miércoles, 24 de enero de 2018

REFLEXIONES Y VIVENCIAS DE JULIO ANTON





El educador  se hace notable por su capacidad de aproximarse al niño .Existen personas que se asombran ante cosas simples ,elementales y mondas ,por ejemplo una turbina, un ordenador o un torno, respetando de inmediato al ingeniero o programador que diseñó las primeras y segundas copias, llenando aquellas profesiones de galanura y otras rémoras que tal vez no contengan. Sin embargo, nadie o casi nadie se maravilla ante un niño o un joven  en sus procesos de maduración y socialización,  y en consecuencia no consideran al maestro o educador  que estuvieron  tras él y se realizaron   en transformar  a alguien que era inconcluso para ser  persona, con la probabilidad de  que en un mojón de su vida  pueda ser casi simétrico y  perfecto.


La retórica con los niños no vale .Con los niños  hay que actuar de dos maneras   : con limpieza de espíritu  y con  mimo .La limpieza se expresa por la sencillez y no alteridad, y el mimo se manifiesta más por la expresividad de la cara que por la fuerza de las palabras. No gritemos a los niños   , hablémosles  despacito y con paciencia. Luego el  tiempo pondrá las cosas en su sitio.


Cuando caminas con niños a través de  valles , por  montañas y riscos nunca puedes programar la velocidad de la marcha. Siempre van por delante .Siempre están  corriendo, saltando o subiendo. A los niños les es propio la velocidad , el estar allí . Constantemente  están cerca de meta. A los adultos, por contrario, les tira el letargo y el sosiego de la  lentitud,  y el estar aquí  ,pegado a lo que sea más cómodo ,sólido o contundente .Mientras que los niños quieren llegar donde fuere y  como sea ,los adultos se empeñan y reiteran  en quedarse .Los niños cambian habitualmente y los adultos tienden a permanecer sin cambiar.

El buen educador debe proponer ocupaciones gratas y creativas a los niños   además de poseer el arte de provocar e inducir que aquellos menores digan “si” antes que “no”

,
La formación al perderse en tantas opciones   alternativas y saberes  específicos  pierde profundidad e intensidad. Mañana se podrá saber de todo aceleradamente sin saber casi nada apretadamente. El saber consiste en la profundidad y en la desaceleración  . El que sabe y aprende rápido, olvida pronto.




La educación debería realizarse continuamente de forma “desvergonzada”. Sin embargo,  por  los hábitos y costumbres   imperantes,  se está  educando  a  generaciones de menores  en la continua “vergüenza”,  en el sentido de pretender que los alumnos se humillen ante la palabra y el discurso de maestros y textos , engullendo las criaturas , con voracidad y sin contestar o poner en duda,   radicales y ofuscados conocimientos   .Es tal la vergüenza de algunos alumnos que muchos  maestros  y educadores  ,incluso los necios ,  tienen excelentes  créditos.


Si te mueves por valores que no pueden pasarse y ponderarse ;si ateniéndote a la poesía haces de tu vida un acto permanente de generosidad: si vives en el ejercicio continuo de volcarte en los demás, sin esperar nada a cambio: y si buscas la insaciable inquietud de llegar más arriba y más allá porque tienes un deseo inacabable de hacerte más denso en la amistad y el cariño, caerás en la cuenta que al fin lograste la miel de la juventud.


Satisface más pensar las ideas que oírlas. Del mismo modo  satisface  más reflexionar tu vida  que observar la de otros.


Los poetas y educadores deberían buscarse a si mismos de manera desvergonzada.

El conocimiento y acercamiento a la realidad se ha planteado en la pedagogía a través de procedimientos  vacilantes , a base de ensayo y error , con turbaciones y   mucha vergüenza. Tal vez el miedo a lo desconocido o el temor a  resultados adversos han generado hábitos de aproximaciones encogidas y mancilladas. La turbación puede alcanzar cotas altas   cuando la realidad por conocer se defina por sus fastos horribles o hermosos, y ante esos pomposos eventos  sólo cabe arrugarse e inclinar la cabeza.

La elegancia está en el silencio  , la distancia y  sencillez. La necedad  estriba en la loca palabra   ,el acercamiento y el pavoneo .Los niños son esencialmente elegantes y algunos adultos tienden a ser necios .Los anciano son las personas más elegantes .


Todo lo que comienza amanece con titubeos y a gatas. Aquel que empieza a despertar desconoce   si se pondrá de pie. Sólo se ponen de pie aquellos  que están convencidos  que pueden hacerlo.


Algunas veces se requiere la soledad para crear un  nuevo pensamiento o sentir una extraordinaria emoción que conmueva. Consecuentemente  convendría crear cátedras en las administraciones educativas donde se enseñe y practique  una didáctica de la soledad en los procesos de aprendizaje , en los que  se instruya y eduque a los alumnos sobre   las ventajas del silencio y beneficios que se logran  al saborear las  sensaciones del vacío.




Si miro hacia mis adentros salpicarían varios albergues y refugios : sobre la base de las moradas  se despacha  un lago de recuerdos y  nostalgias ,  que se llena poco a poco  con picos de  lágrimas que proceden de las cumbres más ingenuas. Y por ingenuo  , que es mi segundo pilar, sigo  en la creencia de que el hombre es bueno   y por bueno  se equivoca. Desde la bondad , mi tercera peana, monto el castillo de la paciencia ,que es la mayor fuerza que existe .Mi bondad está limitada en su foso por la trascendencia ,que es la  cuarta parcela, y por la cual tiene sentido mi vida .Sin Dios ,sin valores , sin lealtades ,sin amigos y sin servicio a  otros no merece vivirse. Pero la trascendencia requiere lucha ,exige emociones , sugiere cambios y singularmente poesía que la encontré en el quinto pasillo ,desde siempre .Los poetas y educadores  nunca deberían acabarse en  su lucha y trascendencia ,porque están continuamente en lo bello, en la simetría  y en  lo vacío, que son los reinos de Dios , y al servicio del hombre .Servicio frente a trabajo ,porque si lo segundo se relaciona a moneda o salario ,lo primero está en el espíritu exclusivo  de algunos hombres que buscan servir a las ideas, valores y personas que no se les mueran. Y el servicio se constituye en mi sexto domicilio  ,la cabaña que según Nicomachus es “la forma de la forma”,o la armonía , o el número apropiado al duende y al soplo . Y por último, la cumbre de mis cimientos ,  que devienen del agua y de la lágrima se hacen notar a través de  una extensa alegría por aquello que sea sencillo y vital .La alegría hace más amable a Dios .Desde la tristeza podemos mover a Dios a ritmo de la brisa menuda , pero no cabe duda que a través del contento y de   la risa podemos trasladar  a tan Venerable  a la velocidad del ciclón.





Y la”libertad” , vestida de encajes blancos ,sorteada por un cíngulo rosa que la partía en innumerables codicias , se puso de pie y a un lado para inquirirme¿ quién eres tú que tanto te llenas de mi nombre?, ¿por qué pretendes poseerme y desvalijarme de algunas de mis entrañas? . Soy sencillamente- contesté con rubor y vergüenza_ alguien que por amarte con tiento nunca te poseyó , y  me cuido  de quererte,  porque tu muerte para mi vida , siempre la anhelo yo. 

Y el amor se vistió de mar, de azul, de almendras , de noche y de qué se yo.! De tanto se amó el amor que su presencia la sintiera yo como aliento y brisa de peonza que bailó para mi suerte en el relámpago de mis  tinieblas ,que me decían de trueques, esta por otro, y aquel niño por este pobre y más allá, el jardinero de la esquina por aquel rico hombre que objetivaba su paso andando de puntillas. Y el amor me habló sin palabras expresándose como el agua plena que liba esa arena caliente de la playa. Su rostro era ambidiestro  ,de un lado decía con músicas y sonetos que llenaban el ágora de mis entrepaños , y de otro , me hablaba de sus caricias que me  sabían a sedas y tulipanes enviados por el califa de la Esperanza. Y qué diré de su perfil  ,denso en entresijos suaves que invitaban a los susurrantes dedos para acariciar. Sin relieves, sin crestas , con onduladas sinuosidades que promovían al escorzo y al destape. Y para mi suerte o desgracia el amor, ¡tan bien vestido de amor!, se dirigió a mi con vientos de habaneras y de corales inmensos , entumeciéndome. Su presencia imponente y sorda llenaron mis pupilas de espanto , pronunciándose , ¿por qué hablas de mí sin poseerme?. Y  anonadado mencioné su nombre ¡amor!, quedando mudo y leto .



Cuando la Divinidad quiere tocar con  sus besos o lanzar  caricias al hombre lo hace a través del mar y en la noche .No existe mejor mejillas para recibir el beso de Dios que el negro silencio de la calma del mar en la noche. Ese beso de Dios desentumece el sosiego y riza el oleaje con peregrinas chispas de plata





Los “valores” no se sitúan en el orden intelectual , sino vital. Su solidez o consistencia no es problema de evidencia o demostración , sino de implantación y sostenimiento. Los valores suelen ser detectados por sus efectos  , y aparte de ser sentidos y  poseídos , son creencias. Pero ¿ qué ocurre cuando los ” valores” son conocidos ,enunciados  y manejados, y    se pueden transformar,  por la actividad de quienes saben   esgrimirlos y manipularlos, en “cosas” o en realidades mentales ,susceptibles de ser doblegados por el itinerario de la lógica ¿.Desde esta perspectiva se abre la posibilidad de preguntarse si ciertos valores cosificados son verdaderos o falsos.



En el principio del tiempo el silencio lo llenaba todo. En un momento de ese tiempo habló algún hombre en la selva y se detuvieron  fieras y humanos  errantes . Sorprendidos y asustados miraron de un lado a otro y se escondieron en las grietas y cavidades de la tierra. En sus guaridas esperaron con pánico hasta que aquél hombre habló de nuevo y dijo “levantaros  y caminad ”. El tono de su voz no fue imperante , sino por el contrario ,suave, dulce y rebosante de caricia amorosa .Humanos y fieras se asomaron a la luz y contemplaron que la vida merecía vivirse de pie, a rastras ,encharcados en el agua o bajo ella, y también aquellos que se  enganchan  al vuelo, para vivir al aire libre y en comunidad natural .La palabra de un hombre hizo que algunos hombres levantaran sus rocosas tiendas y se conquistaran a si mismos.



El hombre de vez en cuando debería buscarse a simismo de manera desvergonzada.



Si yo hablo desde ti y tú hablas desde otro , ¿desde dónde hablo yo?.¿Quién es el dueño de mi palabra ¿. ¿Nadie?, ¿alguien?, ¿todos?. S i hablo desde Nadie , que es el vacío, me agrada porque puedo llenarlo de pensamientos, sentimientos y acciones útiles . Si hablo desde Alguien ,evidentemente no puedes ser tú , Pedro, que eres concreto y presto a equivocar .Si hablara desde todos los Pedros y Judas me alienaría ,sería como un continuo vómito de verdades e insensateces, y no me satisface .La única alternativa que me va es hablar desde mí y contigo ,que hablas desde la Nada . La Nada, el vacío y la simetría son los dueños  de mi discurso.
El querer requiere palabra ,entretenimiento y diversión a todos los niveles .En el ejercicio del querer se pueden montar estrategias y tácticas acorde con el tiempo ,lugar, tipo de personalidad, etc. La realización del querer se expresa por su historicidad y se mueve entre la ternura y el odio, la palabra y el silencio, la casa y el adulterio. Sin embargo ,el amor no exige palabra y entretenimientos habilidosos.  Con el amor se está bien en un banco de una estación fría o a la orilla del agua. El amor por su espontaneidad y sorpresa se te va de las manos  ,es como un baile chapoteado sin compás. Siempre lo estamos despidiendo. Por eso demanda antorchas. El amor es una yesca que no siempre está encendida. EL querer es un continuo y el amor es la flor y la risa que salpican la monotonía y rutina de la recta.


La envidia no tiene sentido porque es pasiva y expectante .Se siente o se tiene envidia acostado o sentado .La envidia casi nunca está presente cuando uno permanece de pie o en la acción .Su forma esencial es una hélice que arremolina y crea torbellinos de pasiones contradictorias.


La estupidez es propia y esencial a los hombres buenos .Confían y no paran en su entrega. Siempre están a la que salta. Esta rosa es buena. Este geranio es hermoso, y este jazmín es dulce .Alguna vez ,por andar como trapos, ingenuamente doblados, no caes en la cuenta de que bajo claveles redobladamente virulentos y audaces se encuentran esbeltos cactus o abejas que faenan en el ombligo de los cardos, y en consecuencia se tropiezan con la horma de su ingenua y desalentada soltura. Existen hombres por ahí que por ir tras lo bello  ,limpio y azul reciben aguijones ,puñetazos y raspones  que duelen y enmudecen la búsqueda ,pero como son tan estúpidos reinician para su bien  y el tuyo el camino de siempre.

jueves, 30 de noviembre de 2017

LA POLICIA ESPAÑOLA DECLARADA BENEMERITA POR LA PATRIA


A EFECTOS  DE CONOCIMIENTO DE TODOS LOS POLICÍAS QUE en fecha 1 de abril de 1949 ,en la ORDEN GENERAL EXTRAORDINARIA, la policia española fue declarada por sus actuaciones ,BENEMERITA DE LA PATRIA..

jueves, 25 de mayo de 2017

SOBRE LA JUVENTUD



SOBRE LA JUVENTUD
El tiempo que viene, el nuevo milenio, será una época repleta de incertidumbres e inseguridades. Todos estamos situados en la edad de la crisis, donde se comprobarán mutaciones culturales, introduciéndose un remix de comportamientos y múltiples procesos de hibridación actitudinal, que urgirán a adaptaciones complejas, asociados éstas a una nueva ética sin valores, donde la economía sumergida y la comunicación no comercial, marcarán conductas y experiencias, que determinarán a la creación de imágenes más negativas de los jóvenes, etiquetándolos ya no como consumistas y amorales, sino como grandes mamones e hijos de la gran hermana.
El término juventud, es una construcción moderna, que tiene su origen a partir de la primera industrialización. En otras épocas fueron llamados púberes, efebos, adolescentes, mozos y muchachos. Los muchachos, último concepto previo a lo que hemos llamado juventud, fueron estudiados por la escuela de Chicago, interesada ésta en conocer las transformaciones que la industria había producido en la generación de las nuevas ciudades, surgiendo entonces el concepto de subculturas juveniles, analizándose a fondo las bandas juveniles que proliferaban en los espacios intersticiales de las ciudades industriales y megaciudades.
A mediados de los cincuenta, del siglo XX, asociado con el rock, surge una nueva cultura juvenil conectada a la música, que será asumida por la industria cultural, hecho, suficientemente interesante que permitiría la emergencia de un nuevo fenómeno, hasta aquel momento desconocida, las tribus juveniles, éstas, de otro calibre, y muy diferentes de las bandas juveniles de delincuentes, estudiadas por aquella escuela de Chicago. Por último, recientemente, en los setenta, del siglo XX, un nuevo enfoque ha surgido entre los estudiosos de las culturas juveniles, destacándose entre ellas la oposición de los jóvenes, o de ciertos jóvenes a permanecer en la modernidad y en la racionalidad, apostando por movimientos contraculturales.
En cualquier caso, si hiciéramos abstracción de lo que significa ser joven, diferenciándolo del mundo adulto, caeríamos en la cuenta de que es una resultante de varias connotaciones, que etiquetan y significan para diferenciar. Entre esas connotaciones destacan, sin priorizar, aparte de una edad concreta, el consumo de una música, que les hace ser aculturizados y/o sobreculturizados; el pandilleo, en el sentido de constituir grupos muy abiertos y flexibles, donde sólo tienen cabida sus iguales; y la fuerza de un “Ello”, que actúa impulsado por el principio del placer y evitar el displacer.
Una edad singular (15 a 35 años), consumo musical, en sus diversas modalidades (electroclash, metálico, hardcore, tecno, italo-house, blues, etc.), pandilleo y dominancia del “Ello” dejan sobre la personalidad diferenciada del joven algunas actitudes o posiciones muy importantes a considerar por los adultos, entre otras: rechazo de lo que no es joven y/o no se presenta como joven, fenómeno que explica la apetencia o ansia en poseer cosas/prendas que vengan determinadas por una marca, y que se reflejan en pantalones, sueters, chupas, calzados y amuletos; sordomudez, en el sentido de que escuchan muy poco, y muy especialmente a las instancias que simbolizan a la Autoridad (padres, profesores y poderes públicos), así como tienden a hablar menos, sea por falta de palabra o porque lo sugerente en la comunicación sea el mimo, la expresión corporal, el gesto y la empatía intuitiva; y muy especialmente, cierta predisposición al aburrimiento, hecho que cada día se constata en la realidad social.
Tal vez, lo más puntual de un joven o de ciertos jóvenes, y nos entristece afirmar esta hipótesis de trabajo, consiste en que están o se sitúan en una incapacidad de sorprenderse, sea porque los estímulos (personas, cosas, ideas, etc.) no llaman a la atención suficientemente y/o pasan sencillamente de ellos, incrementando aquella incapacidad, que determina un momento o situación de aburrimiento.
Una primera conclusión de lo que venimos diciendo consiste en que ser joven, es una etiqueta de variadas lecturas, dependiendo de la edad, profesión, clase social, experiencias y demás factores de menor peso, por parte de quien percibe aquélla etiqueta.
En este orden, una de las lecturas básicas que hay que hacer sobre la juventud, consiste en el hecho de su carácter diferencial, determinado por la situación. A pesar de la contracultura y/o subcultura dominantes no puede afirmarse desde el rigor las siguientes cuestiones:
-       Que los valores de la juventud inglesa, alemana, italiana y española, entre otras, sean coincidentes.
-       Que las actitudes de aquellas juventudes respecto de marcos de referencia, tiendan a ser idénticas o estén en las mismas cotas de un proceso.
-       Que los comportamientos inadaptados y marginales sean de la misma naturaleza.
Desde la perspectiva del matiz citado, las últimas encuestas reflejan que la sociedad española considera a sus jóvenes, alegres, tolerantes, solidarios, sinceros, contestatarios, sin perjuicios, independientes e inmaduros. El 71% de los entrevistados está en la opinión de que los jóvenes se interesan, en “pasárselo bien”, y también en la creencia de que deberían interesarse más por el estudio y el trabajo, a fin de prepararse para el futuro. La imagen que la sociedad española tiene de su juventud se resume en que estos no se interesan por la política; se guían por las modas; y que la sociedad les exige demasiado. Según las encuestas, más del 70% de los jóvenes españoles (15-35 años) viven con sus padres, básicamente por razones económicas. En cuanto al ocio los jóvenes dedican la mayor parte del tiempo libre a ver televisión, oír música, y salir con amigos. Sólo el 12% está integrado en una asociación.
De otro lado, el Instituto de la Juventud ha publicado informes recientes donde destaca que los jóvenes españoles se perciben inmaduros, contestatarios, tolerantes, complicados y con la carga sentimental generalizada de que las necesidades materiales están cubiertas por sus padres, intuyendo un futuro personal incierto, de lo que coligen que hay que vivir al día. Desconfía, la juventud, además, en alcanzar el bienestar personal trabajando duramente, (trabajo y sacrificio fueron valores de sus padres), y consecuentemente no creen que valga la pena volcarse en el trabajo o dejarse la vista en los libros, (el braguetazo, la pareja rica, o confiar en la fortuna pueden ser soluciones alternativas).
Se añade en los informes la inculpación a los otros “sin caras”, sus dificultades e impotencias. Se trata de una juventud extrapunitiva. Son muy “morales” en el sentido de condenar conductas o negocios turbios como la droga.
Resumiendo, la juventud española:
-       Sitúa como valores fundamentales el saber, el amor y la independencia. No obstante, se observa que hay ribetes de particularismo y etnocentrismo, que dibujan y determinan una cierta insolidaridad respecto de sus semejantes.
-       Manifiesta poco interés por la vida pública y menos en las actividades políticas. Desconfían de todas las instituciones sean administrativas, políticas o religiosas.
-       Las personas que no les gustarían tener como vecinos, entre otras: drogadictos 39%; alcohólicos 9%; con antecedentes penales 9%; inestables emocionalmente 8%; con sida 7%; de extrema derecha 6%; sectas 3%; homosexuales 3%; y de otra raza el 1%.
-       Se considera inferior a alemanes y norteamericanos, y superiores a portugueses, marroquíes, rumanos y latinoamericanos, derivadas éstas por razones económicas, culturales y educativas. Los principales motivos de orgullo de los jóvenes españoles consisten en “el modo de ser” un 44%; cultura, historia y lengua, 29%; y la belleza del país 14%.
-       Las acciones que menos justifican son entre otras: tomar drogas, suicidarse, aceptar sobornos, prostituirse y abortar.
Se añaden a estas consideraciones:
-       Gran rotación laboral.
-       Muy lento el ritmo de emancipación económica, sólo el 18% de los jóvenes son económicamente independientes; y en consecuencia, las dificultades en la emancipación hacen propasar el retraso de la salida del hogar.
Consideradas estas actitudes/posiciones de la juventud española, que aparece como dulce, interesa destacar algunos comportamientos que pueden ser problemáticos de inmediato, y que se añadirían a las que a continuación mencionaremos sobre masificación juvenil, a saber:
-       Continuismo en el seno familiar de los jóvenes por precariedad de trabajo, desempleo prolongado, desmotivación, ausencia de expectativas, etc..., que alimentan el etnocentrismo y generan una posible carga de conflictos familiares, que pueden acabar en maltrato de mayores.
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lunes, 3 de abril de 2017

PANIKER Y JULIO DE ANTON

JULIO DE ANTON PARTICIPÓ EN LA CLAVE EN CALIDAD DE EXPERTO EN DELINCUENCIA JUVENIL

La clave.
16/02/1980
Caín y A bel. José Luis Balbín modera el coloquio que se emite en directo y en el que intervienen: José María González Ruiz, teólogo; José Luis López Aranguren, catedrático de Etica; Julio de Antón López, profesor de Psicología de la Escuela Superior de Policía; Luis Alonso Scökell vicerrector del Instituto Bíblico de Roma; Salvador Paniker, filósofo; Luigi de Paoli, director del Instituto de Psicosociología de Roma, y Fernando Savater, profesor de Etica y Sociología. Se emite previamente el largometraje Al este del Edén, de Elia Kazan, interpretado por James Dean, Julie Harris, Burl Ives y Raymond Massy.

lunes, 16 de enero de 2017

MI PASO POR LA ACADEMIA



MI PASO POR LA ACADEMIA

Animado en la búsqueda de fotografías desperdigadas en cajoneras diversas donde podría  quedar rescoldos de mi vida pasada, con la intención de encontrar acreditaciones que dieran testimonio  de mi presencia en la Escuela Blasco Vilatela, lugar privilegiado, donde se decía que de allí se acabaría en Gobernador Civil ,encontré una posando en el carné con  camisa azul , corbata negra, chaqueta gris engalanado con un “pato” que evocaba a la universidad complutense, que era el icono de aquella Escuela, cuando contaba dieciséis años y estudiaba Magisterio, y otra ,de marcha-paseo, por la carretera de Barajas, junto a Aniceto,  amigo de Quintanar, y  otra más con Julián Diez Mateos, alias el Varagancho, por ser mozo espigado, parecido  a la garrocha, herramienta que se construye  con  mango de madera cilíndrica  y gancho de hierro en el extremo final del fuste, bien atado y sujeto,  que sirve de abrazadera a las ramas de los pinos y que se utiliza para alzarse mediante trepa de brazo y presa de pie  para conseguir  la carga de leña suficiente que convenga a las trazas y  aparejos del  burro o a la yunta de bueyes, destacando entre aquellas, una, donde me retraté con un  compañero, Julio Abad, de Soria, en un momento crucial de nuestra vida juvenil, antes de incorporarnos a una actividad  de  supervivencia, y en calidad de dirigentes  en el bosque de Muniellos, Asturias, y otras más que no vienen a cuento .

Me acompañaban , procedentes del pueblo de Quintanar de la Sierra, al examen  de  ingreso en la citada Escuela,  Marcos Navazo, hijo de un guardia civil, allí apostado, Aniceto Ibañez Benito, alias Svintus, que gustaba en los atardeceres salir por las callejuelas  del pueblo y asustar a otros menores, mediando  gabardina larga y amarillenta y tocado con un sombrero de ala ancha. Muchos sustos y sobresaltos padecieron los niños en Quintanar  originados por  Svintus, que entre  las dieciocho y veinte  horas de invierno solía actuar, saltando embozado  tras las  esquinas de las casas y dando gritos a troche y moche, razón por la que muchos niños se hacían  acompañar de otros o de una mascota agresiva que sirviera para desalentar a aquel “asaltador de callejas”. Otro que se presentó a los exámenes de la “escuela” fue  Diez Mateos, ya citado, y reconocido como el mozo más alto del pueblo, ya desaparecido cuando cumplía los recientes sesenta años, reinando en los cielos, su lugar natural. Al final,  ellos, a pesar de aguantar la estancia  de  tres años académicos, serían suspendidos en las practicas del cuarto curso, causando baja en el cuerpo de Maestros Instructores de Juventud, dedicándose en alternativa vital  a la enseñanza, venta de cerveza y representante del tradicionalismo carlista en Cataluña, desempeño éste que cumpliría  con devoción y fidelidad el bueno de  Aniceto, alias Svintus
                            
El tiempo transcurrido en aquel centro docente fue denigrante por su imperiosa disciplina y menosprecio, reiteradamente mostrados en el trato impartido por parte de la mayoría de  profesores e inspectores, y nunca educadores, copia  de  academias militares entrañadas en el Régimen y otras , por reflejo de los centros  creados en Alemania e Italia, generados en  el nazismo y fascismo imperantes en esos países, con la pretensión de formar a una nueva generación de jóvenes, abocados a servir a las ideologías dominantes.

En este orden la primera decepción que padecí  fue cuando el subdirector del citado centro, Pablo Gómez del Valle, blandito y amanerado, explicó el programa de estudios, priorizando los contenidos  de Magisterio, frente a los de profesor de Educación Física, sin que hubiera una disciplina de educador juvenil o de animación sociocultural y por evidente, nada de formación del espíritu nacional, aunque  excesivos iconos y referentes sumergidos pregonaban aquella condición, argumentando aquél directivo que para tal fin se creó  una sección, sucedánea de la Escuela Normal de Magisterio, Pablo Montesinos, con sede en Madrid,  etiquetada con el sobrenombre de  “Blasco Vilatela”, añadiendo, de seguido, que allí nadie pensara que iba a ser adiestrado  para ser Gobernador Civil, Alcalde o funcionario del Movimiento, y por demás, añadiría aquel personaje que el equipamiento de uniforme individualizado  en la Escuela lo tenían que abonar en fechas inmediatas, ajuar y vestimenta que iba de sobrado en las instrucciones  y además insostenible  para la mayoría de las  familias por su deteriorada economía, atreviéndose algunos alumnos  a importunar a aquel directivo con algunas sugerencia atrevida, entre otras, que promociones anteriores no costearon esos gastos, por el contrario, fueron  sufragados por el Régimen.

Esta alocución y cambio de ruta evocada por este simplón, que  aparte de subdirector era profesor de Onomatopeya , ciencia de los signos que representan a palabras, fue una treta no esperada por mí, hasta el punto de provocar desconcierto, motivo que me impulsó a maldecir, en aquel momento, a aquella institución de formación de mandos de juventud y todo lo que representaba, poniendo en un brete no haber probado la carrera militar como hicieron los Chiflitos, hijos del pueblo, números unos en las Academias de Infantería e Ingenieros que alcanzaron las máximas graduaciones del ejército y otros más que se decidieron por Medicina,  Físicas, Filosofía y Letras, Derecho, etc., triunfando los mismos en cada una de sus profesiones. A tal punto llegó mi desesperanza  que paso por mi mente abandonar aquella Escuela, sintiéndome inseguro y abochornado y más cuando iba de vuelta al pueblo de vacaciones  y  contara aquella contrariedad a mis padres , familia y amigos próximos. De ahí que en mis adentros sufriera y resolviera en su día servir a un personaje, institución o idea  que no se acabase, si la oportunidad o el destino se hicieran presentes, entre aquellos  que representaran y ofrecieran   la mayor y mejor  seguridad, al menos la  que había a finales de la década de los cincuenta y  como el Cid no estaba  dispuesto a servir a un señor que se muriese ,el mundo de  Juventudes, frente a un  Régimen , apoyado por los Estados Unidos, tras  visita a España de Eisenhower , soportado por el Opus Dei, que sustituyó al Movimiento Nacional, que en aquella época, parecía ser cosa de dioses y rayar en la eternidad más segura.

Mi promoción era mi familia,  constituida por cincuenta y ocho jóvenes, divididos en dos secciones de “chándalas ”, integradas una y otra por sesgos de edad. Consecuentemente el plan de estudios se estableció en dos aulas, habilitadas en pupitres emparejados. Este diseño por secciones me afectaría como al resto de los componentes de la promoción, independientemente de la distribución de aulas y pupitres, así en todas las formaciones que se hicieran al día, quince, disposición en dormitorios y camastros, comedor, salón de actos, y un largo etcétera que no viene a cuento.

A pesar de tres años de convivencia con compañeros y amigos de la segunda sección mantuve positivas relaciones con  Nicolás Pascual Velázquez, natural de Vadocondes, Burgos, y  con Julio Abad, natural de Soria, por  emparejamiento en el pupitre, personaje con el  que viví  una experiencia excepcional de supervivencia en el bosque de Muniellos. Esos compañeros de la Academia y además amigos, fueron mi familia en el transcurso de los tres años, siendo al mismo tiempo, por abandono del sistema que imperaba en aquel centro, mis verdaderos padres , madres y hermanos.

El plan de formación de la Escuela se sustentaba en tres pilares, primero, excesiva disciplina mediando  un reglamento de conducta tanto a nivel interno, como externo, otorgando el equipo directivo a cada alumno diez puntos por año, susceptibles de ser restados por cualquier contingencia reseñada en el citado reglamento, circunstancia que obligaba a mantener un talante limpio y ordenado en el  aseo personal, espacios y objetos inmediatos de uso, asistencia a formaciones y un largo etcétera, no reseñable por vergüenza; segundo,  presencia masiva de profesores en asignaturas tan importantes como Geografía, Historia, Matemáticas, Educación Física, etc., cubiertas y asistidas por militares, todos ellos  oficiales jefes del ejército y triunfadores en la guerra civil, además, vinculados a la falange más radical, entre ellos  Manzanedo, Muñoz Grandes, sobrino del  General de la División Azul, y Toledo, que por evidente impartían enseñanzas al dictado, ocupando la mayoría del tiempo de clase a escuchar la cuenta de las lecciones que los alumnos recitaban o callaban, en su caso, sacados de sus pupitres  en grupos de a cinco, con el riesgo de ser preguntado por un golfo cualquiera de Europa, ríos de España, teorema matemático, monarca francés, etc., que conviniera y que si cualquier de ellos se equivocaba, corría el riesgo de ser expulsado de la Escuela si suspendía por más de  tres asignaturas en cada trimestre ,como así ocurrió , y en el marco de dieciocho disciplinas, que incluían algunas tan extrañas como Caligrafía, Papiroflexia, Trabajos Manuales, Aeromodelismo, Música y Onomatopeya, que los inútiles y con mal cante, como era mi caso, siempre estaban en la línea roja, situados en el  riesgo de ser expulsados; y tercero, aquella formación estaba trazada y formulada  en el marco  verticalista, en la perspectiva de que el profesor/inspector era lo lleno que necesitaba de vaciarse en la escupidera de la ignorancia/necedad  de los alumnos, y por demás, desconstructiva en la medida que no añadía nada para fabricar  una personalidad madura y socializada; no cognitiva, sin capacidad de argumentar y afrontar un pensamiento adverso que ayudara a la educación; y desafectiva, sin usar la inteligencia emocional, por el maltrato y menosprecio habido, y además, mantenida en el terreno de la exclusividad, porque era inadmisible cualquier disidencia con los postulados de los iconos falangistas; y por añadidura, plan de enseñanza que se programaba para desintegrar  la personalidad, cuarteándola.

Con este esquema formativo afronté una de mis peores pesadillas, conociendo mis limitaciones, tanto en el terreno de la preparación física, como en el discurso del utillaje de mis manos, labradas para usar  la piedra, hacha y cualquier objeto relacionado con los pinos, a las que se unía mi incapacidad conocida por otros y reconocida de antemano en el colegio Juventus por tener  “mal oído” que lo inhabilitaba para superar cualquier nivel de pentagramas, corcheas y fusas, y por más, el añadido que presentaba de ademán desaseado e indisciplinado, circunstancias que pondrían en riesgo mi estancia en aquel centro.

Uno de las desastres  referentes al plan de formación que  tuve que amoldarme fue  la manera de  no suspender más tres asignaturas en cada uno de los trimestres y así evitar la expulsión , especialmente caligrafía pautada y gótica, asignatura que debía realizarse con plumillas  de diversos tamaños y tinta negrísima, por el enorme borrón que podía originar cualquier equivocación en el trazo que salpicaría a la vista sobre el papel copia de la matriz que se presentara a efectos de prácticas o de examen.  Total, una catástrofe, razón por la que acudí en busca de apoyo al bueno de Nicolás, el de Vadocondes,  para que las cumplimentara, a cambio de pasarle solución de  algunos problemas en matemáticas o física, materias en las que yo destacaba, aventajado por las muchas y buenas practicas aprendidas  de Don Ernesto Sanz, director del Colegio Juventus. Otra asignatura curricular con la que debía tener cuidado, por su notable deficiencia e ineficacia mostrada en mis manos , era  la de “Manualidades”, disciplina que impartía, el que fuera mi maestro posteriormente , a nivel humano, Manuel Sainz Pardo, mediando estrategias y otras artes de seducción, en las que yo era un campeón, convenciéndole de pasar a una escala reducida el plano de la Escuela y construir su maqueta en madera, desempeño que manifestaría complicado y que duraría más del curso escolar, por las magnitudes y diseños multivariados  a tener en cuenta. De igual modo ocurrió con Aeromodelismo , en manos de  Guisado, alias el Chimbo, tal vez el más humano de los profesores, que consentía en sus clases cantar a coro canciones de época, mientras se le pedían arcos de sequeta  para recortar los costillajes del aparato, espacio curricular donde  contaría  con la ayuda sin igual del paciente  compañero Espada  Segura, que le ayudaría a la construcción del morro, fuste y costillas del aeromodelo, sin posibilidad de volar, por falta de tiempo.

Otra de las ruinas a las que me enfrenté, por mi carácter desaseado e indisciplinado, fue debida a  la actitud de afrontamiento con un superior, surgida como consecuencia de una desavenencia deportiva ocurrida en la clase de Judo, en la que yo era un campeón,  enfrentándome al Nano, un advenedizo en la práctica de este arte marcial, por entonces Jefe de Servicios de la Escuela, tumbándole sin miramientos a través de un surikomigohsi por la izquierda, situado aquél en la peana, por debajo del Director de la Escuela, y por encima de los Inspectores, en su mayoría ineficientes educadores, ocupados  en mantener  orden, limpieza y disciplina en el centro docente y cumplimentar, por tanto, lo que ordenaba el reglamento, donde se reseñaban todas las conductas inadecuadas e improcedentes, señalando sus respectivas sanciones, que  se traducían en la resta de puntos ,que si se agotaban significaba la expulsión automática  de la Academia, amén de que el resultado promocional era el sumatorio de la nota media de las asignaturas con lo que restara del coeficiente de conducta. Consecuentemente sería sancionado por aquel individuo, el Nano,  en el transcurso del tercer curso, primer trimestre, por tres conductas no reseñadas en el Reglamento, la primera, por romperse, ajena a la voluntad  un vaso depositado en la mesa cuando almorzaba junto a los de su escuadra de siempre; la segunda, por dormir con chandal en enfermería cuando padecía fiebres, durante la noche, superiores a los treinta y nueve grados, y por último, cuando fue alumno  jefe de día, condición que ocurría por tres veces en el transcurso del tercer año  por situar el pikut, que entretenía las horas de ocio, a una velocidad diferente a la que era normal, con la salvedad de que  la primera y tercera  conducta fueron atribuidas en calidad “de imprudente destrucción y uso indebido de material académico”, sanciones que significarían cada una de ellas pérdidas superiores a los tres puntos del coeficiente de conducta, a los que habría que añadir carencias de derechos de alumno, incapacitándole para asistir a sala de juegos, biblioteca, comer fuera de la promoción, totalmente aislado y de espaldas, hablar con otros alumnos, preguntar en clase o ser cuestionado en la misma, y estancias prolongadas en dormitorio, sin acostarse, y otras más, indeseables y en los tiempos que transcurren fácilmente atribuibles como acoso escolar, llegando a la tortura.