lunes, 2 de diciembre de 2019

Antón recomienda unos consejos para conservar la vida

Cuando alcancé mi juilación comprobé  que los años de mi vida  habían pasado con relativa prisa tras observar frente al espejo que empezaba a deformarme, alterando mis  mejillas haciéndolas más sobresaliente, bajando los belfos, mientras,los ojos se  achinaban y los labios se mostraban mas estrechos  y por añadido,  en las cejas  aparecían las primeras canas. A punto quedarme sin pelo, que anunciaba una jubilosa calvicie, aún mantenía un matojo de largos vellos al modo de Tintin y además, como  la musculación se desinflaba mostraba  brazos más cortos y  cierta flacidez en las piernas , que repercutían en  las rodillas, siendo consciente que  empezaba a fallar en las escaleras. Al paso del espejo  reconocí que  mi cara presentaba más anchura que en otros tiempos, perdiendo agudezas faciales, y  dientes destrozados por tanto empaste y tornos, repletos de armaduras. No obstante la vida me sonreía, ajeno de enfermedades y molestias, capacitado para correr una juerga y parecer joven.
En este orden para conservar mi vida y entretenerla me atuve a ciertos criterios, entre otros: aprender a  sentirme sólo, como escuela del largo periodo que se avecinaba, de vejez y ancianidad. La soledad la asumiría   con placer y cariño, cultivándola  a través de paseos por la orilla del mar ,bosques y aceras,  mirando  hacia fuera y adentro, viendo a personas de toda condición y naturaleza ,entretenido en sus ropas ,gestos, andaduras, posiciones ,gestos ,obteniendo a través de este ejercicio un incalculable proceso de maduración mental que podría  servir para el desentrañamiento de las profundidades del ánimo, de ahí que   recomendara a mis iguales a mirar y ver su ánimo, en aras a conservar sus vidas, y se mantuvieran solijuntos.
En segundo lugar me coloqué en el criterio de aprender a pasar, expresión que en una zona concreta del levante español se denomina “menfot”, que consiste en un ejercicio reiterativo de tolerancia y flexibilidad mental que permite resbalar  pensamientos , actitudes y sentimientos negativos y transformarlos en positivos, referentes a asuntos de vital importancia  ,incluso dramáticos, pasando de cuestiones incidentales familiares  y con carácter especial, las respectivas de  los hijos, del trabajo, no considerándose  imprescindible, encomendando pasar de uno mismo, fracturándose en el vestir ,hablar  de manera desvergonzada, sirviéndose de la ironía, la sonrisa y el chiste fácil.
En tercer lugar para conservar la vida,  digo y mantengo que uno , en esta edad, debería quererse demasiado, cuidando con esmero su cuerpo, espíritu, sensibilidad y trascendencia. Al cuerpo, en esas témporas no se le debe castigar con esfuerzos sobrehumanos, reclamados por  monitores deportivos, porque el  cuerpo debe ser  tratado con especial miramiento, hasta el punto de hallarlo bello y útil, dentro de la edad ,agradeciéndole que  permanezca de esa guisa, procurando admirar  pies ,dedos y uñas, y dejando caer la mirada ,de vez en cuando, sobre las piernas que aún  permiten andar ,insistiendo en que mientras sirvan para dar los cien pasos judíos ,estarás sano, y fíjarte en las  manos que son las herramientas que mas humanizan, y pensar  en el amor ,en la comida, en el ejercicio de las artes y en el cultivo de la música. En conclusión, no hacer deporte, no meterse  en la jungla de los gimnasios, no caer en la neurosis de la forma física y del adelgazamiento, y cuídarte de esas personas que  invitan a hacer ejercicios físicos, a caminar con prisas hasta agotarte y a cualquier actividad que perturbe tu corazón, tensión o pulso. Porque tu pulso es tuyo. Llévalo con dignidad.
En cuarto lugar  invitaría a mis iguales, extenso a los desiguales, a considerar la exigencia de comer y beber con calidad, esmerándome en conocer aquellos ingredientes naturales que  dan vida y que bien cruzados y combinados consiguen el deleite de los buenos manjares, y desplazarme a  las ciudades y pueblos para visitar sus plazas y mercados  de abastos, y hablar ,hablar mucho con pescaderos, fruteros ,carniceros, verduleros y todos aquellos que se ofician en tan nobles artes, y luego ,tras contemplar monumentos y ver a personas irrepetibles ,comer en sitios donde la receta del plato que  ofrezcan sean productos  que hayan sido cultivados a su tiempo y en terrenos colindantes. Tendrás que aprender a cocinar y conocer el aliño de las carnes, pescados, así como las posibilidades de creación de salsas, ya que comer y beber con calidad te proporcionará una cultura inconmensurable, hasta el punto de que puedas ser un gran gurmet, somelier  y chez de cocina ,que te hará grato a otras personas en la conversa que puedas originar y mantener. Y tras una excelente yantada  sugiere dos  opciones, andar más de los cien pasos judíos y no llegar a los trescientos, o jugar una partida de mus y no parar de envidar  con la venia de  comensales.
En quinto lugar para conservar la vida urgiría a que se emplee diariamente un tiempo en leer algo de poesía y de historia. La poesía al principio será una disciplina que no  motive porque es difícil de cuajar , puesto que escribe de sentimientos y vivencias, pero si entras de lleno en ellos verás que sales vuelto de luz y página, aplaudiendo a los poetas que son los artistas de las intuiciones puras ,capaces de lograr imágenes preciosas y retratarlas en un discurso, más que solemne ,dignas de sorpresa y ser desveladas para el que logra resolver la ecuación  .Y añado si sois  capaces de encontraros con el poeta y con sus versos majos, tocareis cielo.
La lectura de la historia tiene sentido en la madurez, porque  te ayuda a descubrir aconteceres de personajes e instituciones  ,trasportándote a acontecimientos y eventos que dan contenido fantasmático a tu vida.
El sexto consejo consiste en que  debes evitar tensiones, conflictos y estress, y ante la presencia de dos asuntos que compiten , tú  debes decidir por aquel que el ánimo y sensaciones empujen en primera definición, luego, si eres riguroso, haz un árbol de decisiones con pesos factoriales y si el conflicto se plantea entre un contendido interesante y otro que no lo es ,lo tienes claro, y si por último se presentan dos asuntos a evitar procura sentar el principio del primer ánimo y estado de sensaciones ,y sin escrúpulos ,decide  por cualquiera de ellos. En esta casuística  y acorde con una jerarquía de valores  remitiría a mis iguales, señalando prioridades, a saber : tu vida; tu salud; tu pareja; tus hijos; tus padres ,hermanos y  familia extensa; tu trabajo; tus amigos y tus motivaciones más intensas. En este orden si por un momento se  plantean en conflicto salud o trabajo, la cuestión queda resuelta en beneficio de la vida y  salud , igualmente si existe conflicto por afrontamiento entre tu pareja y tus padres, la cuestión queda saldada con la decisión de preferir a tu pareja.
El arte de evitación de conflictos conduce al séptimo consejo que consiste en el cuidado de los tuyos, que implica a tu pareja, tus hijos, tus padres, tus amigos,  y compañeros de trabajo, y el resto ,excepcionalmente ,los pobres, enfermos ,gentes de otras razas y culturas , etc, por ese orden. Tu pareja es la figura esencial para cuidar tu vida, aconsejándote que debes sembrar, en beneficio de tu vida, cariño y ternura, regando sobre ella y de continuo en el proceso de  la relación  frases ,expresiones y conductas que sean reflejos de un volcán de amor
El octavo consejo que emito para conservar la vida hace referencia a mantener dos  hábitos que se deberían adoptar  de manera radical: primero, madrugar y segundo, acostarte sin cenar, porque levantarse temprano te acerca a Dios, al sol y al  parto de  la vida. Vive cuando nace la vida. Las sensaciones de la Aurora son frescas, ligeras, tonificantes y fluidas a la manera de los torrentes en sus cauces de arriba, donde el agua todo lo atropella y asalta, libando las piedras, exterminando agudezas y cresteras de piedras afiladas. Los sentimientos de la mañana son por el acontecer enérgicos, apartando  las probables depresiones que pudieran hacerse presentes. De otro lado, acostarte sin cenar es un axioma de salud según la doctrina al uso y que mi experiencia predica para evitar disgustos y probables apneas y otras secuelas todas ellas desfavorables y tanáticas.

El noveno consejo, que  cierra el decálogo , para favorecer la vida consiste en armarse  con una “gran y delicada  oreja”, en el sentido de  que seas todo oído de lo que se mueva en las ondas y especialmente entre aquellos que son tus referentes personales, favoreciendo la conversa y el cultivo de temas interesantes, cultivando en la radio lo que se dice en  tertulias, recorriendo los diales en busca de nuevos criterios , distintos de los tuyos, y mira a tu alrededor con el oído e interioriza ese caudal de información para discutirlo con tu mismidad para tonificarte y romperte. El oído te hará más vital y humano.
Y por fin en  el décimo consejo,  te recomiendo  a que mires más  y no verte o retratarse ante cualquier espejo o lienzo con cara de estúpido, soberbio, prepotente , egoista , etc, al contrario  , en el sentido de abrirte al mundo , a las personas e ideas ,cultivando la tolerancia y flexibilidad del pensamiento
En consecuencia si no sigues esta prédica de consejos  quedas advertido que tu tono vital tendera a cero, matándote. Tienes necesariamente que sorprenderte para vivir, aprendiendo de la historia, de la radio, de los tuyos, en el transcurso de las madrugadas y en la conversa con los poetas, de vez en cuando, y pasa, pasa mucho cuando estés acompañado de personas conflictivas .















JULIO DE ANTON,,VERSION CESAR PEREZ DE TUDELA

Julio de Antón es un personaje de difícil catalogación: estudioso y trabajador
en permanente vigilia. Si buscamos a un experto en el comportamiento
juvenil, Julio de Antón es un profesional universal, no es fácil encontrar otro
con más experiencias y mayor autoridad, contrastado en ámbitos muy diversos,
en los reformatorios de menores, cómo infiltrado en bandas juveniles, organizador
de congresos sobre delincuencia juvenil del mayor espectro, Profesor
Titular de Psicología criminal en la Escuela General de Policía, experto en
dinámica de grupos y fundamentalmente en problemáticas de la convivencia
escolar. Ha escrito numerosos libros, y ha representado en estas temáticas a
España en reuniones internacionales… Pero no solo es eso, Antón ha sido y es
un Comisario del Cuerpo Nacional de Policía entregado a su profesión, simultaneándola cuando ha sido posible como Profesor colaborador en ámbitos universitarios.Es autor, en laboriosa dedicación, de varios tomos sobre la historia
de los Cuerpos de policía .

Antón es un personaje de compleja, y valiosa clasificación. Y debo añadir que Príncipe alguno ha tenido jamás a un preceptor-educador con talante más original . Un preceptor que supo llevar al importante personaje al rastro madrileño los domingos, mezclándole con la gente, al Colegio de Huérfanos de la Policía, para que conociera como viven otros niños alejados de su alcurnia, viviendo en campamentos en los que hay que utilizar letrinas de fortuna, o hacer un vivac,
para dormir al aire, o sobrevivir unos días buscando esa comida imprescindible.

Yo soy testigo de estas experiencias, que han enriquecido la educación valiosa,
completa y distinta, -inexplicablemente nunca divulgada- de Don Felipe
de Borbón y Grecia, Príncipe de Asturias, Heredero de la Corona de España.
Desde la banda del Tetilla a Profesor de SAR el Príncipe de Asturias, de
1976 a 1984. ¿Se puede exigir mayores ámbitos de experiencia a un profesional
de la educación?, maestro, entrenador, doctor en psicología, Comisario de Policía,
historiador, escritor, conferenciante, teórico y experimentador de experiencias
nuevas en los más diferentes aspectos educacionales. También director
de uno de los centros de enseñanza más complicados, como lo fue el Colegio
de Huérfanos de la Policía.

Cesar Perez de Tudela
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lunes, 31 de diciembre de 2018

SOBRE SU MAJESTAD FELIPE VI


FELIPE VI, ASI SE EDUCO EN SU INFANCIA Y PUBERTAD
 (EN PAPEL) 

, 2015
·         Nº de páginas: 196 págs.
·         Encuadernación: Sin definir
·         Editorial: AUTOR-EDITOR
·         Lengua: CASTELLANO
·         ISBN: 9788460840534



Es obvio que el titular y contenidos de este libro no abarca la inmersión educativa que a nivel familiar entretuviera S.M. Felipe VI, la más importante, amén de la formativa que impartiera el colegio, y otra que suministrara directa o indirectamente sus amigos de infancia. Aquí, de lo que escribimos es una educación “construida” y labrada por ambos, en calidad de refuerzo de tareas escolares obligadas por el colegio, más aquellas añadidas por quien suscribe esta nota, a nivel extraescolar, en el marco del palacio de la Zarzuela, alrededores del mismo y doce cursos programados por la Casa de S.M. en beneficio de la maduración y socialización del futuro rey de España.


julio de anton,autor de una idea policial


Policías al servicio de la tercera edad
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A partir de octubre, la operación «Timbre en la Puerta» destinará varios agentes a velar por la seguridad de los ancianos
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IRENE HDEZ. VELASCO
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MADRID.- No serán policías de acción tipo los de «Miami Vice», ni se las tendrán que ver con capos de la mafia ni narcotraficantes. Su misión fundamental será ocuparse en cuerpo y alma de los aproximadamente seis millones de ancianos que existen en España y velar por su seguridad.
Operación «Timbre en la Puerta»: así se llama la estrategia que la Dirección General de Policía ha ideado para combatir los delitos, agresiones, estafas y timos que padecen los más mayores. Sobre todo, los que viven en los cascos antiguos de las ciudades, unas zonas especialmente degradadas.
Comenzará a funcionar en octubre próximo. Primero, en 17 capitales de provincia. Y, si todo funciona bien, poco a poco se extenderá a todos los rincones de España.
«Esta es una idea original de la Policía española. Ni el Scotland Yard ni ningún otro cuerpo europeo ha puesto en marcha una experiencia de este tipo», sostiene Julio Antón, comisario jefe del Servicio de Relaciones Ciudadanas y uno de los cerebros de la operación.
CURSILLOS CONTRA EL TIMO.- Durante tres meses, 680 personas mayores de 65 años, discapacitadas y que viven solas harán de conejillos de indias y servirán para ensayar la efectividad de la operación «Timbre en la Puerta».
«Al año, esperamos atender en total a 48.000 ancianos», asegura Julio Antón.
Los mayores recibirán cursillos sobre como distinguir a un auténtico inspector de gas de uno de pega. Aprenderán que, si alguien llama a su puerta haciéndose pasar por empleado de la compañía eléctrica y les exige cierta cantidad de dinero ante la amenaza de cortarles la luz, están ante un timador. Y así sucesivamente.
Varias compañías de servicios (Telefónica, Fenosa, Hiberdrola, Repsol...) se implicarán también en la operación. Avisarán a las personas de la tercera edad con antelación de las visitas de cobradores o técnicos del gas, el agua, la compañía electrica....
PSICOLOGIA DE LA TERCERA EDAD.- Y si, a pesar de todo, en casa del anciano se cuela alguien «sospechoso», la víctima sólo tendrá que tocar una tecla de su teléfono. Automáticamente conectará con la Policía. Una radiopatrulla pondrá rumbo a su domicilio y dos agentes se personarán en su vivienda.
«El mayor podrá servirse de ese recurso en caso de robo, accidente o por motivos de salud. Siempre que se sienta en peligro», afirma Ignacio Martínez, técnico de la Unión Democrática de Pensionistas.
En un principio, la Policía destinará dos agentes por cada 40 ancianos. La Operación «Timbre en la Puerta» dará el pistoletazo de salida con 24 funcionarios encargados de proteger a 680 mayores. «Estos policías dedicarán un 8% de su jornada a velar de los viejecitos. El resto del tiempo se ocuparán de sus tareas habituales, de patrullar la calle», comenta Julio Antón.
¿Qué harán exactamente los agentes para ayudar a los ancianos? «Cualquier cosa. Lo que haga falta. Pensamos que el colectivo de la tercera edad necesita de un atención singular. Si hace falta, un policía le acompañará a cobrar la pensión. ¿Por qué no?», explica el comisario Antón.
Pero antes de eso, los agentes deberán aprender a tratar a los mayores. Recibirán clases sobre el lenguaje y psicología de la tercera edad. «Los mayores valoran mucho la afectividad. Es tan importante que se sientan seguros como escuchados», apunta Ignacio Martínez.

viernes, 11 de mayo de 2018

TRIBUS JUVENILES,JULIO DE ANTON


TRIBUS JUVENILES
En la Roma clásica, cualquier individuo, aparte del nombre, incluía en su filiación a la tribu que pertenecía, de manera que los Magistrados registraban, bajo juramento, ésta atribución tribal. Roma al actuar así y registrar en documentos la dependencia de individuos a una tribu lo hacían por definir territorios, así, la ciudad se organizaría en cuatro tribus urbanas, donde se distribuían libertos, personas nacidas en la infamia, hijos ilegítimos, y extranjeros, sin que se tuviera en cuenta los lugares de nacimiento de aquellos.
En este orden, se hace evidente, desde la perspectiva histórica, y como primera aproximación al fenómeno que pretendemos analizar, que las tribus juveniles podrían contextualizarse en tres dimensiones:
-         Ubicación en ciudades/megaciudades, en su mayoría, resultado de intensas migraciones a la zona metropolitana de gentes de municipios aledaños, determinadas aquéllas por ser impracticable y casi imposible la interacción, evaporándose, al mismo tiempo la imagen física de las mismas. (1)
En nuestros días la modernidad, cargada de globalización, implementada de racionalidad y funcionalidad, ha provocado la desintegración de las ciudades y fracturas en las relaciones primarias, contribuyendo a ello los embates de la comunicación global que no hacen más que destruir a los pequeños espacios culturales locales, desestabilizando antiguas formas establecidas, que generaban identidad y cultura, siendo reemplazados éstos por nuevos espacios, la mayoría subculturizados y contraculturales. En este sentido, y desde la perspectiva de Durkhein, la aldea global, la cultura hegemónica, han encontrado su respuesta con la aparición de microculturas y sociedades primitivas, que emergen en los grandes espacios urbanos, constituyéndose, en su mayoría en agrupaciones contestatarias y resistentes, de donde surgen las tribus juveniles urbanas. (2)
-         Territorialización, que integraría lugares donde postulan sus sellos y marcas, así como espacios y rutas en movimiento; y los no lugares, entre los que destacan las zonas chats, ravers, botellones, viajes virtuales, circuitos en red, etc.
-         Conformadas por fronterizos o marginales juveniles. (3)
La primera impresión ante el enunciado tribus juveniles, desvela a cualquier observador sensaciones/percepciones, en tonos de energía, movimiento, vida, desplazamiento, grupo y ciudad, conceptos éstos contrarios a calma, quietud, muerte, sedentarismo, individualismo y rural, quedando como actividad valor esencial el término de corretear, andar y deambular de un lado a otro la ciudad, sea para facilitar identificaciones de nuevos espacios e iguales, sea para encontrarse violentamente con otros distintos y allí depositar sus marcas y catálogos.
El fenómeno de las tribus, ha interesado y ocupa de modo omnipresente y omnisapiente a antropólogos, sociólogos, semióticos, sicólogos, demógrafos, economistas, comunicadores sociales, institutos policiales, siendo aquél motivo de reuniones y convocatorias internacionales a efectos de análisis y descripción, por su enorme impacto en las tramas urbanas, música, moda, lenguaje, etc.
En la literatura antropológica el concepto de tribu se define tradicionalmente como grupo autónomo de extensión definida, de homogeneidad cultural y organización social unificada que habita en un territorio, teniendo éste toda la carga de pertenencia. En este sentido, las tribus se remitirían a lo primitivo, a clanes compuestos por lazos sociales, religiosos y parentela. Hoy, el concepto de tribu, desde la antropología, se asocia esencialmente al ámbito urbano y referida a jóvenes. En este orden, tanto la Antropología como la Semiótica, están de acuerdo en considerar a las ciudades no sólo como espacios físicos, sino como lugares donde ocurren fenómenos expresivos que entran en tensión por la actividad de los jóvenes o de algunos jóvenes, estructurados en tribus, en desacuerdo con los procesos de racionalización y de industrialización de la cultura. La mirada social de la Antropología respecto de las tribus juveniles, consiste en verlas como formas novedosas de expresión, identificándolas en calidad de fuentes de peligro y de riesgo, etiquetándolas, al igual que hiciera la escuela de Chicago, como posibles espacios de delincuentes, drogadictos, pandilleros, agentes todos ellos de inseguridad en la que se vive, en el marco de grandes territorios urbanos. (4)
Después de estas consideraciones, debe quedar claro que el fenómeno de las tribus juveniles son una de las respuestas mas cualificadas a la aldea global, a la globalización, al racionalismo y al estructuralismo, constituyéndose aquéllas en microculturas heterogéneas, a la manera de las sociedades más primitivas, donde lo elemental, lo simple, lo natural, imperan sobre lo complejo y artificial, surgiendo en consecuencia aquellas microculturas, en su mayoría contestatarias y violentas respecto de la cultura dominante. Esta sería una primera hipótesis que explicaría el origen de las tribus juveniles, ya defendida por los seguidores de Stuart Hall (1983), mantenida en su estudio “Resistencia mediante rituales”, donde emplea reiteradamente la noción de subcultura juvenil como expresión de resistencia de jóvenes trabajadores o sin empleo que refuerzan la vivencia de identidad de iguales, de clase, y también de espacios, esquinas, calles, curvas, discos, música, etc., y que habitualmente están en la urgencia de transgredir, confrontándose con los patrones de la cultura hegemónica.
Esa primera hipótesis daría explicación a un motivo fundamental que explicaría la creación de las tribus juveniles, consistente en la búsqueda de nuevos afectos, de nuevos tipos de relaciones, que dejan fuera a aquéllas derivadas de la racionalidad o de la división del trabajo. En definitiva, se trata de una respuesta, de una nostalgia de lo perdido que conlleva la vuelta a los terrenos de lo afectivo-emocional, que son propios a la comunidad primitiva.
Otra hipótesis de trabajo que explicaría el fenómeno de las tribus juveniles se situaría en modos o alternativas de expresión, describiéndose las mismas como formas de alejamientos de la normalidad, trasladándose aquéllas a espacios nuevos o no lugares para encontrar intensificaciones de vivencias y logros de afectos gratificantes, sitios éstos donde se cobijan sentimientos que no se encuentran en la familia.
Una hipótesis más explicaría el fenómeno de las tribus juveniles como expresión de una crisis de disidencia cultural en forma de violencia, debido al desencantamiento que ha producido la sociedad globalizadora, llena ella de masificación e hipertrofia funcional, donde reina el consumismo, la alienación y se vende basuras de éxitos personales.
En la década de los setenta, la explicación del fenómeno tribal juvenil descansaba sobre la teoría impactante del desarrollo social y económico de la comunidad, de la gran urbe, que aplastaba las espectativas de los jóvenes no sobradamente preparados, licenciando la sociedad mercantil, pomposa ella, la zanahoria del fácil éxito personal con escasos esfuerzos, situando al mismo tiempo símbolos, entre músicos, deportistas y otras ventanas que al modo del “gran hermano” y “operaciones triunfo” alocaban a dispararse a los más desposeidos y carentes, entre los jóvenes. El concepto de anomia, abogado por Durkeim y Merton, lleno la boca a muchos casposos salidos de las facultades semióticas y de las ciencias sociales, escupiendo por ahí y publicando aquello sobre la facilidad de logro y de éxito en la sociedad que se estaba construyendo, picando los más jóvenes infelices en el anzuelo para que luego cayeran en la basura.
Según Michel Maffessoli (1988), las tribus juveniles surgen como reacción al auge de la masificación, que es la expresión de carencia de identidad, necesitando la gente/masa de desprocesarse en momentos de individualización, fortaleciendo así los papeles de cada persona en el interior de agrupaciones pequeñas, que ofrecen ventajas de afirmar subjetividades, defender territorios y símbolos, todos ellos constituyentes de identidad, donde dominan experiencias y vivencias estéticas, y también sensibilidades, que llenan a los descarriados, a los jóvenes más infelices y a todos aquellos que pretenden salir de la gentitud o de la masa. Para Maffessoli las tribus juveniles están cargadas de componentes emotivos, donde es posible frenar o limitar la racionalidad de fuera, añadiendo que aquéllas surgen desde abajo, desde dentro, y algunas, en las cloacas, para dirigirse luego hacia arriba y hacia la periferia, armándose en su invasión continua con léxicos, metalenguajes, discursos, éstos, discontinuos, fragmentarios, dionisiacos, parciales, todos ellos muy difíciles de descifrar y codificar por sabedores apolineos, globalizadores y hegemónicos. Aquél autor afirma que las tribus juveniles tienden a ubicarse en las urbes, implementando su cuantía, variedad y recorrido en la medida que aquéllas se traman, y se globalizan.
Frente a esta teoría de Maffessoli, se situaría Costa P., Perez, Tropea (1997) en su trabajo Tribus urbanas, que explican el fenómeno no tanto como grupo sino como reafirmaciones de compromisos personales en el grupo, donde se tiene imagen, rituales, símbolos con los que compartir, funcionando todo como un mito o pequeña historia que contribuye a la construcción de la individualidad perdida, proveyendo a los jóvenes de instrumentos y esquemas de comportamiento que permiten salir del anonimato para constituirse en disidentes sociales y rompedores de cultura hegemónica, desestabilizando así, de modo personal, el orden de los adultos, y especialmente la seguridad de la masa.
La presencia de las tribus juveniles, con su lenguaje, cultura, experiencias y saberes, fueron también analizadas tangencialmente por Michel Foucault, que afirmaría que si la sociedad, la gran cultura, tienen y mantienen los discursos generales de la verdad, en su doble sentido, el científico y el de la masa, deben también incorporar aquellos saberes descalificados y marginales, saberes éstos que son memorias de contradicciones, enfrentamientos, conflictos, resistencias, heridas y autoafirmación de las diferencias. En este orden, Foucault, entiende y comparte la disidencia necesaria de grupos, como es el caso de las tribus juveniles, que se resisten al poder del lenguaje y discurso de aquellos que se declaran cultos y forman parte de la masa, éstos situados en la paranoia de que su cultura siempre es verdadera e irrefutable. Consecuentemente, las tribus urbanas juveniles no se ejercitan en el sometimiento a esos saberes, constituyéndose en primera línea en calidad de resistentes, poniendo y exponiendo sus mundos, sus verdades y saberes, que en contradicción lucharán, algunas veces con violencia, por imponerse, al objeto de descabalgar a los mitos de la cultura hegemónica, instrumentando para ello unas veces la música, graffittis, estilos de vida y otras, el enfrentamiento más crudo que puede segar vidas. Consecuentemente, las tribus juveniles, con su presencia y acción, aparte de torpedear a la gran cultura y a la aldea global, están desconstruyendo no sólo los saberes científicos y populares, sino también el oficial y público, constatándose con ello la debilidad de algunas instituciones, antes muy cerradas a éste fenómeno. (5)
García Ganclini (1995), llega a decir que hay que dejar hablar a las ciudades más que hablarlas; escuchar lo que se dice en ellas y potenciar que los discursos nacidos se expresen con su ritmo, surgidos éstos en los territorios de las esquinas y de las curvas a efectos de colocar en vértigo y velocidad la información globalizadora. Desde ésta perspectiva, la presencia de las tribus juveniles son una apuesta más, no sólo como objetivo de estudio, sino un medio para conocer los desajustes que hacen estallar los discursos concebidos por la masa y los aldeanos globalizados.
Mario Margulis (1994), por último define a las tribus juveniles como receptáculos en los que se agrupan aquéllos que se identifican mediante un look, en el que se entremezclan, ropas, peinados, accesorios, gustos musicales, manera de hablar, lugares de encuentro, ídolos, expectativas comunes e ilusiones compartidas. Según éste autor las tribus funcionan esencialmente como mecanismos de identificación y de segregación de diferencias.
Una característica singular entre las tribus juveniles consiste en que el espacio donde ellas se ocupan, siempre tiene lugar un juego de representaciones, a la manera de un teatro que golpea con sus símbolos e iconos, donde se veta a cualquier individuo que no sea un igual. Pertenecer a una tribu juvenil significa una contradicción asumida que consiste en fugarse de la uniformidad de todos y de la masa, y no dudar en vestirse y arroparse con uniformes que identifiquen, extremando la imagen personal y su look de tribu, lo menos convencional posible, todo ello para definir y revelar una actitud, la mayoría de las veces agresiva y violenta.
En este sentido, el estilo de vida sería uno de los distintivos esenciales de las tribus juveniles, expresión de un conjunto, muchas veces incoherentes, de elementos materiales e inmateriales que los jóvenes consideran representativos de su identidad como grupo. Las tribus juveniles tienden por lo general a resignificar símbolos, objetos, palabras, discursos, iconos, interviniendo sobre ellos a la manera del bricolaje, dándoles concepciones diferentes de aquéllos que los tuvieran en su origen, léase cruces esvásticas, cruces heavy, chupas de cuero, etc. En las tribus juveniles, las personas, las cosas y las ideas tienden a cambiar sus significados.
En este orden es muy importante, cuando se analiza una tribu juvenil, conocer su estilo de vida, compuesto en un principio por su lenguaje, esencialmente oral o mímico, distinto de los adultos; de la música que consume; de su estética; y de sus producciones culturales, entre las que destacan los fanzines, graffittis, tatuajes, murales, videos, chateos, etc.
Brake (1985), sostuvo que el estilo de una tribu juvenil se definía por su imagen, es decir, por su apariencia, que integraría vestido y accesorios, aparte de la postura y el modo de andar, añadiendo, también, su jerga y los modos de pronunciación de la misma.
Consecuentemente de lo escrito hasta aquí, las claves para entender a cualquier tribu juvenil deberían pasar por los siguientes procesos:
1º      Conocer sus territorios y recorridos alternativos, entendidos éstos como suyos, tanto a nivel físico como simbólico.
Sobre este aspecto cuando un joven habla de su discoteca, donde oye su música, no dice sólo de espacios y afinidades, sino también de afectos y vivencias que refuerzan las posesiones aludidas, que apoyan las expresiones de reafirmación. Así, la discoteca, el bar, la esquina; la calle y la curva, son lugares poseidos, donde se establecen relaciones de reconocimiento de identidades grupales, donde se generan representaciones, algunas, insospechables y originales.
2º      Conocer la música que consumen y la estética integral de sus expresiones, elementos éstos esenciales que significan al grupo, todos ellos fuera del mercado de la tienda comercial y de la marca franquiciada, apostando y poniendo énfasis en lograr lo ya usado o que está en los rastros de las calles y que ha tenido experiencia de trasiego en andaduras de paraterritorios, ajeno por evidente a centros comerciales del centro y de moda, pretendiendo con ello y siempre, la búsqueda de lo alternativo.
3º      Conocer sus discursos, en su mayoría ausentes de palabra, de conversaciones, y por el contrario, repletos de formas donde actúan el cuerpo, la expresividad y la representación.
A través de la corporidad las tribus juveniles mandan mensajes tanto en posiciones estáticas o dinámicas, todas ellas secuencias aprehendidas en la interacción.
Por medio de la imagen combinan vestidos, colores, reciclando lo retro y haciendo remix con el mañana, siendo peculiar en su hacerse el reciclar comportamientos y apariencias al objeto de ser mirados como extraños y gentes con onda, sugiriendo muchas veces, y en el espacio de algunas tribus, la otra sexualidad que se encuentra en cada uno de ellos, perdiéndose algunos individuos entre papeles masculino y femenino.
Una de las tribus juveniles presentes de manera episódica, confrontándose con el poder económico, y que resume lo escrito hasta aquí, es la de los Blackblocs, etiquetada así por primera vez en la década de los ochenta del pasado siglo, e identificada por la policía alemana, calificando a sus miembros de extrema izquierda y radical.
Actualmente, uno de los ideólogos de la tribu juvenil Blachbocs y de los jóvenes antiglobalizadores, es Susan George, Presidenta del Observatorio de la Mundialización, autora del “Informe Lugano”, donde afirma que las premisas de los mercados financieros y grandes empresas transnacionales conducen hacia un fascismo mundial, al que los ciudadanos deben reaccionar. En el citado informe aquella autora expone las contradicciones del capitalismo que incide en la ecología, sociedad, política y economía, denunciando que el neoliberalismo imperante no podrá sostener a los ocho mil millones de personas que habitarán en el 2020, apostando aquélla por la redistribución de la riqueza, grabando a escala internacional todas las ventas. Añade Susan George que las crisis financieras producen impactos económicos en las bolsas de valores, implementando el desempleo, aumento de precios, cierre de empresas, destrucción de los recursos para el desarrollo social, empobrecimiento de las clases medias y mayores cargas para los pobres.
Susan George es vicepresidente de ATAAC (Asociación por una tasación de las transacciones financieras para la ayuda de los ciudadanos), que es un movimiento surgido recientemente en Francia por iniciativa de la Revista internacional “Le monde diplomatique” que ha analizado las crisis financieras y el impacto producido por las mismas en Méjico (1994), países del Sudeste Asiático (1997), Rusia (1998), Brasil (1999), Argentina (2000) y USA (2002), atribuyéndolas a maniobras especulativas de capitales. Atacc propone que de los 1,5 billones de dólares que se mueven diariamente por el mundo, especulando sobre las variaciones en la cotización de divisas, se cree un impuesto del 0,5 %, tasa TOBIN (Premio Nobel de economía en 1972), sobre cada movimiento de los capitales especulativos.