jueves, 21 de junio de 2018

SR RAJOY LEE MIS CONSEJOS SI QUIERES LLEGAR A ANCIANO POR EL DR JULIO DE ANTON



  


Cuando estaba cerca de los setenta años comprobé  que los años de mi vida  habían pasado con relativa prisa, tras observar , frente al espejo, que empezaba a deformarse mi rostro, cambiando las mejillas, y bajar los belfos, mientras los ojos se  achinaban y los labios se mostraban más estrechos  y  en las cejas  aparecían las primeras canas. A punto de perder pelo, que anunciaba jubilosa calvicie mantenía un matojo de largos vellos al modo de Tintín y además, como  la musculación se desinflaba mostraba los  brazos más cortos , con cierta debilidad en las piernas, sobre todo en las rodillas, que empezaban a fallar en las bajadas de escaleras. Al paso del espejo reconocí que  mi cara presentaba más anchura que en otros tiempos, perdiendo  agudezas faciales, y los dientes destrozados por tanto empaste y tornos, repletos de armaduras. No obstante la vida me sonreía,  ajeno de padecer dolores y molestias, capacitado para correrme una juerga y parecer joven.

En este orden para conservar mi vida y entretenerla me atuve a ciertos criterios, sin priorizar, entre otros: aprender a  sentirte solijunto, como escuela del largo periodo que avecina la vejez y ancianidad. La soledad la asumiría con placer y cariño, cultivándola  a través de paseos por la orilla del mar, bosques y aceras,  mirando  hacia fuera y adentro, viendo a personas de toda condición y naturaleza, conviviendo con ellas , entretenido con la mirada en la observación de  sus ropas, gestos, andaduras, posiciones, obteniendo a través de este ejercicio un incalculable proceso de maduración mental que podría servir para mí el  desentrañamiento de las profundidades del ánimo, de ahí que  recomendara a mis iguales a mirar y ver su espíritu en aras a conservar sus vidas.
En segundo lugar me coloqué en el criterio de aprender a pasar, expresión que en una zona concreta del Levante español se denomina “menfot”, que consiste en un ejercicio reiterativo de tolerancia y flexibilidad mental que permite resbalar  pensamientos, actitudes y sentimientos negativos y transformarlos en positivos, referentes a asuntos de vital importancia, incluso dramáticos, pasando de cuestiones incidentales familiares  y con carácter especial, las respectivas de  hijos,  trabajos y otros menesteres, no considerándome  imprescindible y pasar de mí mismo, fracturándome en el vestir, hablar y reir, de manera desvergonzada, sirviéndome de la ironía,  sonrisa y  chiste fácil.

En tercer lugar para conservar la vida mantuve que uno debía de quererse demasiado, cuidando con esmero su cuerpo, espíritu, sensibilidad y trascendencia. Al cuerpo, en esas edades no se le debe castigar con esfuerzos sobrehumanos, reclamados por Institutos y  monitores deportivos, porque el  cuerpo debe ser  tratado con especial miramiento, hasta el punto de hallarlo bello y útil, dentro de la edad, agradeciéndole que aun permaneciera contigo, procurando admirar tus pies, dedos y uñas, y dejando caer la mirada, de vez en cuando sobre las piernas que aún te permitían andar, insistiendo en que mientras sirvan para caminar  los cien pasos judíos, estarías sano, y fijarte en las  manos que son las herramientas que más humanizan, y pensar  en el amor, en la comida, en el ejercicio de las artes y en el cultivo de la música. En conclusión, practicar deporte con mesura, no meterse  en la jungla de los gimnasios, singularmente en el espacio reservado a las pesas y  no caer en la neurosis de la forma física y del adelgazamiento, y sobretodo cuidarse de esas personas que te invitan  a caminar con prisas hasta agotarte y a cualquier actividad que perturbe tu corazón, tensión o pulso. Porque tu pulso es tuyo. Llévalo con dignidad
En cuarto lugar  invitaría a mis iguales, extenso a mis desiguales, a considerar la exigencia de comer y beber con calidad, procurando conocer aquellos ingredientes naturales que  dan vida y que bien cruzados y combinados consiguen el deleite de los buenos manjares, y desplazaros a  las ciudades y pueblos para visitar sus plazas y mercados  de abastos, y hablar, hablar mucho con pescaderos, fruteros, carniceros, verduleros y todos aquellos que se ofician en tan nobles artes, y luego, tras contemplar monumentos y ver a personas irrepetibles, comer en sitios donde la receta del plato que ofrezcan sean productos  que hayan sido cultivados a su tiempo y en terrenos colindantes. Tendrás que aprender a cocinar y conocer el aliño de las carnes, pescados, así como las posibilidades de creación de salsas, ya que comer y beber con calidad te proporcionará una cultura inconmensurable, hasta el punto de que puedas ser un gran gourmet, somelier  y chef de cocina, que te hará grato a otras personas en la conversa que puedas originar y mantener. Y tras una excelente yantada  sugiero dos  opciones: andar más de los cien pasos judíos y no llegar a los trescientos, o jugar una partida de mus y no parar de envidar  con la venia de  comensales.

En quinto lugar para conservar la vida recomiendo  que te emplees diariamente un tiempo en la lectura de algo de poesía y de historia. La poesía al principio será una disciplina que no  motive porque es difícil  de cuajar, puesto que dice de sentimientos y vivencias, pero si entras de lleno en sus versos majos verás que sales vuelto de luz y de página, aplaudiendo a los poetas que son los artistas de las intuiciones puras, capaces de lograr imágenes preciosas y retratarlas en un discurso, más que solemne , dignas de sorpresa y ser desveladas para el que logra resolver la ecuación de las rimas. Y añado,  si sois  capaces de encontraros con el poeta y con sus versos mágicos, tocareis cielo. La lectura de la historia tiene sentido en la madurez, porque  te ayuda a descubrir  aconteceres de personajes e Instituciones, trasportándote a acontecimientos y eventos que dan contenido fantasmático a tu vida.

El sexto consejo que aconsejo a mis iguales adultos consiste en que procuren evitar tensiones, conflictos y estress, y ante la presencia de dos asuntos que compiten , resolver por aquel que el ánimo y sensaciones empujen en primera definición, luego, si eres riguroso, haz un árbol de decisiones con pesos factoriales y si el conflicto se plantea entre un contendido interesante y otro que no lo es, lo tienes claro, y si por último se presentan dos asuntos a evitar procura sentar el principio del primer ánimo y estado de sensaciones, y sin escrúpulos, decide  por cualquiera de ellos. En esta casuística  y acorde con una jerarquía de valores te señalo algunas prioridades, a saber: tu vida; tu salud; tu pareja; tus hijos; tus padres; tus amigos; tu familia extensa; tu trabajo; y tus motivaciones más intensas. En este orden si por un momento se  plantean en conflicto salud o trabajo, la cuestión queda resuelta en beneficio de la vida y  salud, igualmente si existe conflicto por afrontamiento entre tu pareja y tus padres, la cuestión queda saldada con la decisión de preferir a tu pareja.
El arte de evitación de conflictos conduce al séptimo consejo que consiste en el cuidado de los tuyos, que implica a tu pareja, tus hijos, tus padres, tus amigos, familia extensa y compañeros de trabajo, y el resto, excepcionalmente, los pobres, enfermos, gentes de otras razas y culturas, etc., por ese orden. Tu pareja es la figura esencial para cuidar tu vida, aconsejándote que debes sembrar, en beneficio de tu vida, cariño y ternura, derramando sobre ella y de continuo en el proceso de relación  frases, expresiones y conductas que sean reflejos de una erupción  de amor
El octavo consejo que recomiendo para conservar la vida hace referencia a mantener dos  hábitos que se deberían adoptar  de manera radical: primero, madrugar y segundo, acostarte sin cenar, porque levantarse temprano te acerca a Dios, al sol y al  parto de  la vida. Vive cuando nace la vida. Las sensaciones de la Aurora son frescas, ligeras, tonificantes y fluidas a la manera de los torrentes en sus cauces de arriba, donde el agua todo lo atropella y asalta, libando las piedras, exterminando agudezas y cresteras de piedras afiladas. Los sentimientos de la mañana son por el acontecer enérgicos, apartando  las probables depresiones que pudieran hacerse presentes. De otro lado, acostarte sin cenar es un axioma de salud según la doctrina al uso y que la experiencia predica para evitar disgustos y probables apneas y otras secuelas todas ellas desfavorables y tanáticas.
El noveno consejo, que casi cierra el decálogo, para favorecer la vida entre los adultos, consiste en armarte  con una “gran y delicada  oreja”, en el sentido de  que seas todo oído de lo que se mueva en las ondas y especialmente entre aquellos que son tus referentes personales, favoreciendo la conversa mediante la tertulia de amigos y gente adversa, que favorezca la controversia y el cultivo de temas interesantes, cultivando en las tertulias de la  radio y televisiones al uso de lo que se dice , recorriendo los diales y canales  en busca de nuevos criterios, distintos de los tuyos, y mira a tu alrededor con el oído e interioriza ese caudal de información para discutirlo con tu mismidad para tonificarte y romperte. El oído te hará más vital y humano.
Y por fin en  el décimo consejo,  te insto  a que mires más  y no verte o retratarte ante cualquier espejo o lienzo con cara de estúpido, soberbio, prepotente, egoísta, etc., al contrario, en el sentido de abrirte al mundo, a las personas e ideas, cultivando la tolerancia y flexibilidad del pensamiento
En consecuencia si no sigues esta prédica de consejos quedas advertido que tu tono vital tendera a cero, matándote. Tienes necesariamente que sorprenderte para vivir, aprendiendo de la historia, de la radio, de los tuyos, en el transcurso de las madrugadas y en la conversa con los poetas, de vez en cuando, y pasa, pasa mucho cuando estés acompañado de personas conflictivas












viernes, 11 de mayo de 2018

TRIBUS JUVENILES,JULIO DE ANTON


TRIBUS JUVENILES
En la Roma clásica, cualquier individuo, aparte del nombre, incluía en su filiación a la tribu que pertenecía, de manera que los Magistrados registraban, bajo juramento, ésta atribución tribal. Roma al actuar así y registrar en documentos la dependencia de individuos a una tribu lo hacían por definir territorios, así, la ciudad se organizaría en cuatro tribus urbanas, donde se distribuían libertos, personas nacidas en la infamia, hijos ilegítimos, y extranjeros, sin que se tuviera en cuenta los lugares de nacimiento de aquellos.
En este orden, se hace evidente, desde la perspectiva histórica, y como primera aproximación al fenómeno que pretendemos analizar, que las tribus juveniles podrían contextualizarse en tres dimensiones:
-         Ubicación en ciudades/megaciudades, en su mayoría, resultado de intensas migraciones a la zona metropolitana de gentes de municipios aledaños, determinadas aquéllas por ser impracticable y casi imposible la interacción, evaporándose, al mismo tiempo la imagen física de las mismas. (1)
En nuestros días la modernidad, cargada de globalización, implementada de racionalidad y funcionalidad, ha provocado la desintegración de las ciudades y fracturas en las relaciones primarias, contribuyendo a ello los embates de la comunicación global que no hacen más que destruir a los pequeños espacios culturales locales, desestabilizando antiguas formas establecidas, que generaban identidad y cultura, siendo reemplazados éstos por nuevos espacios, la mayoría subculturizados y contraculturales. En este sentido, y desde la perspectiva de Durkhein, la aldea global, la cultura hegemónica, han encontrado su respuesta con la aparición de microculturas y sociedades primitivas, que emergen en los grandes espacios urbanos, constituyéndose, en su mayoría en agrupaciones contestatarias y resistentes, de donde surgen las tribus juveniles urbanas. (2)
-         Territorialización, que integraría lugares donde postulan sus sellos y marcas, así como espacios y rutas en movimiento; y los no lugares, entre los que destacan las zonas chats, ravers, botellones, viajes virtuales, circuitos en red, etc.
-         Conformadas por fronterizos o marginales juveniles. (3)
La primera impresión ante el enunciado tribus juveniles, desvela a cualquier observador sensaciones/percepciones, en tonos de energía, movimiento, vida, desplazamiento, grupo y ciudad, conceptos éstos contrarios a calma, quietud, muerte, sedentarismo, individualismo y rural, quedando como actividad valor esencial el término de corretear, andar y deambular de un lado a otro la ciudad, sea para facilitar identificaciones de nuevos espacios e iguales, sea para encontrarse violentamente con otros distintos y allí depositar sus marcas y catálogos.
El fenómeno de las tribus, ha interesado y ocupa de modo omnipresente y omnisapiente a antropólogos, sociólogos, semióticos, sicólogos, demógrafos, economistas, comunicadores sociales, institutos policiales, siendo aquél motivo de reuniones y convocatorias internacionales a efectos de análisis y descripción, por su enorme impacto en las tramas urbanas, música, moda, lenguaje, etc.
En la literatura antropológica el concepto de tribu se define tradicionalmente como grupo autónomo de extensión definida, de homogeneidad cultural y organización social unificada que habita en un territorio, teniendo éste toda la carga de pertenencia. En este sentido, las tribus se remitirían a lo primitivo, a clanes compuestos por lazos sociales, religiosos y parentela. Hoy, el concepto de tribu, desde la antropología, se asocia esencialmente al ámbito urbano y referida a jóvenes. En este orden, tanto la Antropología como la Semiótica, están de acuerdo en considerar a las ciudades no sólo como espacios físicos, sino como lugares donde ocurren fenómenos expresivos que entran en tensión por la actividad de los jóvenes o de algunos jóvenes, estructurados en tribus, en desacuerdo con los procesos de racionalización y de industrialización de la cultura. La mirada social de la Antropología respecto de las tribus juveniles, consiste en verlas como formas novedosas de expresión, identificándolas en calidad de fuentes de peligro y de riesgo, etiquetándolas, al igual que hiciera la escuela de Chicago, como posibles espacios de delincuentes, drogadictos, pandilleros, agentes todos ellos de inseguridad en la que se vive, en el marco de grandes territorios urbanos. (4)
Después de estas consideraciones, debe quedar claro que el fenómeno de las tribus juveniles son una de las respuestas mas cualificadas a la aldea global, a la globalización, al racionalismo y al estructuralismo, constituyéndose aquéllas en microculturas heterogéneas, a la manera de las sociedades más primitivas, donde lo elemental, lo simple, lo natural, imperan sobre lo complejo y artificial, surgiendo en consecuencia aquellas microculturas, en su mayoría contestatarias y violentas respecto de la cultura dominante. Esta sería una primera hipótesis que explicaría el origen de las tribus juveniles, ya defendida por los seguidores de Stuart Hall (1983), mantenida en su estudio “Resistencia mediante rituales”, donde emplea reiteradamente la noción de subcultura juvenil como expresión de resistencia de jóvenes trabajadores o sin empleo que refuerzan la vivencia de identidad de iguales, de clase, y también de espacios, esquinas, calles, curvas, discos, música, etc., y que habitualmente están en la urgencia de transgredir, confrontándose con los patrones de la cultura hegemónica.
Esa primera hipótesis daría explicación a un motivo fundamental que explicaría la creación de las tribus juveniles, consistente en la búsqueda de nuevos afectos, de nuevos tipos de relaciones, que dejan fuera a aquéllas derivadas de la racionalidad o de la división del trabajo. En definitiva, se trata de una respuesta, de una nostalgia de lo perdido que conlleva la vuelta a los terrenos de lo afectivo-emocional, que son propios a la comunidad primitiva.
Otra hipótesis de trabajo que explicaría el fenómeno de las tribus juveniles se situaría en modos o alternativas de expresión, describiéndose las mismas como formas de alejamientos de la normalidad, trasladándose aquéllas a espacios nuevos o no lugares para encontrar intensificaciones de vivencias y logros de afectos gratificantes, sitios éstos donde se cobijan sentimientos que no se encuentran en la familia.
Una hipótesis más explicaría el fenómeno de las tribus juveniles como expresión de una crisis de disidencia cultural en forma de violencia, debido al desencantamiento que ha producido la sociedad globalizadora, llena ella de masificación e hipertrofia funcional, donde reina el consumismo, la alienación y se vende basuras de éxitos personales.
En la década de los setenta, la explicación del fenómeno tribal juvenil descansaba sobre la teoría impactante del desarrollo social y económico de la comunidad, de la gran urbe, que aplastaba las espectativas de los jóvenes no sobradamente preparados, licenciando la sociedad mercantil, pomposa ella, la zanahoria del fácil éxito personal con escasos esfuerzos, situando al mismo tiempo símbolos, entre músicos, deportistas y otras ventanas que al modo del “gran hermano” y “operaciones triunfo” alocaban a dispararse a los más desposeidos y carentes, entre los jóvenes. El concepto de anomia, abogado por Durkeim y Merton, lleno la boca a muchos casposos salidos de las facultades semióticas y de las ciencias sociales, escupiendo por ahí y publicando aquello sobre la facilidad de logro y de éxito en la sociedad que se estaba construyendo, picando los más jóvenes infelices en el anzuelo para que luego cayeran en la basura.
Según Michel Maffessoli (1988), las tribus juveniles surgen como reacción al auge de la masificación, que es la expresión de carencia de identidad, necesitando la gente/masa de desprocesarse en momentos de individualización, fortaleciendo así los papeles de cada persona en el interior de agrupaciones pequeñas, que ofrecen ventajas de afirmar subjetividades, defender territorios y símbolos, todos ellos constituyentes de identidad, donde dominan experiencias y vivencias estéticas, y también sensibilidades, que llenan a los descarriados, a los jóvenes más infelices y a todos aquellos que pretenden salir de la gentitud o de la masa. Para Maffessoli las tribus juveniles están cargadas de componentes emotivos, donde es posible frenar o limitar la racionalidad de fuera, añadiendo que aquéllas surgen desde abajo, desde dentro, y algunas, en las cloacas, para dirigirse luego hacia arriba y hacia la periferia, armándose en su invasión continua con léxicos, metalenguajes, discursos, éstos, discontinuos, fragmentarios, dionisiacos, parciales, todos ellos muy difíciles de descifrar y codificar por sabedores apolineos, globalizadores y hegemónicos. Aquél autor afirma que las tribus juveniles tienden a ubicarse en las urbes, implementando su cuantía, variedad y recorrido en la medida que aquéllas se traman, y se globalizan.
Frente a esta teoría de Maffessoli, se situaría Costa P., Perez, Tropea (1997) en su trabajo Tribus urbanas, que explican el fenómeno no tanto como grupo sino como reafirmaciones de compromisos personales en el grupo, donde se tiene imagen, rituales, símbolos con los que compartir, funcionando todo como un mito o pequeña historia que contribuye a la construcción de la individualidad perdida, proveyendo a los jóvenes de instrumentos y esquemas de comportamiento que permiten salir del anonimato para constituirse en disidentes sociales y rompedores de cultura hegemónica, desestabilizando así, de modo personal, el orden de los adultos, y especialmente la seguridad de la masa.
La presencia de las tribus juveniles, con su lenguaje, cultura, experiencias y saberes, fueron también analizadas tangencialmente por Michel Foucault, que afirmaría que si la sociedad, la gran cultura, tienen y mantienen los discursos generales de la verdad, en su doble sentido, el científico y el de la masa, deben también incorporar aquellos saberes descalificados y marginales, saberes éstos que son memorias de contradicciones, enfrentamientos, conflictos, resistencias, heridas y autoafirmación de las diferencias. En este orden, Foucault, entiende y comparte la disidencia necesaria de grupos, como es el caso de las tribus juveniles, que se resisten al poder del lenguaje y discurso de aquellos que se declaran cultos y forman parte de la masa, éstos situados en la paranoia de que su cultura siempre es verdadera e irrefutable. Consecuentemente, las tribus urbanas juveniles no se ejercitan en el sometimiento a esos saberes, constituyéndose en primera línea en calidad de resistentes, poniendo y exponiendo sus mundos, sus verdades y saberes, que en contradicción lucharán, algunas veces con violencia, por imponerse, al objeto de descabalgar a los mitos de la cultura hegemónica, instrumentando para ello unas veces la música, graffittis, estilos de vida y otras, el enfrentamiento más crudo que puede segar vidas. Consecuentemente, las tribus juveniles, con su presencia y acción, aparte de torpedear a la gran cultura y a la aldea global, están desconstruyendo no sólo los saberes científicos y populares, sino también el oficial y público, constatándose con ello la debilidad de algunas instituciones, antes muy cerradas a éste fenómeno. (5)
García Ganclini (1995), llega a decir que hay que dejar hablar a las ciudades más que hablarlas; escuchar lo que se dice en ellas y potenciar que los discursos nacidos se expresen con su ritmo, surgidos éstos en los territorios de las esquinas y de las curvas a efectos de colocar en vértigo y velocidad la información globalizadora. Desde ésta perspectiva, la presencia de las tribus juveniles son una apuesta más, no sólo como objetivo de estudio, sino un medio para conocer los desajustes que hacen estallar los discursos concebidos por la masa y los aldeanos globalizados.
Mario Margulis (1994), por último define a las tribus juveniles como receptáculos en los que se agrupan aquéllos que se identifican mediante un look, en el que se entremezclan, ropas, peinados, accesorios, gustos musicales, manera de hablar, lugares de encuentro, ídolos, expectativas comunes e ilusiones compartidas. Según éste autor las tribus funcionan esencialmente como mecanismos de identificación y de segregación de diferencias.
Una característica singular entre las tribus juveniles consiste en que el espacio donde ellas se ocupan, siempre tiene lugar un juego de representaciones, a la manera de un teatro que golpea con sus símbolos e iconos, donde se veta a cualquier individuo que no sea un igual. Pertenecer a una tribu juvenil significa una contradicción asumida que consiste en fugarse de la uniformidad de todos y de la masa, y no dudar en vestirse y arroparse con uniformes que identifiquen, extremando la imagen personal y su look de tribu, lo menos convencional posible, todo ello para definir y revelar una actitud, la mayoría de las veces agresiva y violenta.
En este sentido, el estilo de vida sería uno de los distintivos esenciales de las tribus juveniles, expresión de un conjunto, muchas veces incoherentes, de elementos materiales e inmateriales que los jóvenes consideran representativos de su identidad como grupo. Las tribus juveniles tienden por lo general a resignificar símbolos, objetos, palabras, discursos, iconos, interviniendo sobre ellos a la manera del bricolaje, dándoles concepciones diferentes de aquéllos que los tuvieran en su origen, léase cruces esvásticas, cruces heavy, chupas de cuero, etc. En las tribus juveniles, las personas, las cosas y las ideas tienden a cambiar sus significados.
En este orden es muy importante, cuando se analiza una tribu juvenil, conocer su estilo de vida, compuesto en un principio por su lenguaje, esencialmente oral o mímico, distinto de los adultos; de la música que consume; de su estética; y de sus producciones culturales, entre las que destacan los fanzines, graffittis, tatuajes, murales, videos, chateos, etc.
Brake (1985), sostuvo que el estilo de una tribu juvenil se definía por su imagen, es decir, por su apariencia, que integraría vestido y accesorios, aparte de la postura y el modo de andar, añadiendo, también, su jerga y los modos de pronunciación de la misma.
Consecuentemente de lo escrito hasta aquí, las claves para entender a cualquier tribu juvenil deberían pasar por los siguientes procesos:
1º      Conocer sus territorios y recorridos alternativos, entendidos éstos como suyos, tanto a nivel físico como simbólico.
Sobre este aspecto cuando un joven habla de su discoteca, donde oye su música, no dice sólo de espacios y afinidades, sino también de afectos y vivencias que refuerzan las posesiones aludidas, que apoyan las expresiones de reafirmación. Así, la discoteca, el bar, la esquina; la calle y la curva, son lugares poseidos, donde se establecen relaciones de reconocimiento de identidades grupales, donde se generan representaciones, algunas, insospechables y originales.
2º      Conocer la música que consumen y la estética integral de sus expresiones, elementos éstos esenciales que significan al grupo, todos ellos fuera del mercado de la tienda comercial y de la marca franquiciada, apostando y poniendo énfasis en lograr lo ya usado o que está en los rastros de las calles y que ha tenido experiencia de trasiego en andaduras de paraterritorios, ajeno por evidente a centros comerciales del centro y de moda, pretendiendo con ello y siempre, la búsqueda de lo alternativo.
3º      Conocer sus discursos, en su mayoría ausentes de palabra, de conversaciones, y por el contrario, repletos de formas donde actúan el cuerpo, la expresividad y la representación.
A través de la corporidad las tribus juveniles mandan mensajes tanto en posiciones estáticas o dinámicas, todas ellas secuencias aprehendidas en la interacción.
Por medio de la imagen combinan vestidos, colores, reciclando lo retro y haciendo remix con el mañana, siendo peculiar en su hacerse el reciclar comportamientos y apariencias al objeto de ser mirados como extraños y gentes con onda, sugiriendo muchas veces, y en el espacio de algunas tribus, la otra sexualidad que se encuentra en cada uno de ellos, perdiéndose algunos individuos entre papeles masculino y femenino.
Una de las tribus juveniles presentes de manera episódica, confrontándose con el poder económico, y que resume lo escrito hasta aquí, es la de los Blackblocs, etiquetada así por primera vez en la década de los ochenta del pasado siglo, e identificada por la policía alemana, calificando a sus miembros de extrema izquierda y radical.
Actualmente, uno de los ideólogos de la tribu juvenil Blachbocs y de los jóvenes antiglobalizadores, es Susan George, Presidenta del Observatorio de la Mundialización, autora del “Informe Lugano”, donde afirma que las premisas de los mercados financieros y grandes empresas transnacionales conducen hacia un fascismo mundial, al que los ciudadanos deben reaccionar. En el citado informe aquella autora expone las contradicciones del capitalismo que incide en la ecología, sociedad, política y economía, denunciando que el neoliberalismo imperante no podrá sostener a los ocho mil millones de personas que habitarán en el 2020, apostando aquélla por la redistribución de la riqueza, grabando a escala internacional todas las ventas. Añade Susan George que las crisis financieras producen impactos económicos en las bolsas de valores, implementando el desempleo, aumento de precios, cierre de empresas, destrucción de los recursos para el desarrollo social, empobrecimiento de las clases medias y mayores cargas para los pobres.
Susan George es vicepresidente de ATAAC (Asociación por una tasación de las transacciones financieras para la ayuda de los ciudadanos), que es un movimiento surgido recientemente en Francia por iniciativa de la Revista internacional “Le monde diplomatique” que ha analizado las crisis financieras y el impacto producido por las mismas en Méjico (1994), países del Sudeste Asiático (1997), Rusia (1998), Brasil (1999), Argentina (2000) y USA (2002), atribuyéndolas a maniobras especulativas de capitales. Atacc propone que de los 1,5 billones de dólares que se mueven diariamente por el mundo, especulando sobre las variaciones en la cotización de divisas, se cree un impuesto del 0,5 %, tasa TOBIN (Premio Nobel de economía en 1972), sobre cada movimiento de los capitales especulativos.

miércoles, 24 de enero de 2018

REFLEXIONES Y VIVENCIAS DE JULIO ANTON





El educador  se hace notable por su capacidad de aproximarse al niño .Existen personas que se asombran ante cosas simples ,elementales y mondas ,por ejemplo una turbina, un ordenador o un torno, respetando de inmediato al ingeniero o programador que diseñó las primeras y segundas copias, llenando aquellas profesiones de galanura y otras rémoras que tal vez no contengan. Sin embargo, nadie o casi nadie se maravilla ante un niño o un joven  en sus procesos de maduración y socialización,  y en consecuencia no consideran al maestro o educador  que estuvieron  tras él y se realizaron   en transformar  a alguien que era inconcluso para ser  persona, con la probabilidad de  que en un mojón de su vida  pueda ser casi simétrico y  perfecto.


La retórica con los niños no vale .Con los niños  hay que actuar de dos maneras   : con limpieza de espíritu  y con  mimo .La limpieza se expresa por la sencillez y no alteridad, y el mimo se manifiesta más por la expresividad de la cara que por la fuerza de las palabras. No gritemos a los niños   , hablémosles  despacito y con paciencia. Luego el  tiempo pondrá las cosas en su sitio.


Cuando caminas con niños a través de  valles , por  montañas y riscos nunca puedes programar la velocidad de la marcha. Siempre van por delante .Siempre están  corriendo, saltando o subiendo. A los niños les es propio la velocidad , el estar allí . Constantemente  están cerca de meta. A los adultos, por contrario, les tira el letargo y el sosiego de la  lentitud,  y el estar aquí  ,pegado a lo que sea más cómodo ,sólido o contundente .Mientras que los niños quieren llegar donde fuere y  como sea ,los adultos se empeñan y reiteran  en quedarse .Los niños cambian habitualmente y los adultos tienden a permanecer sin cambiar.

El buen educador debe proponer ocupaciones gratas y creativas a los niños   además de poseer el arte de provocar e inducir que aquellos menores digan “si” antes que “no”

,
La formación al perderse en tantas opciones   alternativas y saberes  específicos  pierde profundidad e intensidad. Mañana se podrá saber de todo aceleradamente sin saber casi nada apretadamente. El saber consiste en la profundidad y en la desaceleración  . El que sabe y aprende rápido, olvida pronto.




La educación debería realizarse continuamente de forma “desvergonzada”. Sin embargo,  por  los hábitos y costumbres   imperantes,  se está  educando  a  generaciones de menores  en la continua “vergüenza”,  en el sentido de pretender que los alumnos se humillen ante la palabra y el discurso de maestros y textos , engullendo las criaturas , con voracidad y sin contestar o poner en duda,   radicales y ofuscados conocimientos   .Es tal la vergüenza de algunos alumnos que muchos  maestros  y educadores  ,incluso los necios ,  tienen excelentes  créditos.


Si te mueves por valores que no pueden pasarse y ponderarse ;si ateniéndote a la poesía haces de tu vida un acto permanente de generosidad: si vives en el ejercicio continuo de volcarte en los demás, sin esperar nada a cambio: y si buscas la insaciable inquietud de llegar más arriba y más allá porque tienes un deseo inacabable de hacerte más denso en la amistad y el cariño, caerás en la cuenta que al fin lograste la miel de la juventud.


Satisface más pensar las ideas que oírlas. Del mismo modo  satisface  más reflexionar tu vida  que observar la de otros.


Los poetas y educadores deberían buscarse a si mismos de manera desvergonzada.

El conocimiento y acercamiento a la realidad se ha planteado en la pedagogía a través de procedimientos  vacilantes , a base de ensayo y error , con turbaciones y   mucha vergüenza. Tal vez el miedo a lo desconocido o el temor a  resultados adversos han generado hábitos de aproximaciones encogidas y mancilladas. La turbación puede alcanzar cotas altas   cuando la realidad por conocer se defina por sus fastos horribles o hermosos, y ante esos pomposos eventos  sólo cabe arrugarse e inclinar la cabeza.

La elegancia está en el silencio  , la distancia y  sencillez. La necedad  estriba en la loca palabra   ,el acercamiento y el pavoneo .Los niños son esencialmente elegantes y algunos adultos tienden a ser necios .Los anciano son las personas más elegantes .


Todo lo que comienza amanece con titubeos y a gatas. Aquel que empieza a despertar desconoce   si se pondrá de pie. Sólo se ponen de pie aquellos  que están convencidos  que pueden hacerlo.


Algunas veces se requiere la soledad para crear un  nuevo pensamiento o sentir una extraordinaria emoción que conmueva. Consecuentemente  convendría crear cátedras en las administraciones educativas donde se enseñe y practique  una didáctica de la soledad en los procesos de aprendizaje , en los que  se instruya y eduque a los alumnos sobre   las ventajas del silencio y beneficios que se logran  al saborear las  sensaciones del vacío.




Si miro hacia mis adentros salpicarían varios albergues y refugios : sobre la base de las moradas  se despacha  un lago de recuerdos y  nostalgias ,  que se llena poco a poco  con picos de  lágrimas que proceden de las cumbres más ingenuas. Y por ingenuo  , que es mi segundo pilar, sigo  en la creencia de que el hombre es bueno   y por bueno  se equivoca. Desde la bondad , mi tercera peana, monto el castillo de la paciencia ,que es la mayor fuerza que existe .Mi bondad está limitada en su foso por la trascendencia ,que es la  cuarta parcela, y por la cual tiene sentido mi vida .Sin Dios ,sin valores , sin lealtades ,sin amigos y sin servicio a  otros no merece vivirse. Pero la trascendencia requiere lucha ,exige emociones , sugiere cambios y singularmente poesía que la encontré en el quinto pasillo ,desde siempre .Los poetas y educadores  nunca deberían acabarse en  su lucha y trascendencia ,porque están continuamente en lo bello, en la simetría  y en  lo vacío, que son los reinos de Dios , y al servicio del hombre .Servicio frente a trabajo ,porque si lo segundo se relaciona a moneda o salario ,lo primero está en el espíritu exclusivo  de algunos hombres que buscan servir a las ideas, valores y personas que no se les mueran. Y el servicio se constituye en mi sexto domicilio  ,la cabaña que según Nicomachus es “la forma de la forma”,o la armonía , o el número apropiado al duende y al soplo . Y por último, la cumbre de mis cimientos ,  que devienen del agua y de la lágrima se hacen notar a través de  una extensa alegría por aquello que sea sencillo y vital .La alegría hace más amable a Dios .Desde la tristeza podemos mover a Dios a ritmo de la brisa menuda , pero no cabe duda que a través del contento y de   la risa podemos trasladar  a tan Venerable  a la velocidad del ciclón.





Y la”libertad” , vestida de encajes blancos ,sorteada por un cíngulo rosa que la partía en innumerables codicias , se puso de pie y a un lado para inquirirme¿ quién eres tú que tanto te llenas de mi nombre?, ¿por qué pretendes poseerme y desvalijarme de algunas de mis entrañas? . Soy sencillamente- contesté con rubor y vergüenza_ alguien que por amarte con tiento nunca te poseyó , y  me cuido  de quererte,  porque tu muerte para mi vida , siempre la anhelo yo. 

Y el amor se vistió de mar, de azul, de almendras , de noche y de qué se yo.! De tanto se amó el amor que su presencia la sintiera yo como aliento y brisa de peonza que bailó para mi suerte en el relámpago de mis  tinieblas ,que me decían de trueques, esta por otro, y aquel niño por este pobre y más allá, el jardinero de la esquina por aquel rico hombre que objetivaba su paso andando de puntillas. Y el amor me habló sin palabras expresándose como el agua plena que liba esa arena caliente de la playa. Su rostro era ambidiestro  ,de un lado decía con músicas y sonetos que llenaban el ágora de mis entrepaños , y de otro , me hablaba de sus caricias que me  sabían a sedas y tulipanes enviados por el califa de la Esperanza. Y qué diré de su perfil  ,denso en entresijos suaves que invitaban a los susurrantes dedos para acariciar. Sin relieves, sin crestas , con onduladas sinuosidades que promovían al escorzo y al destape. Y para mi suerte o desgracia el amor, ¡tan bien vestido de amor!, se dirigió a mi con vientos de habaneras y de corales inmensos , entumeciéndome. Su presencia imponente y sorda llenaron mis pupilas de espanto , pronunciándose , ¿por qué hablas de mí sin poseerme?. Y  anonadado mencioné su nombre ¡amor!, quedando mudo y leto .



Cuando la Divinidad quiere tocar con  sus besos o lanzar  caricias al hombre lo hace a través del mar y en la noche .No existe mejor mejillas para recibir el beso de Dios que el negro silencio de la calma del mar en la noche. Ese beso de Dios desentumece el sosiego y riza el oleaje con peregrinas chispas de plata





Los “valores” no se sitúan en el orden intelectual , sino vital. Su solidez o consistencia no es problema de evidencia o demostración , sino de implantación y sostenimiento. Los valores suelen ser detectados por sus efectos  , y aparte de ser sentidos y  poseídos , son creencias. Pero ¿ qué ocurre cuando los ” valores” son conocidos ,enunciados  y manejados, y    se pueden transformar,  por la actividad de quienes saben   esgrimirlos y manipularlos, en “cosas” o en realidades mentales ,susceptibles de ser doblegados por el itinerario de la lógica ¿.Desde esta perspectiva se abre la posibilidad de preguntarse si ciertos valores cosificados son verdaderos o falsos.



En el principio del tiempo el silencio lo llenaba todo. En un momento de ese tiempo habló algún hombre en la selva y se detuvieron  fieras y humanos  errantes . Sorprendidos y asustados miraron de un lado a otro y se escondieron en las grietas y cavidades de la tierra. En sus guaridas esperaron con pánico hasta que aquél hombre habló de nuevo y dijo “levantaros  y caminad ”. El tono de su voz no fue imperante , sino por el contrario ,suave, dulce y rebosante de caricia amorosa .Humanos y fieras se asomaron a la luz y contemplaron que la vida merecía vivirse de pie, a rastras ,encharcados en el agua o bajo ella, y también aquellos que se  enganchan  al vuelo, para vivir al aire libre y en comunidad natural .La palabra de un hombre hizo que algunos hombres levantaran sus rocosas tiendas y se conquistaran a si mismos.



El hombre de vez en cuando debería buscarse a simismo de manera desvergonzada.



Si yo hablo desde ti y tú hablas desde otro , ¿desde dónde hablo yo?.¿Quién es el dueño de mi palabra ¿. ¿Nadie?, ¿alguien?, ¿todos?. S i hablo desde Nadie , que es el vacío, me agrada porque puedo llenarlo de pensamientos, sentimientos y acciones útiles . Si hablo desde Alguien ,evidentemente no puedes ser tú , Pedro, que eres concreto y presto a equivocar .Si hablara desde todos los Pedros y Judas me alienaría ,sería como un continuo vómito de verdades e insensateces, y no me satisface .La única alternativa que me va es hablar desde mí y contigo ,que hablas desde la Nada . La Nada, el vacío y la simetría son los dueños  de mi discurso.
El querer requiere palabra ,entretenimiento y diversión a todos los niveles .En el ejercicio del querer se pueden montar estrategias y tácticas acorde con el tiempo ,lugar, tipo de personalidad, etc. La realización del querer se expresa por su historicidad y se mueve entre la ternura y el odio, la palabra y el silencio, la casa y el adulterio. Sin embargo ,el amor no exige palabra y entretenimientos habilidosos.  Con el amor se está bien en un banco de una estación fría o a la orilla del agua. El amor por su espontaneidad y sorpresa se te va de las manos  ,es como un baile chapoteado sin compás. Siempre lo estamos despidiendo. Por eso demanda antorchas. El amor es una yesca que no siempre está encendida. EL querer es un continuo y el amor es la flor y la risa que salpican la monotonía y rutina de la recta.


La envidia no tiene sentido porque es pasiva y expectante .Se siente o se tiene envidia acostado o sentado .La envidia casi nunca está presente cuando uno permanece de pie o en la acción .Su forma esencial es una hélice que arremolina y crea torbellinos de pasiones contradictorias.


La estupidez es propia y esencial a los hombres buenos .Confían y no paran en su entrega. Siempre están a la que salta. Esta rosa es buena. Este geranio es hermoso, y este jazmín es dulce .Alguna vez ,por andar como trapos, ingenuamente doblados, no caes en la cuenta de que bajo claveles redobladamente virulentos y audaces se encuentran esbeltos cactus o abejas que faenan en el ombligo de los cardos, y en consecuencia se tropiezan con la horma de su ingenua y desalentada soltura. Existen hombres por ahí que por ir tras lo bello  ,limpio y azul reciben aguijones ,puñetazos y raspones  que duelen y enmudecen la búsqueda ,pero como son tan estúpidos reinician para su bien  y el tuyo el camino de siempre.