sábado, 26 de septiembre de 2015

A SM EL REY FELIPE VI


Transcurrido cuatro años de la audiencia, celebrada en el Palacio de la
Zarzuela, al objeto de solicitar autorización para publicar un libro inédito que
atañe a S.M y a mi actividad, en calidad de profesor de refuerzo y preceptor en
quehaceres extraescolares, desde Abril del 1976 hasta Agosto de 1984, entrevista aquella donde nada se resolvió, quedando en el aire cualquier opción, razón
que me ha impulsado a modificar aquellas expresiones que pudiera intuir, en
calidad de inoportunas o desafortunadas, si las hubiera, eliminando en consecuencia capítulos y frases salidas de tono e inadecuadas, concluyendo, que si
hubiera que hacer una síntesis de mis desempeños y de lo poco o mucho que
me queda por hacer en esta vida, tras cincuenta años de actividad profesional,
se podría resumir que ese trajín se ha centrado sobre cinco ejes, esencialmente
educativos, y por este orden, primero, instruir y educar, desde siempre, a niños
y jóvenes en escuelas, colegios y Universidades, y a muchachos integrados en
organizaciones juveniles de tiempo libre, a través de actividades pedagógicas
y extraescolares, a la par que trataba de educar a menores difíciles, entre ellos
a los sometidos a procesos de Reforma/ Protección, además, de muy difíciles,
individuos componentes de bandas juveniles, como es el caso de la “basca” del
Tetillas, crestero archiconocido de la delincuencia juvenil; segundo, investigar
y tratar las desviaciones juveniles, tribus urbanas y grupos eversivos del futbol;
tercero,desvelar la fenomenología de la violencia escolar, menores extranjeros
escolarizados, así como entrenar y adiestrar a equipos directivos y docentes
para gestionar la conflictividad escolar a través de talleres de escuelas seguras;
cuarto, involucrarme en la investigación histórica y publicar obras noveladas
de esa naturaleza, aportando una bibliografía de diecisiete libros, la mayoría,
agotadas sus ediciones; y quinto, entrega incondicional a niños y jóvenes, singularmente, los que más la necesitaran, así, huérfanos, disociales y disruptivos .
En este orden y cumplido el cincuenta aniversario de Educador, he labrado, a través del tiempo, una obra que abre y cierra trozos de mi discurso
educativo, figurando SM, con deferencia singular, con un ladillo, no sé si adecuado, que me he atrevido a titular “SEMBLANZAS DE UN EDUCADOR EN
EL PALACIO DE LA ZARZUELA”, donde se cuentan pequeños recuerdos y
anécdotas en el proceso de aprendizaje mutuo, tanto escolar como extraescolar,
entrecortado en el capitular de la obra con datos de uno y otro que relatan de
mis rincones afectivos, donde figuran personas entrañables, amigos de niñez y
mocedad, experiencias en espacios de aire libre, y demás cuitas que VM leerá
con sorpresa, por atenerse a lo suyo, y con la exclusiva intención de que lea su
publicación cuando crea oportuno, participando que mi aprecio por la familia
Real sigue igual de incólume y no le digo nada extraño, hacia V.M, que le sigo
viendo como un zagal lleno de vida y cariño, escrito esto con mi más cuidada
veneración, extenso a S.M la reina Doña Letizia, por la estima que me expresó en
la última audiencia, que tuve el honor de compartir, tras la ceremonia nupcial.