martes, 17 de abril de 2012

Rey del gallinero

Raúl del Pozo en un artículo publicado en el Mundo, fechado el 17-04-2012 , cuyo titular reza "Rey del Gallinero", en el que resume el estado crítico que vivimos , emparentando esta crisis a la que padece S.M el Rey, atribuyéndole , sin más , por cierto con especial menosprecio, el adjetivo de renco, sólo asumible a la condición de algunos animales y singularmente a los toros de lidia. Ajeno a estas descalificaciones del Sr. Raúl Pozo a S.M, que Dios guarde, y otros más que se aventuran en el largo y trastabillado artículo en cuestión , me asombra la creación de nuevas palabras postuladas por aquel relator y cuentista , así "langó" y "tantistadabo", en referencia al Estado o "tangar" cuando se refiere al hurto realizado por los argentinos a Repsol, y más cuando se refiere a la estimación de los partidos reinantes en España , identificándolos en calidad de "acochinados" ,palabreja que no existe en el Diccionario de la Real Academias, pretendiendo decir , si no me equivoco, con el término de "acojonados" y otro más cuando cierra el artículo y queda como un señor , con referencia a los testículos del gallo, asumiendo el cronista que el gallinero , y cito textualmente ," es la copia del Estado monárquico más perfecto , aunque no haya rey que pueda compararse con un gallo", y a vueltas con los testículos del gallo, aquel sujeto ,ayer vestido de rojo, y hoy al sol que más calienta, es decir el amarillo o chaquetero, se despide con dos palabras que sí están presentes en el diccionario ,entre ellas "clámide " dícese de la capa corta y ligera que usaron los griegos para montar en los caballos y luego adoptada por los romanos y "albugínea" , relacionada con la blancura total, dos términos mediante los que aquel antisistema pregona el tamaño de los huevos de los gallos ,que afirma pueden llegar a tener cinco centímetros de longitud y están cubiertos , dice aquel y cito textualmente "de clámide albugínea , una túnica real". Y en este orden qué pretende el Sr Raúl del Pozo , en el uso de su libertad de expresión ,¿menospreciar a S.M, atribuyéndolo renquedad y falta de masa testicular, igualándolo a la concepción de acochinado con la que ha bautizado a los partidos que soportan a la democracia en España y hace pocos días aplaudían en Cádiz, con ocasión del bicentenario de la Constitución, por más de cinco minutos a su Rey, confundiéndole, hasta el punto de emocionarse S.M. Pero hay otro más ,¿qué clase de escritor o cronista es usted para inventarse paLabras que no existen en el Diccionario de la Real Academia o que obligan a cualquier lector a tirar de sus diccionarios y comprobar que usted es un farsante de las mismas ,instrumentándolas para su deleite sin contagiar al lector que ávido se reitera en la búsqueda de aquellos pronunciamientos que usted sugiere y filtra , aparte de que esa jerga no es la que usted usa en sus alocuciones tertulianas y entretenidas ,mientras redacta su artículo, en el logro de sinónimos que más le alejan de sus lectores y más se acercan a su megalomanía.