martes, 31 de enero de 2012

EL OBSERVATORIO DE LOS ANTISISTEMA, COPYR 12/001570-212

OBSERVATORIO DE LOS ANTISISTEMA


En el marco del Proyecto Acracia el grupo investigador se plantea, además del análisis y la comprensión del movimiento antisistema, la prevención de eventuales acciones violentas y el fomento socioeducativo de la participación democrática. En este sentido, surge la idea de crear un registro referencial de datos sobre la realidad de los grupos antisistema. La denominación de dicho registro es “OBSERVATORIO DE LOS ANTISISTEMA”

La complejidad del movimiento antisistema y su impacto en la sociedad justifican el nacimiento de este observatorio que aspira a ser atalaya privilegiada en la identificación y registro de su realidad estructural patente, latente y simbólica. Se pretende igualmente que el observatorio sea una plataforma de diálogo en la que se contrasten y generen ideas, informaciones y orientaciones de naturaleza educativa y social.


OBJETIVOS

El objetivo general del observatorio es:

 Conocer y registrar la fenomenología de los antisistema en sus tres modalidades conocidas, en calidad de indignados blancos, rosados y negros.

El observatorio establece los siguientes objetivos específicos concatenados:
 Examinar de manera sistemática el fenómeno antisistema.
 Analizar perfiles biopsicosociales de individuos y colectivos de los diferentes grupos de indignados.
 Conocer el impacto de las agresiones y violencias que desarrollen, así como la diversidad de sus víctimas.
 Describir escenarios y espacios donde los antisistema desarrollan sus actuaciones y establecer un mapa al respecto.
 Realizar un seguimiento de las formas de acción de grupos antisistema.
 Crear una base de datos actualizada que permita realizar estimaciones y brindar pautas de actuación.
 Prevenir las acciones antisociales y potenciar la participación cívica a través de la acción socioeducativa.
 Diseñar y desarrollar programas de sensibilización y formación..

PRINCIPIOS:

E observatorio se rige por principios como el rigor, la sistematización, la independencia, la transparencia, la participación multidisciplinar y la coordinación con instituciones. Con estos fundamentos se busca mejorar la comprensión del fenómeno antisistema y que se amplíe el alcance de la información recopilada.





FUENTES:

La exploración del fenómeno antisistema y el acopio de datos se realizarán por diversas vías interdependientes:

 Documentos impresos, audiovisuales y digitales (páginas web, redes, etc.).
 Seguimiento de la actualidad periodística.
 Revisión de monografías y revistas especializadas.
 Informes técnicos de Instituciones (Ministerio del Interior; Educación, Cultura y Deporte, etc.).
 Informaciones no convencionales obtenidas en el transcurso de conversaciones, declaraciones, observaciones in situ, etc.

MIRADA SOCIOEDUCATIVA QUE PROYECTA EL OBSERVATORIO

 Intercambio de información con otras entidades: instituciones educativas, centros policiales, organizaciones juveniles…

 La investigación que se realice en el observatorio le conferirá carácter de “laboratorio psicosocioeducativo”, lo que es tanto como decir que ha de ser un lugar integrado por profesionales y medios necesarios para realizar estudios y trabajos de índole científica o técnica.

 El observatorio asume un papel relevante en el estudio y en el seguimiento de una realidad psicosocial de enorme repercusión, pero al mismo tiempo se ha de convertir en referencia de las propuestas u orientaciones pedagógicas y aun políticas que sobre dicho fenómeno se establezcan.

 La cartografía del fenómeno antisistema (zonas y puntos negros) constituye una novedad que posibilita la obtención de conocimientos/saberes interpretables, comunicables y utilizables con fines socioeducativos, ya sean de naturaleza preponderantemente preventiva, resolutiva u optimizadora.

 El valor estratégico del observatorio resulta innegable, pues pone a disposición de educadores, investigadores y políticos, entre otros profesionales, sus mapas, datos e informes.

 La realización de un mapa del movimiento antisistema es el paso necesario para llegar a elaborar, en un horizonte más lejano, un atlas del fenómeno, en el que también cobra relevancia la dimensión internacional.

 El observatorio debe fijarse en la estructura y en el funcionamiento de otras iniciativas análogas, aunque éstas se centren en realidades sociales diferentes: drogas, violencia de género, etc.

La ubicación del observatorio en un contexto universitario público y, particularmente, en la Cátedra de Pedagogía Social (Facultad de Educación-Centro de Formación del Profesorado de la Universidad Complutense de Madrid), cuyo catedrático es el Dr. José Vicente Merino Fernández, acrecienta su sello de cientificidad y de compromiso educativo.

Gran parte de los trabajos pesquisidores que se realicen en el observatorio pueden enmarcarse en lo que se conoce como “investigación-acción”, que cuenta con amplia tradición paradigmática de tipo cualitativo y que a priori permite robustecer nuestra vocación-profesión educadora y, por ende, la reflexión sobre las propias actuaciones; los procesos deliberativos, participativos, exploratorios y heurísticos; la colaboración discente (Pedagogía, Educación Social, etc.), la diseminación informativa, etc., sin perder por ello, antes al contrario, la dimensión pedagógico-social.

En función del rumbo que adopte el observatorio y del trabajo que genere podría plantearse el enriquecimiento del grupo investigador nuclear con un equipo más amplio integrado por colegas, colaboradores puntuales, becarios, alumnos, técnicos, etc.

Los procesos de difusión informativa en el observatorio asumen enorme importancia. Esta difusión, en la que se pueden incluir explicaciones, interpretaciones y propuestas de intervención, podrá hacerse por escrito, pero también por medio de exposiciones orales, producciones audiovisuales, carteles, etc.


Madrid, 16 de enero de 2012