lunes, 3 de abril de 2017

PANIKER Y JULIO DE ANTON

JULIO DE ANTON PARTICIPÓ EN LA CLAVE EN CALIDAD DE EXPERTO EN DELINCUENCIA JUVENIL

La clave.
16/02/1980
Caín y A bel. José Luis Balbín modera el coloquio que se emite en directo y en el que intervienen: José María González Ruiz, teólogo; José Luis López Aranguren, catedrático de Etica; Julio de Antón López, profesor de Psicología de la Escuela Superior de Policía; Luis Alonso Scökell vicerrector del Instituto Bíblico de Roma; Salvador Paniker, filósofo; Luigi de Paoli, director del Instituto de Psicosociología de Roma, y Fernando Savater, profesor de Etica y Sociología. Se emite previamente el largometraje Al este del Edén, de Elia Kazan, interpretado por James Dean, Julie Harris, Burl Ives y Raymond Massy.

lunes, 16 de enero de 2017

MI PASO POR LA ACADEMIA



MI PASO POR LA ACADEMIA

Animado en la búsqueda de fotografías desperdigadas en cajoneras diversas donde podría  quedar rescoldos de mi vida pasada, con la intención de encontrar acreditaciones que dieran testimonio  de mi presencia en la Escuela Blasco Vilatela, lugar privilegiado, donde se decía que de allí se acabaría en Gobernador Civil ,encontré una posando en el carné con  camisa azul , corbata negra, chaqueta gris engalanado con un “pato” que evocaba a la universidad complutense, que era el icono de aquella Escuela, cuando contaba dieciséis años y estudiaba Magisterio, y otra ,de marcha-paseo, por la carretera de Barajas, junto a Aniceto,  amigo de Quintanar, y  otra más con Julián Diez Mateos, alias el Varagancho, por ser mozo espigado, parecido  a la garrocha, herramienta que se construye  con  mango de madera cilíndrica  y gancho de hierro en el extremo final del fuste, bien atado y sujeto,  que sirve de abrazadera a las ramas de los pinos y que se utiliza para alzarse mediante trepa de brazo y presa de pie  para conseguir  la carga de leña suficiente que convenga a las trazas y  aparejos del  burro o a la yunta de bueyes, destacando entre aquellas, una, donde me retraté con un  compañero, Julio Abad, de Soria, en un momento crucial de nuestra vida juvenil, antes de incorporarnos a una actividad  de  supervivencia, y en calidad de dirigentes  en el bosque de Muniellos, Asturias, y otras más que no vienen a cuento .

Me acompañaban , procedentes del pueblo de Quintanar de la Sierra, al examen  de  ingreso en la citada Escuela,  Marcos Navazo, hijo de un guardia civil, allí apostado, Aniceto Ibañez Benito, alias Svintus, que gustaba en los atardeceres salir por las callejuelas  del pueblo y asustar a otros menores, mediando  gabardina larga y amarillenta y tocado con un sombrero de ala ancha. Muchos sustos y sobresaltos padecieron los niños en Quintanar  originados por  Svintus, que entre  las dieciocho y veinte  horas de invierno solía actuar, saltando embozado  tras las  esquinas de las casas y dando gritos a troche y moche, razón por la que muchos niños se hacían  acompañar de otros o de una mascota agresiva que sirviera para desalentar a aquel “asaltador de callejas”. Otro que se presentó a los exámenes de la “escuela” fue  Diez Mateos, ya citado, y reconocido como el mozo más alto del pueblo, ya desaparecido cuando cumplía los recientes sesenta años, reinando en los cielos, su lugar natural. Al final,  ellos, a pesar de aguantar la estancia  de  tres años académicos, serían suspendidos en las practicas del cuarto curso, causando baja en el cuerpo de Maestros Instructores de Juventud, dedicándose en alternativa vital  a la enseñanza, venta de cerveza y representante del tradicionalismo carlista en Cataluña, desempeño éste que cumpliría  con devoción y fidelidad el bueno de  Aniceto, alias Svintus
                            
El tiempo transcurrido en aquel centro docente fue denigrante por su imperiosa disciplina y menosprecio, reiteradamente mostrados en el trato impartido por parte de la mayoría de  profesores e inspectores, y nunca educadores, copia  de  academias militares entrañadas en el Régimen y otras , por reflejo de los centros  creados en Alemania e Italia, generados en  el nazismo y fascismo imperantes en esos países, con la pretensión de formar a una nueva generación de jóvenes, abocados a servir a las ideologías dominantes.

En este orden la primera decepción que padecí  fue cuando el subdirector del citado centro, Pablo Gómez del Valle, blandito y amanerado, explicó el programa de estudios, priorizando los contenidos  de Magisterio, frente a los de profesor de Educación Física, sin que hubiera una disciplina de educador juvenil o de animación sociocultural y por evidente, nada de formación del espíritu nacional, aunque  excesivos iconos y referentes sumergidos pregonaban aquella condición, argumentando aquél directivo que para tal fin se creó  una sección, sucedánea de la Escuela Normal de Magisterio, Pablo Montesinos, con sede en Madrid,  etiquetada con el sobrenombre de  “Blasco Vilatela”, añadiendo, de seguido, que allí nadie pensara que iba a ser adiestrado  para ser Gobernador Civil, Alcalde o funcionario del Movimiento, y por demás, añadiría aquel personaje que el equipamiento de uniforme individualizado  en la Escuela lo tenían que abonar en fechas inmediatas, ajuar y vestimenta que iba de sobrado en las instrucciones  y además insostenible  para la mayoría de las  familias por su deteriorada economía, atreviéndose algunos alumnos  a importunar a aquel directivo con algunas sugerencia atrevida, entre otras, que promociones anteriores no costearon esos gastos, por el contrario, fueron  sufragados por el Régimen.

Esta alocución y cambio de ruta evocada por este simplón, que  aparte de subdirector era profesor de Onomatopeya , ciencia de los signos que representan a palabras, fue una treta no esperada por mí, hasta el punto de provocar desconcierto, motivo que me impulsó a maldecir, en aquel momento, a aquella institución de formación de mandos de juventud y todo lo que representaba, poniendo en un brete no haber probado la carrera militar como hicieron los Chiflitos, hijos del pueblo, números unos en las Academias de Infantería e Ingenieros que alcanzaron las máximas graduaciones del ejército y otros más que se decidieron por Medicina,  Físicas, Filosofía y Letras, Derecho, etc., triunfando los mismos en cada una de sus profesiones. A tal punto llegó mi desesperanza  que paso por mi mente abandonar aquella Escuela, sintiéndome inseguro y abochornado y más cuando iba de vuelta al pueblo de vacaciones  y  contara aquella contrariedad a mis padres , familia y amigos próximos. De ahí que en mis adentros sufriera y resolviera en su día servir a un personaje, institución o idea  que no se acabase, si la oportunidad o el destino se hicieran presentes, entre aquellos  que representaran y ofrecieran   la mayor y mejor  seguridad, al menos la  que había a finales de la década de los cincuenta y  como el Cid no estaba  dispuesto a servir a un señor que se muriese ,el mundo de  Juventudes, frente a un  Régimen , apoyado por los Estados Unidos, tras  visita a España de Eisenhower , soportado por el Opus Dei, que sustituyó al Movimiento Nacional, que en aquella época, parecía ser cosa de dioses y rayar en la eternidad más segura.

Mi promoción era mi familia,  constituida por cincuenta y ocho jóvenes, divididos en dos secciones de “chándalas ”, integradas una y otra por sesgos de edad. Consecuentemente el plan de estudios se estableció en dos aulas, habilitadas en pupitres emparejados. Este diseño por secciones me afectaría como al resto de los componentes de la promoción, independientemente de la distribución de aulas y pupitres, así en todas las formaciones que se hicieran al día, quince, disposición en dormitorios y camastros, comedor, salón de actos, y un largo etcétera que no viene a cuento.

A pesar de tres años de convivencia con compañeros y amigos de la segunda sección mantuve positivas relaciones con  Nicolás Pascual Velázquez, natural de Vadocondes, Burgos, y  con Julio Abad, natural de Soria, por  emparejamiento en el pupitre, personaje con el  que viví  una experiencia excepcional de supervivencia en el bosque de Muniellos. Esos compañeros de la Academia y además amigos, fueron mi familia en el transcurso de los tres años, siendo al mismo tiempo, por abandono del sistema que imperaba en aquel centro, mis verdaderos padres , madres y hermanos.

El plan de formación de la Escuela se sustentaba en tres pilares, primero, excesiva disciplina mediando  un reglamento de conducta tanto a nivel interno, como externo, otorgando el equipo directivo a cada alumno diez puntos por año, susceptibles de ser restados por cualquier contingencia reseñada en el citado reglamento, circunstancia que obligaba a mantener un talante limpio y ordenado en el  aseo personal, espacios y objetos inmediatos de uso, asistencia a formaciones y un largo etcétera, no reseñable por vergüenza; segundo,  presencia masiva de profesores en asignaturas tan importantes como Geografía, Historia, Matemáticas, Educación Física, etc., cubiertas y asistidas por militares, todos ellos  oficiales jefes del ejército y triunfadores en la guerra civil, además, vinculados a la falange más radical, entre ellos  Manzanedo, Muñoz Grandes, sobrino del  General de la División Azul, y Toledo, que por evidente impartían enseñanzas al dictado, ocupando la mayoría del tiempo de clase a escuchar la cuenta de las lecciones que los alumnos recitaban o callaban, en su caso, sacados de sus pupitres  en grupos de a cinco, con el riesgo de ser preguntado por un golfo cualquiera de Europa, ríos de España, teorema matemático, monarca francés, etc., que conviniera y que si cualquier de ellos se equivocaba, corría el riesgo de ser expulsado de la Escuela si suspendía por más de  tres asignaturas en cada trimestre ,como así ocurrió , y en el marco de dieciocho disciplinas, que incluían algunas tan extrañas como Caligrafía, Papiroflexia, Trabajos Manuales, Aeromodelismo, Música y Onomatopeya, que los inútiles y con mal cante, como era mi caso, siempre estaban en la línea roja, situados en el  riesgo de ser expulsados; y tercero, aquella formación estaba trazada y formulada  en el marco  verticalista, en la perspectiva de que el profesor/inspector era lo lleno que necesitaba de vaciarse en la escupidera de la ignorancia/necedad  de los alumnos, y por demás, desconstructiva en la medida que no añadía nada para fabricar  una personalidad madura y socializada; no cognitiva, sin capacidad de argumentar y afrontar un pensamiento adverso que ayudara a la educación; y desafectiva, sin usar la inteligencia emocional, por el maltrato y menosprecio habido, y además, mantenida en el terreno de la exclusividad, porque era inadmisible cualquier disidencia con los postulados de los iconos falangistas; y por añadidura, plan de enseñanza que se programaba para desintegrar  la personalidad, cuarteándola.

Con este esquema formativo afronté una de mis peores pesadillas, conociendo mis limitaciones, tanto en el terreno de la preparación física, como en el discurso del utillaje de mis manos, labradas para usar  la piedra, hacha y cualquier objeto relacionado con los pinos, a las que se unía mi incapacidad conocida por otros y reconocida de antemano en el colegio Juventus por tener  “mal oído” que lo inhabilitaba para superar cualquier nivel de pentagramas, corcheas y fusas, y por más, el añadido que presentaba de ademán desaseado e indisciplinado, circunstancias que pondrían en riesgo mi estancia en aquel centro.

Uno de las desastres  referentes al plan de formación que  tuve que amoldarme fue  la manera de  no suspender más tres asignaturas en cada uno de los trimestres y así evitar la expulsión , especialmente caligrafía pautada y gótica, asignatura que debía realizarse con plumillas  de diversos tamaños y tinta negrísima, por el enorme borrón que podía originar cualquier equivocación en el trazo que salpicaría a la vista sobre el papel copia de la matriz que se presentara a efectos de prácticas o de examen.  Total, una catástrofe, razón por la que acudí en busca de apoyo al bueno de Nicolás, el de Vadocondes,  para que las cumplimentara, a cambio de pasarle solución de  algunos problemas en matemáticas o física, materias en las que yo destacaba, aventajado por las muchas y buenas practicas aprendidas  de Don Ernesto Sanz, director del Colegio Juventus. Otra asignatura curricular con la que debía tener cuidado, por su notable deficiencia e ineficacia mostrada en mis manos , era  la de “Manualidades”, disciplina que impartía, el que fuera mi maestro posteriormente , a nivel humano, Manuel Sainz Pardo, mediando estrategias y otras artes de seducción, en las que yo era un campeón, convenciéndole de pasar a una escala reducida el plano de la Escuela y construir su maqueta en madera, desempeño que manifestaría complicado y que duraría más del curso escolar, por las magnitudes y diseños multivariados  a tener en cuenta. De igual modo ocurrió con Aeromodelismo , en manos de  Guisado, alias el Chimbo, tal vez el más humano de los profesores, que consentía en sus clases cantar a coro canciones de época, mientras se le pedían arcos de sequeta  para recortar los costillajes del aparato, espacio curricular donde  contaría  con la ayuda sin igual del paciente  compañero Espada  Segura, que le ayudaría a la construcción del morro, fuste y costillas del aeromodelo, sin posibilidad de volar, por falta de tiempo.

Otra de las ruinas a las que me enfrenté, por mi carácter desaseado e indisciplinado, fue debida a  la actitud de afrontamiento con un superior, surgida como consecuencia de una desavenencia deportiva ocurrida en la clase de Judo, en la que yo era un campeón,  enfrentándome al Nano, un advenedizo en la práctica de este arte marcial, por entonces Jefe de Servicios de la Escuela, tumbándole sin miramientos a través de un surikomigohsi por la izquierda, situado aquél en la peana, por debajo del Director de la Escuela, y por encima de los Inspectores, en su mayoría ineficientes educadores, ocupados  en mantener  orden, limpieza y disciplina en el centro docente y cumplimentar, por tanto, lo que ordenaba el reglamento, donde se reseñaban todas las conductas inadecuadas e improcedentes, señalando sus respectivas sanciones, que  se traducían en la resta de puntos ,que si se agotaban significaba la expulsión automática  de la Academia, amén de que el resultado promocional era el sumatorio de la nota media de las asignaturas con lo que restara del coeficiente de conducta. Consecuentemente sería sancionado por aquel individuo, el Nano,  en el transcurso del tercer curso, primer trimestre, por tres conductas no reseñadas en el Reglamento, la primera, por romperse, ajena a la voluntad  un vaso depositado en la mesa cuando almorzaba junto a los de su escuadra de siempre; la segunda, por dormir con chandal en enfermería cuando padecía fiebres, durante la noche, superiores a los treinta y nueve grados, y por último, cuando fue alumno  jefe de día, condición que ocurría por tres veces en el transcurso del tercer año  por situar el pikut, que entretenía las horas de ocio, a una velocidad diferente a la que era normal, con la salvedad de que  la primera y tercera  conducta fueron atribuidas en calidad “de imprudente destrucción y uso indebido de material académico”, sanciones que significarían cada una de ellas pérdidas superiores a los tres puntos del coeficiente de conducta, a los que habría que añadir carencias de derechos de alumno, incapacitándole para asistir a sala de juegos, biblioteca, comer fuera de la promoción, totalmente aislado y de espaldas, hablar con otros alumnos, preguntar en clase o ser cuestionado en la misma, y estancias prolongadas en dormitorio, sin acostarse, y otras más, indeseables y en los tiempos que transcurren fácilmente atribuibles como acoso escolar, llegando a la tortura.

MI PASO POR LA ESCUELA BLASCO VILATELA, FORJA DE BOERNADORES CIVILES



Querido amigo Juan
Contesto  a tu dilatada respuesta que te agradezco. Empezaré  por decirte que me extraña tu “descolocamiento” frente a  mis juicios y valoraciones emitidas en el cap IX , que como sabes también comparte un procer  amigo tuyo y paisano .Escribo de Juan de Dios Román Seco  que  con ocasión de la primera reunión, en sede de la Academia y tras  almuerzo, manifestó de manera clara y evidente, para que lo escucháramos  todos que él “nada  debía a la Academia y mucho a nosotros ,su familia ,que compartimos vivencias y sentimientos”. Y ese fue mi mensaje cuando tomé la palabra , aunque  lo tenía escrito en fechas anteriores en el capitulo noveno de mi libro “Semblanzas de un educador en el Palacio de la Zarzuela” , publicación inédita , hasta ahora no autorizado ,pendiente de “observaciones “, seguramente por contar en el mismo la verdad del 23 F, ya que esa tarde y toda la noche tuve la ventura de estar allí en funciones de Preceptor de SAR, siendo un testigo histórico de lo acontecido en Palacio. Esas observaciones de SAR fueron comunicadas   a quien suscribe esta larga narración, durante la audiencia  siendo  advertidas las mismas  , en fecha 20 de enero del año en curso, aunque no sentadas en documento suficiente y en la espera estoy hasta el 28 de junio del 2013 para publicar si en esa fecha, día de mi santo, no han llegado las mismas a mis manos. Aquella audiencia tuvo lugar  en Palacio de la Zarzuela .

Y este es una parte del discurso correo que me envió , fechado el 5 de noviembre , nuestro amigo Juan de Dios Román Seco , tal vez el mas resiliente de la promoción , además de obtener la calificación distinguida  de “sobresaliente fin de carrera “ mostrado en la Escuela Normal  de Magisterio de Madrid, Pablo Montesinos, matriz de la Escuela de Magisterio Blasco Vilatela, nuestra Escuela Normal y otros cuatro más de la promoción , si mal no recuerdo ,entre los que se  encontraba quien suscribe este largo epistolar. Y aquí va el texto de Juan de Dios , aunque recortado…………………….


 “Querido Julio:
He leído con interés el reenvio recibido a través de Rufino de tus íntimas reflexiones alrededor de tu historia (nuestras historias) juvenil previa y durante la estancia en la Academia; sincera, rotunda y emocionante. Quizás nos faltó en el primer encuentro hablar más cada uno del "camino y por qué" de la llegada allá que de las tribulaciones posteriores. No podemos nunca olvidar de dónde se viene y en aquellos años las posibilidades de comunicación en esa dirección quedaba enmascarada por la urgencia diaria, el temor (que no el deber) y la propia inmadurez. Los años conceden el poso necesario para situar las piezas y mostrar al tiempo la generosidad de buscar y disfrutar de lo mejor obviando sufrimientos. ………. prácticamente reconocí a todos con la facilidad de los nombres y apellidos de tanto oir  pasar las odiosas listas a las que nos sometían; al día siguiente, en mi breve aparición en la comida las sensaciones fueron violentamente contradictorias: de una parte mis deseos de huir de aquellas paredes, de otra un sentimiento profundo de amistad y respeto para todo el colectivo presente (y ausente) de lo que tu, con enorme humanidad, consideras tu familia. Coincido contigo y constato haces referencia a mi resumida intervención antes de partir. Me salió del alma el afirmar que yo no debía nada a aquella ¿institución? y  sí a todo al grupo de compañeros. No fui más explicito; soy generoso y verter sentimientos hacia todos hubiera sido fácil al brotar de lo más profundo del corazón pero sentía necesidad de salir de aquellas paredes que me ahogaron durante años. Algún día, con más tiempo, comentaré los detalles de como fui a parar a Mantuano y mis sufrimientos en aquellos años y las semanas posteriores a mi salida traumática antes de incorporarnos a las Milicias. La suerte me acompañó en los meses inmediatos y nunca me sentí frustrado por abandonar y no hacer ningún tipo de práctica (4 año) ni añorar posibilidades……………..Tenía entonces 18 años y tres previos de vacío. Cada uno es un mundo y todo, lo malo principalmente, endurece para salir de pozos no buscados. A ti, hoy, te envío todo el afecto como miembro de aquella generosa e ingenua familia.”
Juande

De otro lado no te debe extrañar que el texto lo remitiera a través de Rufino, siendo el compañero  que más contacto tiene conmigo con el añadido de que  no sé enviar  un correo colectivo, por tanto se  lo mandé a él para que lo trasmitiera a todos , y eso hare contigo y con esta respuesta que te agradezco, a fin de que la  remitas íntegramente  a los demás compañeros de promoción.

Respecto al concepto de Resiliencia te recuerdo  que es un término psicológico usado en la terminología de  violencia escolar e instrumentado  en los espacios de Colombia, Méjico, Bolivia y Perú, donde existen dificultades innumerables que  favorecen el fracaso escolar de los alumnos ,entre otras el castigo físico y psicológico,  escasa  remuneración de maestros y profesores que viven en términos de pobreza,  dificultad de ir a la escuela atravesando ríos y montañas , ausencia de textos, sin planes o modelos educativos , amén de que la  escuela es instrumentada  como refugio de  guerrillas y  narcotráfico, y un largo etcétera, y es un modo de explicar la razón del porqué algunos niños a pesar de esas dificultades no fracasan y siguen adelante  .En este orden estuve hace dos años como experto en Europa sobre violencia escolar para conferenciar en un Congreso sobre” violencia y terrorismo “ , Cartagena de Indias ,invitado por el Gobierno Colombiano. En definitiva el concepto de resiliencia implica esfuerzo y aprendizaje ante las dificultades y frustraciones donde la mayoría de los seres humanos decaen o bajan la guardia y eso se debe a cualidades del genotipo y fenotipo a lo que hay que añadir el medio ambiente favorable ,cargado de fortalezas , en su terminología más amplia(familia ,tipo de escuela, modelo educativo, estructura del barrio ,presencia/o no  de indicadores o reforzadores negativos ,entre otros , basura  en las tramas urbanas ,alta densidad de bares con altos consumo de alcohol , tráfico de drogas y menudeo de camellos ,actuaciones  de  tribus juveniles urbanas ,maras ,antisistema, nanoviolencias ,etc .En definitiva si tienes una naturaleza resiliente y además te acompaña el soporte humano próximo ,triunfas y esto es lo que trato de explicar aplicando el paradigma a nuestra promoción , que algunos o la mayoría de la misma fuimos resilientes en el sentido de que la Institución Academia ,con su modelo prusiano y falangista frenó muchos impulsos y acometidas de la familia representada por la mayoría de nosotros, provocando entre nosotros resiliencias que “construíamos”  al igual que cualquier proceso de aprendizaje . Te acuerdas cuando alguien decía con voz clara a la par que vibrante de pánico cuando estábamos en la cama a las tres de la madrugada y nos pasaban revistas de calzoncillos ,comprobando aquellos” vigilantes”, mediante bajada de pijamas si los portábamos o no  .

 Y  en este terreno , la primera resiliencia nuestra fue “construida” en la naturaleza de los pueblos, como tú adornas en tu epistolar ,sublimada  de sufrimientos  y desconchones de la vida ,porque nuestros padres no nos podían dar más, de manera  que nos sirvió como fulcro para soportar los primeros ganchos o directos  ,y tras éstos conocer mediante  aprendizaje meticuloso sobre  fortalezas y debilidades del enemigo Institucional, que existían de sobrado y de calidad violenta.¿ Cuántas veces tuvimos ocasión de hablar o intercambiar un diálogo con aquellos Inspectores o equipo de  dirección de la Academia o profesores?, y sí lo hubo fue en modo asertivo y asimétrico que es decir desde las peanas y  la iniquidad. Sólo se salva en mi recuerdo un tal Chiclana que me tendió su mano cuando yo estaba en mis tiempos más afligido .

Otra cosa era las resiliencia de  los más maduros/veteranos  de la promoción ,léase Pliego, Casado, Luis Miguel, Córcoles , y un largo etc  que  supieron calibrar el lenguaje de sus resiliencias, precisando pesos y contrapesos en su conducta, y existieron por más   casos, que como tú sabes,  compañeros que nunca formaban con ocasión de revistas y así evitar quitas del coeficiente de conducta por estar presentes en el listado de enfermos , situados en otro lugar  distinto y entre ellos los había de pasada o de diarios  y estructurales, y  si mal no recuerdo,  un estructural  era Sarraseca y otro, Piquero, escrito esto sin ánimo de ofender, fuera de mi ánimo. Yo, a este nivel, nunca formé en ese pelotón.

Respecto a si éramos  mejores que el resto de nuestra generación, te contesto radicalmente que no . Éramos  diferentes  , “distintos”, cada uno cargado con su peculiaridad , en el marco de la diversidad. No obstante la falange pretendía entre los jóvenes a los mejores, y tú y yo estábamos plenos de distintividad al estar integrado  en el seno de la Academia, la mejor simiente del Régimen que iba a movilizar y encuadrar al resto de niños y adolescentes de la Patria. Pero ahí no está la cuestión por la confusión que podría generar el concepto de mejor/peor , aquí y ahora , y en definitiva señalar etiquetas  que podrían marcar o definir planteamientos racistas o xenófobos, que no es el caso. Y sin embargo el espíritu que imbuía la falange consistía en  promover el logro de un  hombre nuevo ,orgullosos de su historia y linaje , construidos en el esfuerzo, trabajo  y estudio , consciente de que estos valores devenían de nuestros padres y medio ambiente ,amén de que estaban presentes los discos  socioculturales que  alimentaban y reforzaban aquel hombre nuevo y en el  lenguaje falangista al uso, la pretensión de logro por la búsqueda y promoción de los mejores de la juventud española. Y en este sentido los cuatro serranos que fuimos a la Academia éramos diferentes , distintos, porque la mayoría de los niños estaban escolarizados en el marco de la enseñanza general básica , y al igual que todos llenos de miseria mientras que nosotros hacíamos el bachiller  en el  Colegio Juventus  , razón por la que una enorme  muchachada  quedaba lastrado en los catorce años con el diploma de estudios primarios  , que no servía de nada , mientras que nosotros, los bachilleres, podíamos lucir  un diploma emitido por el Estado, que facultaba el acceso a las enseñanzas medias, entre ellas Magisterio y  que decía con letras muy gordas y relucientes ,Don tal y tal ha obtenido el título de Bachiller elemental, hasta el punto que el padre de Aniceto , sí nuestro compañero de Academia , cuando se lo remitieron del Instituto de Enseñanza Media de Burgos fue corriendo por todo el pueblo con la prédica de  que a su hijo a partir de ese momento había que tratarle de  Don Aniceto.  ¡ Qué cosas ocurrían en los  pueblos a finales de la década delos cincuenta del pasado siglo  ¡.

Y éramos distintos ,al menos los cuatros serranos, porque nadie o muy pocos de nuestras edades se atrevieron a salir del pueblo  y  opositar para ingresar en una Academia del Movimiento, siendo  un  reto en aquellos tiempos desplazarse desde Quintanar  con un maleta de madera, con todo el ajuar que exigía la Academia  y recién cumplido los quince años, sólo y durante dos jornadas  de camión en camión hasta llegar a Madrid.

Respecto a tu apreciación sobre que en la academia “no recibimos en puridad una formación fascista, sino que más bien podríamos calificar de prusiana”, te  participo radicalmente mi desestimiento, asistido por los siguientes argumentos, sin orden preferente y entre otros , a saber: ochocientas  consignas en el transcurso de  las mañanas dadas por aquellos que formaban en el último curso de la Academia , con toda la parafernalia de izadas de banderas y gritos correspondientes , consignas que debían de tener un tinte falangista para ser contada , reflexionada y revisable en audiencia singular previa por el director Angel García del Bello ,que asentía o no según su criterio; aprender  canciones del frente de juventudes, la mayoría de ellas procedentes de cancioneros nazis ; la marcha al Escorial y cumplir todos nosotros la escolta funeraria de los restos de José Antonio del Escorial al Valle de los Caídos; camisas azules ceñidas por siempre a nuestros pechos ,incluso domingos y fiestas de guardar;  desfiles en el transcurso de las mañanas de los sábados de todos los academos por Principe  de Vergara  al son del dardo y otras canciones de carácter nazi;  incidencia de algunos profesores, entre otros, Castro Villacañas ,Zubieta ,Mendicuti, etc por su exceso   en marcar “mojones/hitos” sobre  Falange , Régimen y otras cuitas que no vienen a cuento.

Referente a si el plan de estudios de la Academia, concebido en la prioridad de estudiar Magisterio, devaluando ,ignorando temas de liderazgo juvenil ,fue nefasto. Yo no me apunté , no oposité a una Escuela de Magisterio. Ese objetivo lo hubiera podido cumplir en Burgos  u otra capital cualquiera, sin necesidad de vestir  camisa azul durante tres años, con quince formaciones diarias y con un reglamento de carácter prusiano similar al que se aplicaba en la Academia Militar de Zaragoza. Y que me dices  del título de profesor de educación física, tras setecientas tablas de gimnasia de 12,30 a 13,30, dirigidas por Toledo, que seguía la rutina de Ling y Trapiella sin cambiar un ápice el desarrollo de los ejercicios. Todavía las tengo en mi memoria, empezar de puntillas al trote, luego formar para trabajar brazos  ,abdominales ,dorsales, espalderas ,barra de equilibrio y al final salto de aparatos. En ninguna clase se formularon teorías para mejorar rendimientos deportivos o cualquier información suficiente para impartir clases en centros docentes que justificara aquella titulación .En este orden cualquiera de nuestros alumnos con las enseñanzas que dimos en el año de prácticas serían catapultados a la condición de profesores de Educación Física .Tu mismo afirmas en tu epistolar que todo lo que aprendiste de Educación Física fue en Toledo , supongo en la Escuela de Educación Física de los militares.

Y ahora me voy a centrar en la Academia de Mandos , centro que se inauguró por decreto 2-9-41 siendo su director Alberto Anibal Alvárez .Su  objetivo fue crear un hombre nuevo, un español sin complejos, orgullosos de la historia de su pueblo y para cumplir ese fin elaboró un  plan de estudios  que se sustentaría en tres pilares: educación política ,premilitar y educación física ,luego vulgarizada y conocida por Gimnasia, una de las tres Marías del bachiller ,que debían trasmitirse a los jóvenes y en todos los rincones de España.

La Academia fue forja del Cuerpo de Oficiales Instructores que  tuvo una intensa actividad de significado político y militar en la década de los cuarenta y principios de los cincuenta, con régimen similar al de una Academia  Militar ,con numerosas formaciones ,actos de homenajes a los caídos, izar y arriar banderas ,destacando la uniformidad con gorras de plato, pantalones de montar grises  y botas altas  ,junto con la camisa azul y guerrera negra .La primera convocatoria de oficiales  instructores sucedió el 20-2-42 y de ella salieron 102 instructores ,muchos de ellos excombatientes de la División Azul. A partir de la cuarta promoción se nutrió de los jefes de centuria formados en campamentos juveniles , entre ellos, Sancho el Fuerte.

El origen del cuerpo de oficiales instructores se estableció en el articulo 28 de la ley fundacional, 6-12-1940,siéndole de aplicación el art 12 del estatuto de los funcionarios del Movimiento, con un reglamento propio ordenado en fecha 8-6-43, donde se precisaban normas de ingreso ,destino, jubilación ,faltas y sanciones ,así como sus categoría, señalando sus misiones esenciales como profesores de formación del espíritu nacional  y  educación física en todos los centros públicos y privados, donde se estudiaran enseñanzas medias , es decir de 10 a 18 años .La escuela estaba vetada , o no asistida ,sea porque no había suficientes Oficiales Instructores para impartir clases o porque al Régimen no le interesaba romper la unidad maestro –aula ,razón por la que la Delegación Nacional de Juventudes , a través de su Departamento de Enseñanza , se viera obligado a titular a todos los Maestros en calidad de Instructores Elementales, titulo imprescindible para opositar a plazas del Magisterio Nacional,  y así capacitarlos para dar una hora de clase semanal ,si bien aquella formación sería instruida en campamentos  donde se enseñaba  a cantar ,caminar y cuatro cosas más. En el ambiente universitario también estuvo ausente el Cuerpo de Oficiales Instructores. En mi opinión hubiera sido algo difícil de digerir  si se cotejara la formación que dotaba la Academia con la Universidad .Ya era difícil comulgar y conectar en el claustro con el resto de profesores  de los Institutos , colocando estos claustrales en  relieve  actitudes de menosprecio, singularmente las procedentes de   cátedros  y profesores numerarios , mostrando el hecho de aquellas  diferencias referentes a modelos de formación ,tan notables ,que existían entre ellos, titulares de asignaturas curriculares ganadas por Oposición al Estado y aquel Cuerpo de Oficiales Instructores, declarado a extinguir en 1977.

El sueldo de los Oficiales Instructores en el año 1958 era de 25.000 psetas anuales , similar a la de los Subinspectores de Policía ,mientras que los Maestros Instructores de Juventudes en practicas cobraban 6.000 pts. Su  formación, la de aquéllos,  era de carácter polivalente , todo terreno, molecular, lo hacían a todo, pero sin rigor ,sirviendo para todo, barnizado por materias combustibles como aeromodelismo, manualidades, música, onomatopeya ,topografía, y  Jefe de Campamento, tras veinte días en acampada en el Escorial ,tras el primer curso y un largo etcétera.

Los textos  de Formación del espíritu nacional fueron escritos por franquistas acérrimos y falangistas declarados , la mayoría intelectuales del Régimen, entre otros ,Manuel Fraga Iribarne ,Torcuato Fernández Miranda, Jaime Capmany,  Gonzalo Torrente Ballester, Enrique Fuentes Quintana ,Juan Velarde Fuentes ,Antonio Castro Villacañas,  Jose María Mendoza Guinea .Estos textos serían   utilizados  por el cuerpo de oficiales instructores, con gran dificultad por su complejidad y difícil comprensión, aparte del rechazo que conllevaba la asignatura, con el objeto exclusivo de promover una inmersión del proyecto falangista en todos los jóvenes que estudiaran el bachiller y  enseñanzas medias.

Un decreto de 11-8-53 en su art 17 especificaba algunas de las funciones de los profesores de formación del espíritu nacional, entre otras  : encuadrar a los alumnos en las organizaciones juveniles de falange, exaltar el espíritu nacional ,infundir a los escolares el espíritu y doctrina del movimiento,  fomentar entre los alumnos el sentimiento nacional, y  necesidad de servir  a la unidad de España y grandeza de la patria. En este orden la formación de ese espíritu nacional se establecería con carácter trasversal  en otras materias como historia ,geografía ,literatura, filosofía ,etc, con la idea final de que España era una unidad de destino en lo universal, proclamando a los cuatro vientos los valores de patria, Dios, y familia, reforzándose la autoridad del maestro /profesor en los centros docentes , personajes que merecerían   el  debido respeto y admiración social, reconociendo la superioridad de su saber ,edad y experiencia, y su jerarquía, a la que se debería prestar  acatamiento  y sumisión.

En este contexto corría el  año 1957 y en el transcurso del verano  Julián Diez Mateo  y yo cogimos los  celtas, nos enfundamos la camisa azul  y demás  avíos  y nos dirigimos desde Quintanar de la Sierra, con paso apretado,  a los rasos de la Nava del campamento nacional de Covaleda , espacio inmensamente llano, rodeado de coníferas albales,   felizmente  descubierto, tras mucho caminar y vallinar, por el que fuera Delegado Nacional de la Juventud , Elola Olaso, a  efectos de lograr el tan pretendido y postulado título de Jefe de Falange juvenil  ,previo al de Centuria , a nivel nacional, y con ello ser valedores meritorios para acceder al Cuerpo de Oficiales Instructores que así pregonaba un ilustre serrano ,Andrés Antolín Chicote, Oficial Instructor de la XIX promoción y uno de los más aventajados del pueblo de Quintanar por tener cabeza bien montada  y al parecer ,de carácter  inteligente , que junto con Saulito , que estudió económicas  y luego fuera Interventor en el Ayuntamiento de Soria; amén  de  Mediavilla, excepcional psiquiatra, destinado en el hospital de Oviedo, y Chiflitos ,número uno en  la Academia Militar  ,hoy General jubilado del Ejército y Catedrático en la Uned, todos  ellos   abanderados y  referentes de los que estudiábamos  bachiller en el pueblo, en definitiva , ejemplos a tener en cuenta a la hora de elegir para   hacer carrera en el Movimiento, opositando en Madrid  e  ingresar  en  la Academia Nacional de Mandos Jose Antonio, o  estudiar  Derecho en Valladolid  ,o  medicina en Salamanca ,o milicia mediante ingreso en la Academia militar de Zaragoza, y también como última opción, seminarista en Burgos como fue el caso del hermano de Camilín , un serrano de pro que alcanzó la consideración de jesuita y fue recibido en  loor de multitudes en la carretera por todos los serranos  ,asentado en un asno que respondía al nombre de Bartolo , tras adornar a la bestia  con cinchadas decorosas y de Domingos, al igual que  el Nazareno  cuando entrara en Jerusalén  y gozar aquel miembro de la Compañía de Jesús de una santa y primera misa.

En este orden y en el transcurso de  las sucesivas levas de estudiantes del  Colegio Juventus, ubicado  en Quintanar  se nos ocurrió a cuatro majaretas  apuntamos en el verano de 1958 por la opción de la Academia de Mandos y de allí partimos llenos de ilusión patriótica ,dos sin experiencia en las falanges juveniles ,léase sin pasar por campamentos ,hogares ,ni nada de nada ,sólo por el mensaje que refería el bueno de Antolín o por deseos morbosos de salir del pueblo y no parecer paniaguado, igualándonos  a los de la capital , como fue el caso de Aniceto Ibáñez, y de  Javier Navazo, y otros dos: Julianín ,y yo mismo con historiales y curriculares completísimos  en las falanges juveniles tras ejercer mandos de centurias en Laredo, Santander, y Orio , Guipuzcoa  . Pues bien ,nuestro gozo en un pozo  , ninguno de aquellos adolescentes   serranos acabaron  en Juventudes , es decir no figuraron en calidad de  “ institucionalizados “, ya sea porque la Academia  ,Institución ,montó una especie de Tribunal de Honor, al pobre de Aniceto, en los derroteros del tercer curso ,en el ámbito del tercer trimestres, y forzar  su expulsión de aquel Centro ,al parecer,  por delación de haberle visto con trazas de divulgar  prensa carlista , en las inmediaciones del metro de Diego de León, considerada esa conducta como propaganda   ilegal , y perseguida por la Brigada de Información ,que por aquellas fechas alimentaba la idea de instaurar una monarquía  a través de  un descendiente de los Austria , Carlos María Isidro, frente al Borbón ,Juan Carlos ,recientemente designado por Franco como sucesor a la corona de España; Javier Navazo nada más salir ,no sé si en tiempos de prácticas se colocó como agente comercial distinguido de una marca de cerveza , y Julianín, que por su cuenta y riesgo montó un colegio concertado y privado en Bilbao , uno de los mejores de aquella ciudad ,huyendo de la Institución por reiteradas frustraciones  de carácter estatutario ,funcionarial y económico ; y yo mismo, tras seis años de aguantar  hartada de desprecios y menosprecios de la Institución (léase Academia , Provincial de Juventudes de Ceuta  ,Movimiento ,Régimen, etc), instancias y entidades   que me impulsarían a   opositar al Cuerpo Superior de Policía ,alcanzando en ese seno la máxima categoría profesional y por tanto el tan anhelado respeto Institucional , consideración social debida, y especialmente seguridad jurídica como funcionario del Estado. Otros Maestros Instructores de la primera promoción , como es el caso de Acosta que  fue el primero que optó por esta vía y después, nuestro compañero Tabernero Rey, ya  fallecido y que Dios lo tenga en  su gloria.

El contexto de los años 58-61, coincidente con nuestro tiempo de Academia, ha sido analizado por mí en uno de los libros publicados. Se trata de una Historia de la Policía Española,(Primer tomo, en una trilogía de 1456  págs, año 2000,  ISBN 84-931490-0-4)distribuida en todas las escuelas superiores de policía de hispanoamerica, donde escribo “el abrazo al capitalismo por parte del Régimen, la inversión extranjera, las migraciones del campo a la ciudad y emigraciones de españoles al extranjero, junto a la invasión de turistas  así como la  expansión educativa serían los factores que traerían un cambio o un giro al Régimen ,situando a la  Falange como anacrónica y fuera de lugar . Arrese sería destituido del cargo de Ministro Secretario General del Movimiento , sustituido por José Solís que venía recomendado por López Rodó. El orden público perturbado por las ultimas revueltas estudiantiles ,unido a  la actividad conflictiva en el seno de la Falange y  movimientos obreros ,determinaron a Franco a cesar al Ministro de la Gobernación Blas Perez, falangista, y sustituirlo por un amigo suyo y teniente general ,Camilo Alonso Vega , que estableció un control de hierro para imponer orden en el campo universitario, nombrando en calidad de director general de seguridad a un notario, exfiscal militar, ocupado en Málaga en sacas de rojos ,momentos coincidentes del alzamiento nacional ,y designar  al General Barroso en calidad de Ministro del Ejército que  sustituiría al general falangista Muñoz Grandes. Para neutralizar a la Falange Franco incluyó en el Gabinete a conocidos miembros del Opus Dei, entre otros , a Mariano Navarro Rubio ,Ministro de Hacienda, a Alberto Ullastres Calvo, Ministro de Comercio ,y a  Lopez Rodo, todos ellos liderados por Carrero Blanco.”

En 1958 el Régimen presentó en las Cortes los “Principio fundamentales del Movimiento Nacional” elaborado por López Rodó, donde se proclamaba en el séptimo de sus artículos que la forma política del Estado español sería la Monarquía tradicional, católica ,social y representativa, obligando a la falange a que su revolución pendiente se desmoronaba ,facilitando que Gil Robles asentara una democracia social-cristiana ,desligada del Movimiento…………..el 20 de noviembre de 1960 en la basílica del Valle de los Caídos se oyó un grito  clamoroso y hueco “Franco eres un traidor”  chillado por un falangista , Ramón Alonso Urdiales, inmediatamente condenado a veinte años de prisión , aullido que escuchamos todos, mi familia.

Hasta aquí se colige la  contradicción , entiendo , habida a nivel personal y supongo presente en parte de la promoción, al confrontarse dos instancias , generadas, de un lado, por algunas de las institucionales citadas ,que actuarían por acción/omisión con violencias ocultas, y mi familia ,todos aquellos que padecíamos la represión más abominable, que  a la manera de un hijo atento que  espera afecto y comprensión de sus mayores  .De ahí el sorprendente fracaso al poner en juego la dialéctica Instituciones represoras y familia , y singularmente de aquellos muchachos que salimos del pueblo para comernos el mundo, y al final del discurso curricular en aquel centro docente  terminar en un  sinvivir , acuciados, desfondados  y enlazar a través de resiliencias aprendidas a existir  en  desventura y planear  nuevas derrotas con vientos que soplaran de poniente y otros más que en esa tragedia cayeron y  que la experiencia  ha confirmado, de manera extraordinaria, aproximadamente ,según mis datos , al 34% de la promoción.

Saludos afectuosos de tu amigo y compañero resiliente  de promoción
Julio de Antón