marçia Ruiz Gallardçon , padre del actual alcalde de Madrid.
•El Seu , el 9 de febrero, ante tal provocación, alimentada por Radio Nacional y la Falange ,instan a sus escuadras correspondientes a fin de asaltar la Universidad de San Bernardo , y en esa batalla campal ,que se extendió a las facultades de la ciudad universitaria , resultó gravemente herido de un tiro en la cabeza Miguel Alvarez de 19 años , miembro de la centuria Sotomayor de las falanges juveniles de Franco
•El 11 de febrero el Régimen decreta el estado de excepción

martes, 23 de octubre de 2007

Anibal Machín , semblanzas de

Lamento la muerte de Anibal Machín y elevo preces para que el Todopoderoso le ampare .En cualquier caso esa muerte venía anunciada por la intensidad que en el transcurso de los tiempos había impregnadoa sus actuaciones , tanto comunes , en su relación con las gentes y vecinos, cuanto con profesionales de menor y mayor rango.De todos es conocido , singularmente en Denia , los incidentes con Saldaña y Muro, dos excelentes profesionales en aquella localidad alicantina. Al primero le costó su puesto de trabajo y al segundo estres y no poder reconcilarse con esa plantilla a pesar de su alto rango policial, después de haber sido titular de la Provincial de Cáceres.

Conocí a Anibal Machín , allá por los años noventa , cuando ocupaba puesto en la Inspección de Servicios de la DGP, siendo Sundirector de la misma Agustín Linares, y de Inspector General, el Sr. Almendra , salamantino de pro y hombre discreto y leal donde los hubiere.Almendra se apoyaba en otro Comisario, Armiño .La tarea de Anibal Machín en la Inspección General de Servicios consistía en velar por el cumplimiento de las circulares ,reglamentaciones y quehacer de la policía española en varias regiones españolas, inspeccionando todos los servicios, brigadas y Comisarías correpondientes, pasando , después de inspección minuta protocolizada a efectos de seguir o no dando confianzas a los responsables policiales .
Machín ya estaba fuera del ámbito de Vera y de la información , aunque coqueteaba con un periodista progresista encargado en Rafael Calvo , y con categoría/sueldo de Subdirector Genertal, de grabar todos los programas de radio y televisión desafectos y críticos con el objetivo de controlar y pasar la correspondiente a los servicios discretos de la Seguridad.

Por esa época, concretamente, año 1994,cuando yo ocupaba tareas de presidente de la comisión operativa de la violencia en el deporte , Machín pasó a mi despacho para contarme el interrogatorio que había padecido con Garzón referente al "trasiego de viajes y pase de documentos" a ciertos paises de Europa . En ese momento las relaciones con su esposa, psicóloga ,que colaboró conmigo en el Colegio de Huérfanos de la Seguridad del Estado, hija del Comisario Pulló, no eran las debidas en el marco de un matrimonio , participando su inquietud por viajar insistentemente y con avidez a las Canarias donde había encontrado una nueva pareja , que es la que actualmente le ha abandonado , al parecer , según informaciones que corren entre los policías de Denia , por algún acto violento frente a uno de los hijos de su compañera, peluquera que lo fuera/es , en Denia .

Luego,Anibal Machín, sería alejado de las fauces de Madrid , como así ocurrió con otros vinculados a los Gal, y desplazado a Denia , como responsable de la Comisaría ,donde era titular de un apartamento situado en las Marinas .Su carácter en la Comisaría se evidenció desde el primer momento , anunciando situaciones asertivas , y entrando en reglamentos disciplinarios, cambiando los modelos que otros responsables habían iniciado , con enorme éxito ,ganando a la ciudadanía y a los colectivos ciudadanos.En Denia eran hartamente conocidas sus extravagancias y compañías y singularmente sus agapes y festines , acompañado algunas de las veces por Corcuera y Alejandro Valle , este último amigo íntimo y compañero de Información en otros tiempos, servidos con abundancia de licores , cubas y balentines,bebida a la que era adicto, y sobre los que pueden dar cuenta sobrada los restauradores más conocidos de Denia, Jean Pierre Barber, dueño del Bona Playa y Diego Mena,dueño del Mena , en las Rotas.

Reitero y lamento su muerte

miércoles, 3 de octubre de 2007

Julio de Antón reedita su novela "La Mano del OCTAEDRO"

La acción de la novela se sitúa en Burgos y Barcelona, a principios del siglo XX, y narra el acontecer de un policía nacido en la Sierra de Quintanar que pretende ser honesto en su profesión y que logra con enormes dificultades el mando de la Brigada Criminal de Barcelona, ésta enfrentada a la Brigada Antianarquista, creada a instancias del Gobernador Civil y luego Ministro del Interior, Martínez Anido, éste muy apoyado en su actividad represora por la burguesía y jesuitas vascos, con intereses en la iglesia catalana. El protagonista, Salvador, antes de ocupar la Jefatura de la Brigada Criminal pasó por el Grupo de Escoltas que se creó para custodiar y escoltar a S.M. Alfonso XIII, con ocasión de su visita a Barcelona, luego, será destinado al Grupo de Estafas, y sucesivamente, en Fronteras y Barrio Chino de Barcelona, acabando como Jefe de Grupo de Homicidios, previo a la designación de la citada Jefatura de Brigada. La tensión de la novela radica en la oposición de actitudes e intereses de Salvador y otros policías, encontrados con advertencias de muertes silenciosas en los tiempo transcurridos en el Grupo de Estafas, y singularmente con uno de ellos, el policía Doval, que hará una carrera sucia, prestándose a los más bastardos intereses, movido por el afán de obtener dinero y conseguir poder, y por esa vía lograr la Jefatura de la Brigada antianarquista, donde traficará con cadáveres, interviniendo sobre el espionaje alemán y francés, instalados en aquellos tiempos en Barcelona. La novela dice de cosas y personas que ocurren y existen dentro y fuera de la Institución policial, y en referencia a la Policía, describe sus miserias y grandezas, no perdiendo la novela su carácter intimista, volviendo Salvador, una y otra vez a la Sierra de la Demanda, Burgos, donde están sus valores raíces.

TERRORISMO EN LOS AVIONES

ATENTADOS CON/EN AVIONES
(Remitido a la Revista Agente de Policía para su publicación el 27-2-02)



Después del once de septiembre del 2001 los atentados con aviones han dejado un daño en la pupila y mucha ansiedad entre los seres humanos, especialmente americanos del norte, residentes ellos en ciudades cosmopolitas identificadas éstas por sus significaciones económicas, políticas, culturales, etc. El posible interés de este artículo estriba en un breve análisis histórico de atentados realizados con ocasión del tráfico aéreo, centrándome en la década de los setenta, fenómeno donde los atentados con/en aviones se hacen evidentes

En septiembre de l970 el Frente de Liberación de Palestina tiene como objetivos secuestrar aviones; secuestrar diplomáticos; y atentar contra propiedades extranjeras, hechos que padecen varias compañías aéreas de índole europea, entre ellas Iberia.. En estos inicios se conoce que un tal Van Esse, alemán oriental y con pasaporte falso, acompañado de dos jordanos, Hananía y Siriani, pretenden golpear cada seis meses contra los intereses citados anteriormente. Es a partir de febrero de l970 cuando los autores de atentados se instrumentan para realizar sus acciones violentas con armas camufladas, gases pulverizadores, bolígrafos-armas, botellas, etc., aparte de la provisión de documentación falsa, ésta singularmente especializada en pasaportes diplomáticos. La compañía Alia The Royal Jordania Air Line y Lufthansa comunican a las demás compañías aéreas que ciudadanos árabes, entre ellos, libaneses, egipcios, argelinos, pueden portar pasaportes diplomáticos, recomendando, al mismo tiempo revisiones serias sobre equipajes, y muy especialmente en los vuelos procedentes de Beirut y El Cairo.

En 1972 un nuevo hecho se hace novedoso, dos árabes pretenden desviar la ruta de un avión que sale del aeropuerto de Lod, Israel, advirtiendo y amenazando que en el caso de rechazar condiciones cometerán un atentado empleando explosivos. Aquellos árabes tenían veinticinco y veintiséis años y se presentan en los aviones con apariencia elegante. En el transcurso de l973 y l974 se secuestra un avión japonés en Dobai; y un grupo de ciudadanos, en su mayoría negros, tienen intención de salir de Cuba y secuestrar aviones. Son momentos éstos donde hace su aparición el Ejército de Liberación Latinoamericano que prepara un atentado contra el vuelo de Iberia que hace la ruta de Madrid a San Juan de Puerto Rico, Caracas, Bogotá y Quito. Iberia ya tiene conocimiento y experiencia de amenazas de bomba en sus aviones. Curiosamente en Osaka, Aeropuerto, se descubren armas ocultadas entre el equipaje, a través de rayos X.

En septiembre de l974 salta en algunos medios el caso Humberto, ciudadano, al parecer con personalidad inestable, que viaja por Centro y Sudamérica y que se dice agente del FBI, de la CIA, gerente del hotel Sheraton de Buenos Aires, ingeniero de líneas aéreas, piloto del ejército Usa, técnico de mantenimiento de la Douglas Company y mantenedor de buenas relaciones con individuos militares norteamericanos ubicados en el espacio sudamericano. Este individuo, que se arroga nacionalidades mejicana, argentina, ecuatoriana y norteamericana es reclamado por atraco y robo, y se interesan por él países como Alemania, Suiza, Uruguay, Brasil, Perú y Panamá. El reiterado Humberto es un espécimen que interesa a las líneas aéreas y a la policía por su especial definición respecto de posible actuaciones en el área del tráfico aéreo.

Un salto cualitativo ocurre en enero de l977coincidiendo con el auge de las organizaciones terroristas palestinas, intentando éstas llevar a cabo acciones terroristas en diversos países europeos, instrumentando el secuestro de líneas aéreas nacionales. Surge en esos momentos un “Frente de Rechazo” que constituye un comando terrorista, integrado por un sirio, un iraquí y un palestino, liderados por un tal Ahmed Kalil, a la sazón presidente de la unidad de estudiantes palestinos en El Cairo, y que contaba con la experiencia del secuestro de un avión de Kuwait. Al mismo tiempo se conoce que aviones de líneas alemanas corren el peligro de ser atacados con proyectiles dirigidos, ejecutado por un comando alemán anarquista, que lidera R. Heessller, acompañado por Sternebeck, que usa pasaporte falso y que se ha hospedado en un hotel de la Costa del Sol, España. Acompañan a estos dos sujetos una ciudadana, Schniz, todos ellos reclamados por asesinatos, secuestros y extorsiones, exigiendo a cambio a las autoridades nacionales la liberación de compañeros, terroristas detenidos. Las informaciones dicen que este comando puede usar el proyectil SAM7 con dimensiones de 1450 mm. de largo; diámetro de 70 mm.; y peso, 9,9 kgs. Ese arma, al parecer funciona con espoleta buscadora infrarroja y que reacciona al blanco de la radiación térmica de las partes calientes de la turbina de un avión, y además cuenta con un tiro de precisión de hasta tres kmts. de distancia. Los SAM7 pueden ser lanzados con lanzacohetes o a través de aviones teledirigidos. A finales del año que venimos considerando una compañía aérea inglesa tiene conocimiento de un nuevo modo de operar con ocasión de atentados aéreos. Se trata de presentarse los terroristas en el área de control a efectos de comprobar si suben a bordo todos los pasajeros que han facturado el equipaje, y después abandonan el lugar sin tomar el avión, dejando el “RECADO” en las bodegas.

Otro salto cualitativo en los procedimientos de actuación terrorista contra aviones coincide con el robo en Corea, por una organización terrorista de un mecanismo de tiempo que puede ser utilizado conjuntamente con un explosivo o disparador incendiario, no más grande que una cajetilla de tabaco. ETA, en l978, entre enero y febrero, tiene intención de atentar contra aviones de Iberia, constituyendo un comando, integrado por Mendiluce, Zabalegui, Apala e Iturzaeta, recomendando al mismo tiempo evitar víctimas pasajeros.

A finales de la década de los setenta se conocen modos novedosos de ocultamente de armas y explosivos, entre otros el de una pistola dentro de una radio portátil, introducida en una placa de poliestireno, cubierta ésta con otra placa; así como pistola y dos cargadores en el fondo de las maletas, debajo del forro, cubierto éste con un panel amovible; y granadas de mano en un cartucho de cigarrillos. Después del tratado de paz entre Israel y Egipto llegan las amenazas de Arafat a los intereses americanos, deteniéndose a numerosos árabes que portan pasaportes falsos y explosivos. A partir de ese momento inician ejecuciones terroristas en terminales aéreas, sabotajes y ataques masivos con misiles tierra-aire.


Fuentes: Archivo Temático-Histórico del Archivo Central de la Policía.



Julio de Antón