miércoles, 3 de octubre de 2007

ETA Y POLICIA DESDE 1959

Apesar de la sobreabundancia de fuentes de este periodo se corre el riesgo, por la proximidad de tiempo, de incurrir en fallos históricos, susceptibles de desmentidos a realizar por testigos que han vivido acontecimientos. En este orden las cuestiones que planteamos sobre este momento pueden resultar para unos acertadas, para otros polémicas y para otros más, falsas. No obstante el riesgo y el compromiso obligan al análisis con la intención de acertar.

Escrito esto se evidencia que el triunfo socialista consolida la democracia y las libertades; moderniza y libera la economía española, incrementa la cohesión social, desarrolla la Constitución, pone en marcha el Estado de las Autonomías y rompe el aislamiento internacional.

En las elecciones generales de 1986, el PSOE perdió algo más de un millón de votos, logrando 184 diputados, que le daría la mayoría absoluta, remodelando el Gobierno. En 1989 el partido socialista conseguiría la mayoría absoluta aunque por un escaño. En esos momentos los partidos de la Oposición se estancan o no llegan a nacer. J. M. Aznar que consigue la Presidencia en Castilla y León en 1987, se constituye en la alternativa a Fraga, que en 1990 se retira a Galicia, alejándose de la política nacional, iniciándose una estrategia de Oposición durísima al PSOE denunciándose rumores de corrupciones, y acusar a González de pedigüeño en la Unión Europea. No obstante en 1993, la opción de Aznar sería derrotada, cambiando de táctica, centrando su partido y pinzando con IU al partido del Gobierno.

Según Javier Tusell, Historia de España en el siglo XX, la política antiterrorista de los gobiernos socialistas fue un fracaso (pág. 294), indicando el enorme daño que le causó la creación de los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL) por la perversión y chapuza que realizaron. Según el citado autor en 1982, con el Ministro Rosón el balance contra el terrorismo fue positivo en el sentido de controlar a la extrema derecha y conseguir una importante reinserción de antiguos terroristas. Con Barrionuevo, Ministro del Interior el número de asesinatos por ETA se incrementó significativamente, entre otros el General de la División Acorazada Brunete, de modo que en la primera legislatura socialista el número de muertos se situaría en torno a los cuarenta. Aquel autor dice que uno de los errores del socialismo fue colocar en el Ministerio del Interior a personas sin formación ni antecedentes para enfrentarse a este grave problema, aparte de las disputas personales entre sus miembros, así San Juan, Vera y San Cristóbal, y también la rivalidad existente entre la Guardia Civil y Policía Nacional. Lo más positivo que consiguió el socialismo en temas terroristas fue el cambio de actitud de Francia, a partir de 1984, dando facilidades para expulsar a terroristas y aceptar extradiciones a España, a lo que se añade la brillante operación Sokoa, centro logístico de ETA, al sur de Francia.

Desde la bibliografía es conocido que el día de San Ignacio, 31 de julio de 1959, un grupo de jóvenes nacionalistas crearon ETA, refundando un naciona-lismo sabiniano, y atraídos por la experiencia irlandesa así como el irgun israelí. En 1962, ETA celebra su primera asamblea en una abadía de benedictinos de Belloc, elaborándose los principios de ETA, que consisten en propagar el ideario, crear una organización interior y comenzar en Bayona la edición de una revista, Zutik (en pie). La II asamblea se celebraría en la localidad francesa de Hossegor (Las Landas), asistiendo representantes izquierdistas y guevaristas. La III asamblea se realizaría en 1964. Se crearían las figuras del “liberado” y los llamados “irurkos”, células de tres militantes. Se habla de la estrategia de la moneda de dos caras: compaginar la liberación nacional y social, es decir independencia-socialismo. La IV asamblea se celebra en 1968, en la casa de ejercicios de los jesuítas, en Loyola, Azpeitia, aprobándose las bases teóricas de la guerra revolucionaria y “la carta a los intelectuales”, destacando en esta asamblea la reestructuración organizativa de ETA en secciones militar, activista, información y oficina política. Esta asamblea permitiría la apertura a corrientes marxistas, revolucionarias y de liberación nacional. A partir de este momento son referentes en ETA, Zalbide, que está en la cárcel; Excubi, en el exilio; Iturrioz, al mando de la oficina política; Zumalde, el Cabra, responsable de la rama militar; Txillardegui, la figura más sobresaliente; y los hermanos Echebarrieta. La V asamblea se celebró en diciembre de 1966 en Gaztelu, escindiéndose ETA en berri (nueva) y zarra (vieja). La segunda reunión ocurriría en Guetaria, en 1967, imponiéndose la línea del nacionalismo revolucionario, eligiendo presidente de aquella asamblea a Txabi Echebarrieta. Zalbide sería el intelectual vencedor de esta asamblea, frente a la línea adoptada por Krutwig. A partir de la V asamblea se iniciaron colocaciones de explosivos y atracos. El 2 de junio de 1968 se decidiría atentar contra los jefes de las brigadas político-sociales de Bilbao y San Sebastián, fracasando estas tentativas. En 1970, en la VI asamblea, se presentan tres tendencias: una obrerista revolucionaria con células rojas; otra liderada por Etxabe, con los “milis”, partidarios de la lucha armada; y los culturistas de Branka, de Txillardegui. A partir de 1971, ETA será estrictamente militar. En 1974 se escinde ETA militar y ETA político-militar. La VII asamblea, en 1976 decide crear un partido político y una estructura militar, disolviéndose ETA político-militar. Por último, en la VIII asamblea, línea KAS, se integrará ETA militar.

A nivel de curiosidad intelectual es necesario que me detenga aquí para explicar desde el lado exclusivamente policial, y aparte de la consideración de otros estudiosos, sobre el origen de esta organización terrorista y algo sobre “negociaciones” mantenidas con esa banda.

Acorde con la bibliografía policial, depositada en los archivos procedentes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, con ocasión del primer ciclo de charlas informativas sobre “Lucha contra la violencia subversiva urbana, tomo I, junio 1972, respecto del nacimiento de ETA se escribe, entre otras cuestiones que a finales del XIX los vascones toman conciencia de su condición de pueblo, alimentando esa conciencia Sabino de Arana y Goiri, que crea el Partido Nacionalista Vasco, siendo su primer presidente. A su muerte le sucede en el cargo José Antonio de Aguirre que durante la II República será el primer presidente del Gobierno autónomo de Euzkadi, exiliándose con su gobierno en París hasta su muerte sobrevenida en 1952, haciéndose cargo del gobierno en el exilio el Sr. Leizaola. El nacionalismo, con el transcurso del tiempo, va perdiendo motivaciones separatistas, lo que genera en los más jóvenes la formación de una facción, constituyendo EKIN, en 1956, produciendo así una escisión en el PNV, acusando a este partido de aburguesado e inactivo, apostando los facciosos por el separatismo activo, mediando el uso del terrorismo, dando nombre a su nueva organización con el etiquetado de ETA (Euzkadi ta azkatasuna - país vasco y libertad).

Entre 1956 y 1961 quedaría definida la estructura de ETA y su ideología. Los jóvenes que capitanean la escisión del PNV serían Julián Madariaga Aguirre, José Luis Álvarez Imparanza, alias Txillardegui, José María Benito del Valle y Javier Imaz Garay, asumiendo respectivamente los frentes cultural, político, económico y militar de ETA, haciéndose cargo de la dirección colegiada de la misma. En Bayona, 1962, se establece un programa de actuación de ocho años decidiéndose establecer un cuartel general en Biarritz (Francia); se acuerda editar una revista secreta “Argira”; se aconseja no contactar personalmente y se comienza a editar la revista Zutik (en pie) orientada a captar militantes y servir de propaganda. También se decide que la dirección de ETA celebre una reunión anual, Biltzar. La ideología de ETA se formula como un movimiento revolucionario socialista de liberación nacional, y acorde con la estructura de clandestinidad, Euzkadi se divide en siete herrialdes o provincias, y éstas en Zonas, que agrupan pueblos y aldeas. Los habitantes de cada pueblo se agrupan en MESAS, y los presidentes de estas mesas también lo serán de la mesa de Herrialde. El órgano supremo de ETA es la Asamblea general, integrado por los siete presidentes de MESAS de los herrialdes; por los miembros del comité ejecutivo Interior y Exterior, en número de seis; y por los dirigentes de los cuatro Frentes. En total diecisiete miembros. Los miembros de ETA se clasificarán en militantes, cuadros, liberados o huidos y adherentes. Estos miembros no se conocerán entre sí, obligándose en sus comunicaciones a realizarlos mediante buzones y el modo de actuación de los mismos será a través de los irukos (de iru, 3) constituido por tres militantes.

En 1964 se desarticula en Biarritz la dirección de ETA, huyendo sus dirigentes. Txillardegui, jefe supremo de ETA se exilia en Bélgica; del Valle se traslada a Venezuela; y Madariaga e Imaz se instalan en Argelia, lugar donde contactan con las embajadas de las Repúblicas de Albania y Popular China en Argel, celebrando reuniones con el FLN argelino. Mientras, en Bruselas, 1966 dirigentes de ETA celebraban reuniones con partidos comunistas europeos.

En la V Asamblea, segunda parte (1967) celebrada en la Casa de ejercicios de los Padres Jesuitas en Guetaria (Guipúzcoa) deciden transformar el grupo de acción directa en ejército guerrillero, siguiendo el modelo albanés, chino y argelino que financiarían actuaciones. A partir de este momento, ETA, se escinde en ZARRA o vieja, formada por todos los fundadores, a excepción de Madariaga; y ETABERRI o joven, partidaria de Madariaga, que dependería de un comité de acción en el interior, constituida por los radicalizados José María Ezcubi Larraz, Emilio López Adan y F. J. Echevarrieta Ortiz, dando a ETA una orientación marxista leninista de tendencia prochina, rompiendo todo diálogo con los comunistas, izquierdas clásicas y restos de movimientos vasquistas. Rápidamente se pone de manifiesto la preponderancia del frente militar sobre el resto de los frentes. Los hombres fuertes de ETA a partir de 1967-68 serán Julián de Madariaga (político) y José María Ezcubi (militar), que iniciarían como etapa de actuación una vietnamización del problema, generando un colapso económico en los herrialdes y una insurrección en Euzkadi mediante una provocación de una guerra justa revolucionaria de liberación que apuntará a los objetivos de conquistar a la población y destruir la organización y aparato del opresor colonialista. En 1968 se sentencia la muerte del Inspector Jefe Sr. Manzanas, en Irún.

Resumiendo y después de introducir algunos matices, se concluye: que los objetivos de ETA han variado en el transcurso del tiempo, desplazándose desde aspectos nacionalistas radicales hasta las tesis de soberanismo e independencia de Euzkadi, instrumentando para el logro de aquéllos, la lucha armada revolucionaria, expresada en la acción directa, así como la estrategia de espiral violenta; que las corrientes que han definido aquellos objetivos han devenido desde el más radical nacionalismo de finales de los cincuenta e inicios de los sesenta, copiando o imitando modelos irlandeses e irguns israelitas, pasando por líneas tercermundistas, representada por Zalbide, que atraerán cauces marxistas-leninistas, obreristas, izquierdistas, guevaristas, etc, hasta acabar en el etnolingüismo o culturismo de Txillardegui y nacionalismo revolucionario de Excubi y Echebarrieta; que las estructuras organizativas fueron en un principio culturales-formativas para decantarse en el tiempo en secciones o frentes, primando entre éstos el militar, protagonista autónomo de las acciones más violentas, singularmente a partir de la VI asamblea; que las ideologías de ETA proceden de Sabino Arana, que en 1890 escribe Bizkaya por su independencia, donde muestra su desdén por Maketania (España), afirmando que el español es un pueblo degenerado cuyo simple contacto envilece al vasco, significando que el auténtico vasco es un Patriota (tesis que mantiene actualmente Otegui); de Federico Krutwig, filólogo bilbaíno y perteneciente a ETA que en 1963 publicaría en Buenos Aires Vasconia, que dice extenderse desde Burdeos a los límites de Soria y Zaragoza. Para este ideólogo ser vasco es identificarse con el dominio del euskera (etnolingüismo), línea que seguirá Txillardegui, uno de los autores de los primeros cuadernos de formación de la ETA inicial y diseñador de las siglas de esta organización. Por último, se destaca el ideólogo José Luis Zalbide, que desde la cárcel escribe un folleto, que será fundamental para entender la ETA de los setenta y siguientes. En ese folleto establece y elabora la teoría de la espiral violenta; que ETA no debe ofrecer una sola cara y presentar una constelación de mejillas filiadas, así Herri Batasuna, hoy Euskal Herritarrok; coordinadora abertzale-socialista (KAS) y MLNV (movimiento de liberación nacional vasco) que agrupa a todas las organizaciones seguidoras o independientes de ETA.

En el mes de octubre de 1965 se publicaría la alternativa KAS, base programática de ETA que será la referencia constante para esta organización en cualquier tipo de conversación o negociación. El interlocutor de ETA sería Domingo Iturbe Abasolo, Txomin que se haría acompañar por José Miguel Beñarán, Argala, participando en el lado español el Gobernador Civil de Guipúzcoa, diplomáticos, servicios de inteligencia militar, etc. El tema constante en la conversación/negociación es la liberación de presos vascos y requerimiento de indultos. Se suceden negociaciones y conversaciones, participando, por parte de ETA, José María Muñoa, Javier Garialde, Erreka, Peio Ausola, José Manuel Pagoaga, Peisoto. En 1977, la negociación, en tiempos de Martín Villa, la celebrarían el Comisario de Policía, Andrés Gómez Margarida y Javier Garrialde. Después de esas conversaciones aquel Comisario sería nombrado Delegado del Gobierno en Euzkadi para Asuntos de Orden Público.

En 1987 se renuevan las conversaciones en Argel, asistiendo Julián Sancristóbal, en calidad de Director de la Seguridad del Estado, asistido por el Comisario del Cuerpo Nacional de Policía Manuel Ballesteros, y por parte de ETA, su máximo responsable, Domingo Iturbe Abasolo, Xomin, que muere a los pocos días, al parecer, en accidente de tráfico. A poco tiempo de celebrar las elecciones, que confirman la mayoría absoluta en julio del PSOE arranca una ola de atentados en San Sebastián, Pontevedra, e Hipercor en Barcelona. A pesar de esos atentados continúan las reuniones de Argel, participando en ellas Vera Huidobro, Secretario de Estado para la Seguridad, y por parte de ETA, Eugenio Etxeveste, Antxon, que estaba en Ecuador y que tomó el relevo de Xomin el 9 de julio. El 11 de agosto en la reunión de Argel participan los Comisarios de Policía Manuel Ballesteros y Jesús Martínez Torres insistiendo ETA que se asuman los contenidos de la alternativa KAS. Mientras se mantienen estas reuniones de Argel la Policía Española desarticula los comandos de ETA de Madrid y Barcelona y se saldan las actuaciones contra terroristas con la detención de 256 personas integrantes de ETA en el periodo de octubre a noviembre. En diciembre, la respuesta de ETA será contundente, la muerte de doce personas en la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, interrumpiéndose los contactos de Argel.

En 1988, nuevamente en Argel Julen Elgorriaga se reúne con Antxon favoreciendo el pacto de Ajuriaenea y se acuerda una tregua de seis meses, que se rompe inmediatamente por el secuestro del empresario Emiliano Revilla, realizado por ETA el 25 de febrero, siendo liberado a finales de octubre, ofreciendo ETA una nueva tregua.

En 1989 el Gobierno español propone a ETA una tregua de 15 días y volver a las conversaciones de Argel, aceptando ETA la propuesta. En las conversaciones ya no están presentes policías, sólo Vera Huidobro, a quien acompaña Juan Manuel Egiagaray, Delegado del Gobierno en Murcia. Por parte de ETA se sientan Antxon, Iñaki Akarana Mendía y Belén González, pactándose formar una mesa de conversaciones políticas; calendario de trabajo; figuras de interlocución y asesores; que medie y modere el Gobierno de Argelia, y se acepta una tregua hasta finales de marzo, coincidente con el Aberrieguna, que prolonga hasta el 4 de abril, declarando en esta fecha ETA a todos los frentes en lucha, iniciándose así un total de veintinueve acciones en este mes, al mismo tiempo que los integrantes de ETA M. S. Gamboa, J. M. Gastxegui y Angel Iturbi son expulsados de Argel y con destino a Santo Domingo. El resto de asesores de ETA serían expulsados camino de Cabo Verde y Venezuela.

Un poco después de la operación Bidart, 1992, se reúnen en Roma Rafael Vera y el Comisario Ballesteros con los abogados Iñaki Esnaola y Christiane Fando, trasladándoles su interés para un nuevo proceso de conversaciones, proponiendo en calidad de interlocutor a José Luis Arrieta Zubimendi, Azkoiti, responsable de finanzas de ETA hasta su detención en 1986, y encarcelado en Pau, propuesta que tantea el Comisario francés Joel Cahtalá, con las condiciones de excarcelar a Josu Ternera y a Isidro Garalde, Mamarru, para que se sumaran a la Mesa. Azkoiti contestaría que aquella propuesta debería ser elevada a Etxebeste, Antxon, excarcelándose aquél. En esta operación se cruza Herri Batasuna, que pide a ETA un cese de actividades a efectos de constituir un frente nacionalista con el Partido Nacionalista Vasco y EA, y presentarse ante Madrid todos como una unidad nacional.

Un último intento negociador, en la Administración Socialista, después de la intentona fracasada en enero de 1993, instada por José María Benegas y Corcuera, tendría lugar a finales de 1995 y principios de 1996, interviniendo a instancias de ETA el Premio Nobel de la Paz Pérez Esquivel, que realizaría gestiones ante el ministro Belloch y la Secretaria de Estado para la Seguridad Margarita Robles. Hubo contactos pero no cesaron los actos terroristas y secuestros de ETA.

En el transcurso de 1995 la organización terrorista ETA pone en escena atentados contra funcionarios de prisiones y secuestra el 17 de enero de 1996 a José Antonio Ortega Lara, el más largo de la historia de ETA, con la intención de cambiar la política penitenciaria. Al año siguiente sería liberado aquél y detenidos sus secuestradores, cambiando de objetivo aquella organización secuestrando a un concejal del Partido Popular, Miguel Ángel Blanco, de Ermua, advirtiendo ETA que si no cambiaba la política penitenciaria matarían a aquel edil. ETA asesinaría a Miguel Ángel Blanco y provocaría una de las mayores reacciones ciudadanas jamás vista en la sociedad vasca y española, incluso, encendería escisiones de actitudes entre miembros destacados de ETA. Herri Batasuna consideraría la necesidad de marcar distancias con ETA y buscar un modelo de tregua, encontrándola en el ámbito de Irlanda, que cautivaba a algunos de sus integrantes. El espíritu de Ermua, empujaría al PNV, abandonado por el socialismo vasco a reunirse con ETA en el verano de 1998, celebrada en Bélgica y con el ánimo de una construcción nacional y ruptura con los partidos españolistas, acordándose el Pacto de Lizarra, proclamando de inmediato una tregua en septiembre, señalando ETA al Gobierno español un canal de comunicación, interviniendo el Obispo de Zamora Juan María Uriarte, mediando para celebrar una reunión que se realizaría en mayo de 1999, en Suiza, participando en la misma Javier Zarzalejos y Martí Fluxá, por parte del Gobierno de España; y Mikel Albizu Iriarte, Antza (organizador de Egin en 1952; integrante de la cúpula de ETA 1992-93; en 1998, jefe del aparato político; y en el 2000, al parecer, número uno de ETA) y Belén González Peñalva. Las conversaciones se romperían, iniciándose en octubre, hasta que un comunicado emitido por ETA el 28 de noviembre anunciaba la ruptura de las negociaciones y tregua, consumándose ésta con la explosión de un coche bomba en Madrid el 21 de enero del 2000, que causaría la muerte del teniente coronel P. A. Blanco García.

En el periodo que venimos describiendo y a través de documentación intervenida por la policía en pisos francos, y pertenecientes a la organización terrorista ETA, se han encontrado informes sobre los que esa organización llama clientes a efectos de ejecución, describiéndose, en síntesis los siguientes datos: domicilio particular; marca y modelo del coche oficial, reseñando color y matrícula; horas de salida del domicilio; descripción del coche de escolta; días en los que pueden aparecer otros coches extraños al domicilio; número de escoltas fijos y dinámicos; movimiento de coches oficiales en la calle del domicilio; así como gente de paisano sospechosa; itinerario de vehículos desde el domicilio al trabajo, número de días de control de vigilancia, certificándose como válido los que superan veinte días consecutivos en primera información del cliente.

El GAL sería activo desde 1983 a 1987, constituyéndose en una alternativa para resolver el problema vasco y así neutralizar la recluta en ETA. La evidencia situaron los hechos de que los atentados del GAL no disminuyó la acción terrorista de ETA, ya que los actos más trágicos del terrorismo tuvieron lugar en 1987, momento cimero del GAL, que repuntó una cota de 52 muertos. En 1988, dos policías Amedo y Domínguez, serían detenidos y procesados. Lo curioso es que entre 1986 (Argel) y 1988 (Burdeos) el Gobierno Socialista mantuvo conversaciones con ETA sin conseguir resultados. Algún éxito vendría en 1989 con la dispersión de presos de ETA.

El origen del GAL se explicaría después de los sucesivos fracasos en los tiempos de tregua negociados en Argel y otras poblaciones, mediante una nueva iniciativa que implicaría estrategias, todo ello como consecuencia de la cumbre mantenida entre Francois Miterrand y Felipe González en diciembre de 1983, y posteriormente con la reunión de equipos ministeriales de Interior de ambos países, celebrada en junio de 1984. Fue entonces cuando se recibirían apoyos y permisos franceses para buscar a la cabeza de la serpiente en suelo francés creándose por los servicios secretos un GAL blanco francés que sembraría el pánico entre los refugiados vascos de la otra frontera.

Los antecedentes del GAL serían el Batallón Vasco Español, creado en el invierno de 1974 con ocasión del primer aniversario de la muerte de Carrero Blanco; los grupos antiterrorista ETA (ATE); Alianza apostólica anticomunista (AAA); comandos antimarxistas; Grupos armados españoles (GAE), etc. La mayoría de estos grupos estaban internacionalizados y algunos de ellos en contacto con antiguos miembros de la PIDE (policía secreta portuguesa), así como con miembros activos de los “los escuadrones de la muerte” en la red latino-americana y a nivel europeo con Ordine Nuovo, así como con la red francesa de la OAS, refugiados y protegidos en España, seleccionados éstos por el paracaidista Jean Pierre Cherid, colaborador en los servicios de información de la Guardia Civil y contactado por el Subcomisario Amedo para reclutar a mercenarios franceses .

En el mes de septiembre de 1983, Alberto Perote, Jefe de la AOME del CESID, en despacho advierte al Coronel Emilio Alonso Manglano que se van a llevar a cabo atentados en Francia, concretamente en el País Vasco francés y que será realizado por mercenarios y guardias civiles contra miembros de ETA y refugiados Vascos, aportando pruebas mediante copia de cinta grabada en conversación realizada por un sargento de aquel cuerpo al Comandante Galindo, que insiste en llegar, golpear y volver (páginas 245 y siguientes, Confesiones de un espía, Perote).

Desde 1983 a 1990 en España coexisten el GAL y ETA, alimentándose una guerra sucia que provocaría innumerables muertos. El primer delito cometido por el GAL tuvo lugar a final de 1983 con el secuestro de Segundo Marey Samper, un vasco francés que fue capturado por equivocación. Previamente a este secuestro se produjo otro, frustrado, del poli-mili Larretxea Goñi. Los cuatro Geos y el inspector responsable encargados del “trabajo” fueron detenidos por la policía francesa y puestos a disposición judicial. Al mismo tiempo que estaba presente este GAL azul (policial), surge en el cuartel de Inchaurrondo de San Sebastián un GAL verde (Guardia Civil) al parecer apoyado por los servicios de inteligencia que dirigiera el Coronel Casinello (página 250, Confesiones de un espía, Perote). El GAL verde se bautizaría con los secuestros de Lasa y Zabala miembros afines a Herri Batasuna, realizado en Iparralde, en la ciudad de Bayona.

En el transcurso de las primeras legislaturas socialistas serán constantes y de actualidad los siguientes contenidos, entre otros, el derecho de autodeterminación, soberanía compartida, federalismo, asimetría autonómica, recursos de la Administración Local, competencias del Senado, existencia de los Gobernadores Civiles, nacionalismos, fragmentación social en el País Vasco y terrorismo.

En 1991 se advierte por los medios de comunicación y las encuestas que el PSOE puede perder la hegemonía, dejando votos entre los parados, jubilados y amas de casa, no siendo representativo de las clases medias urbanas, donde el PP empieza a tener mayoría; saltando además al año siguiente escándalos derivados de acontecimientos como la Expo y la Olimpiada, dividiendo así al PSOE, y proporcionar nuevas armas a la Oposición, brincando del Gobierno el Vicepresidente Guerra quemado por el comportamiento en Sevilla de su hermano Juan. Filesa, trama de empresas destinadas a implementar la financiación del partido socialista saldría a los medios, agriando así las relaciones entre los dirigentes socialistas, “renovándose” el partido con los barones liderados por F. González, apartándose a Benegas, Secretario General de Organiza-ción del Partido y algunos más, situados en la cúpula.

En 1993 las encuestas daban por seguro la derrota de los socialistas en las elecciones, salvados al parecer por la inclusión en la lista de Madrid del Juez Garzón y el enfrentamiento televisivo de los contendientes J. M. Aznar y F. González, triunfador este último en el segundo debate. El PSOE lograría 159 diputados y el PP 141, teniendo necesidad los socialistas de recurrir a nacionalistas vascos y catalanes que apoyarían en el Parlamento sin participar en el Gobierno. A partir de este momento salpicaría la intervención de Banesto, dirigido por Mario Conde, donde abundaban trasvases y operaciones especiales, que le llevarían a la cárcel y la estafa de Promoción Social de viviendas cooperativas tutelada por la U.G.T., que pretendía convertirse en entidad de servicios para resolver problemas de vivienda, donde se volatilizarían 20.000 millones de pesetas. En junio de 1994 huye Luis Roldán, Director General de la Guardia Civil por gestión delictiva de recursos, dimitiendo el Ministro del Interior, Asunción, que había sustituido a Corcuera. El Ministro Asunción organizó una operación de busca y captura del Director de la Guardia Civil, Luis Roldán en la que participarían todos los servicios de información del Estado, incluido el CESID. Manglano responsable de aquel Centro, ante la Comisión Parlamentaria manifestaría sobre las dificultades de encontrar a tan escurridizo sujeto debido a que aquél había aprendido a moverse, sin dejar pistas y que contaba con ayudas interiores y exteriores, así como que disponía de documentación falsa, a lo que se añadía la presumible lealtad de sus famosos “patas negras”, guardias civiles vinculados al CESID. Esta situación provocaría en la oposición, especialmente en el PP una sombra de sospecha de relación de Roldán con el CESID, llegando un diputado del PP, Luis Ramallo a dejar en el aire de que Roldán se encontraba en el fondo del mar sujeto a un bloque de cemento. Alberto Belloch, nuevo Ministro de Justicia e Interior se situaría en la hipótesis de que el CESID no estaba interesado en que Roldán fuera detenido y conducido a España (Servicios Secretos, Plaza Janés, Bardavío, Cernuda, Jáuregui, 2000) por lo que apostaría en la investigación y captura de aquel sujeto a través del Cuerpo Nacional de Policía eliminando así a la Guardia Civil y demás servicios de información del Estado. Belloch, al parecer, se puso en contacto con Paesa, agente de Interior y amigo de Roldán, negociando la entrega del mismo, intercambiando información a través del fax personal del Ministro, resultando de aquella negociación, un país del extremo oriente, Laos y documentación falsa, usando membretes del Ministerio de Justicia de aquel país. La intermediación de Paesa costó al Ministerio de Justicia e Interior 350 millones de pesetas (página 288, Servicios Secretos) montante recogido en el citado ministerio por el abogado Cobo del Rosal. Localizado y capturado Roldán se explicaría en rueda de prensa que la operación se había realizado con todas las cautelas posibles al objeto de que la Guardia Civil y el CESID no entraran en el asunto porque había entre sus miembros intereses de que Roldán no fuera detenido y juzgado, manteniéndose esa cautela ante el temor de posibles tentaciones de hacer desaparecer a Roldán al llegar a España. Al final, Narcis Serra, Manglano, y el Ministro de Defensa presentarían la dimisión en medio de un escándalo, uniéndose a este asunto las cintas de escucha, atribuidas a Perote y el informe Crillón, solicitado por Roldán a la agencia de detectives Kroll referentes a actividades de Mario Conde. En este año son detenidos Mariano Rubio exgobernador del Banco de España y Manuel de la Concha exsíndico de la Bolsa. Todo ello traería como consecuencia dimisiones en el Gobierno, entre otros Solchaga, Albero, abandono del cargo del Juez Garzón, destitución del Fiscal General, Eligio Hernández, declarado ilegal su nombramiento y rumores de estafas continuadas en el Gobierno de Navarra. En 1995, Belloch, Ministro de Justicia e Interior, que intenta administrar a la policía se salda, según el Sr. Tusell, con resultados más que desastrosos, recuperando en este momento “sus memorias”, Amedo y Domínguez que denuncian a sus superiores en la Policía y Ministerio de Interior de haber creado el GAL, logrando así salir de la cárcel y que Vera, San Cristóbal, Barrionuevo, cargos policiales, y Gobernadores Civiles fueran procesados; uniéndose a este escándalo la actividad de Perote mediante acopio de cintas grabadas por el CESID, que llevarían a la dimisión del Vicepresidente del Gobierno N. Serra, y del Ministro de Defensa, García Vargas, retirándose el apoyo parlamentario de catalanes al Gobierno, que traería como consecuencia la disolución de las Cortes y convocatoria de nuevas elecciones, que ganaría el PP en 1996, y luego en el 2000 por mayoría absoluta.