martes, 13 de noviembre de 2007

Torrente Ballester y los perros

Corrían los finales de los sesenta en Salamanca y en el bar de la facultad de Derecho tuve la suerte, con asiduidad , de compartir café de recreo de clases y afecto, con Gonzalo Torrente Ballester, debido a mi condición de profesor interino cuando yo no pasaba de los veinticinco años , en el Instituto de Enseñanza Media , suerte que tuve tras ser presentado por dos profesores del Movimiento , Recio y Berzocana, al antiguo Catedrático y falangista ,afiliado en los primeros tiempos del Alzamiento en las huestes de Dionisio Ridruejo.

Traer aquí una semblanza de Torrente Ballester es ayudar a los estudiosos de su obra y personaje a conocerle mejor ,aunque mis percepciones y el paso del tiempo pueden enturbiar la objetividad y veracidad de lo que cuente.

Y entre esas percepciones , tal vez enrevesadas y trastocadas ,recuerdo al Sr Torrente como un hombre muy mayor , a pesar de sus cincuenta y nueve años, abrigado con chaquetón y bufanda doblada, fumando con reiteración y sacando una voz al aire con carácter broncoso ,aunque agradable al oído , con felices sensaciones y en estas manifestar , no sé porque alusión, su cariño hacia los perros , por alimentar ternura y bondad , circunstancia que desplazaba a sus personajes en las novelas que escribía, aunque por una desgracia habida entre sus hijos , por quistes habidos y trasmitidos por los perros ya no podía gozar de la compañía de aquellos , vertiendo en sus libros algunas maledicencias ,desprovistas de la debida ternura y bondad que le asistía.