sábado, 29 de marzo de 2008

ALCINA,¿PERDIÓ O NO LAS CARTAS DEL PRINCIPE FELIPE?

Jose Antonio Alcina, que fuera ayudante/ secretario del Príncipe de Asturias, desde 1984 a 1993 y nunca profesor o preceptor ,como así le satisface ser evocado /reconocido ,desempeño que ningún documento pueda avalar y aducir para certificar tal condición , custodió, y tal vez filtró (según la periodista Paloma Barrientos y reiterado esos comentarios en múltiples medios de comunicación ) las cartas que emitió desde Zarzuela S.M el Rey a su hijo durante su estancia en Canadá en el transcurso del año 84-85,siendo aquellas utilizadas para ilustrar la obra de aquel Ayudante -Secretario “Felipe VI. Así se formó el Príncipe”, narración farragosa ,construida sobre la base del aburrimiento y que olvida/ignora ,con mala fe, muchas lagunas, según Manuel Sainz Pardo y Toca, cronista y profesor de Creatividad de los trece cursos programados por la Casa Real para la formación extraescolar de SAR el Príncipe Felipe(1976- Agosto, 1984,periodo que coincide con el encargo de SS.MM a Julio de Antón ,en calidad de Preceptor con presencia diaria en Zarzuela, desde las 17,30 horas hasta las 21 horas , incluso vacaciones Marivent , durante nueve años y por ende Coordinador/Director de aquellos cursos y seleccionador de aquellos expertos y profesores), documentación y hechos que pueden ser constatados por la Casa Real y plataforma de profesores extraescolares (Mariano Haro, Sánchez Paraíso, Pérez de Tudela, Pascual del Riquelme y un largo etcétera ,hasta 219 especialistas y expertos, los más cualificados a nivel del Estado español, en actividades de aire libre, deportes, animación socio-cultural, creatividad, convivencias en acampadas y albergues con seiscientos niños y adolescentes de diferentes regiones españolas y procedencias sociales, etc) y que se está organizando a fin de paliar y corregir los muchos errores que se han trasmitido sobre la formación y educación de S.A.R ,conduciendo aquel Ayudante , a través de las páginas del libro aludido, a relatos que alcanzan la consideración de falsos /erróneos, y además, escrituras que nunca contaron con el apoyo y aprobación directa de la Casa Real (Paloma Barrientos, Vanitatis.com,25/03/2008, Las cartas “perdidas” del Principe Felipe)).