sábado, 27 de febrero de 2010

PASCUAL DEL RIQUELME Y TEJERA, EDUCADOR PRINCIPAL DE SAR EL PRINCIPE DE ASTURIAS

Antonio Pascual del Riquelme y Tejera, Instructor de Juventudes ,descendiente del VII Marqués de Beniel y IV de Peñacerrada, Caballero de San Juan, .es una de las personas dedicadas a la formación extraescolar, en cualquiera de la muestra de sus actividades , sea al aire libre, naturaleza, creatividad, deportes y prácticas de convivencia , y es tal vez, en España, uno de los educadores que más ha destacado a finales del siglo XX, en el sentido de modelo y arquetipo a quien imitar por novicios y advenedizos , tanto por sus habilidades como por sentimientos y vivencias , a la manera que lo fueran aquellos primeros preceptores citados por Homero , cuando este poeta y fabulador escribió sobre el Centauro Quirón y Fenix, preceptores del Príncipe Aquiles , tras ocuparse ambos en diferentes momentos y discursos de la vida de aquél Príncipe , referente a adiestramientos que condujeron a aquel héroe al aprendizaje del arte de la guerra, uso de la palabra en la Corte , ejercicio de la prudencia y justicia y singularmente, capacidad de persuadir y convencer .

Mi primer contacto con el bueno de Riquelme tuvo lugar con ocasión de una Gimnastrada que él comandaba y que presenté en calidad de Profesor de Educación Física en las instalaciones deportivas de Vallehermoso, Madrid, a principios de la década de los sesenta del pasado siglo. Aquella muestra ,según criterios expertos, fue valorada y evaluada como exhibición inédita tras presentar en escena a cien niños del Instituto de Ceuta que no pararon de dibujar el aire con ejercicios gimnásticos redondos, moviéndose a través de círculos , todos a una , vestidos con kimonos, sincronizados, y vinculados a los sones excitantes de Carmina Burana. Impresionado por aquella exhibición de los cien niños de Ceuta , Antonio en calidad de responsable de aquel evento gimnástico , invitó al referido Instituto , para participar de nuevo con el mismo tema en el Palacio de Deportes de Madrid, muestra que salió tan brillante como la primera.

En ese panel de la Gimnastrada conocí de “lejos “ a Riquelme , percibiéndole como personaje con autoritas , tras primeras sensaciones, calibrándole ,en primera impresión, de anglosajón, por su cabellera rubia, persona limpia, pulcra, bien aseado, ordenado , con disciplina interna ,marcial , expresando seguridad, eficiencia, buen hacer, y control de situaciónes .Esa imagen permanecería como un significante en el discurso de mi vida , hasta el punto de constituir un propósito de meta ,aunque inalcanzable, porque mi personalidad, blandita por cierto, en aquellos momentos, maduraba y aprendía, con dificultad habilidades ,destrezas y capacidades sobradas en el bueno de Antonio Pascual del Riquelme.

A principios de la década de los setenta gestioné y organicé las Primeras Competiciones Deportivas Policiales en España, circunstancia que hizo posible otro cruce personal con Riquelme , confiándole la gestión técnica de la misma, que resultó brillante . Ese cruce de personalidades que se buscaban sin saberlo , mediando afectos mutuos y sensibilidades, así como quehaceres sustantivos de educadores fueron razones suficientes para incorporar a Riquelme al equipo de preceptores que estaba organizando ,con ocasión de un nuevo reto profesional, mi nombramiento como Director del Colegio de Huérfanos de la Seguridad del Estado,al objeto de transformar esa Institución Benéfica en un centro docente de vanguardia ,con modelos sostenidos bajo principios de la escuela activa, cognitiva, constructiva ,inclusiva y progresista, con más de cuarenta actividades extraescolares. Riquelme ,junto a Pérez de Tudela, Sainz Pardo y muchos más hicieron posible aquel cambio de modelo educativo , en el proceso de un curso académico, situando a aquel Centro en la vanguardia de la educación extraescolar.

En 1976 el destino me ofreció una nueva aventura y oportunidad , tras la designación de Profesor en Zarzuela de SAR del Príncipe de Asturias ,interviniendo directamente en mi nombramiento SS.MM.RR, circunstancia que hizo posible trabar de nuevo con el bueno de Riquelme que en aquel momento dirigía las instalaciones deportivas del Cuartel de la Montaña, y orientar allí, bajo su batuta , en el transcurso de fines de semana ,las primeras actividades deportivas conocidas por SAR, a saber, natación y tenis, cuando SAR cumplía nueve añitos. El trato de Riquelme con SAR ,fue ,aparte del respeto debido, cariñoso y lleno de mimo, correspondido y expresado por SAR, tras reiteradas visitas de SAR a la citada instalación , no por la realización de actividades deportivas reseñadas ,sino por el encanto que producía en él la personalidad atractiva y actuaciones del bueno y sin par Riquelme.

En el ámbito del Cuartel de la Montaña , Riquelme me ayudó a forjar el proyecto de Cursos extraescolares, orientados a la maduración de una personalidad molar y redonda de SAR , así como contribuir a su socialización, valores que serían favorecidos por las practicas de creatividad, actividades de aire libre, contactos con la naturaleza, deportes y singularmente generar y promover actuaciones que tuvieran que ver con la convivencia, realizadas en albergues, acampadas ,escuelas de vela, vivaqueos, etc, con otros niños y jóvenes de diferente condición , a través de trece cursos, que integraron a trescientos sesenta menores y ciento y cuatro educadores , elevando a SSMM , en calidad de Coordinador de los Cursos la propuesta de designación de Riquelme para que dirigiera técnicamente la mayoría de los Cursos, que cumpliría con éxito, elegancia, manos de guante, eficiencia y buen gusto.

En el terreno humano ,los valores de mi maestro Riquelme quedaron refrendados tras la primera percepción de la Gimnastrada , destacando entre sus enormes y complejas cualidades la limpieza de sus gestos ,su elegancia personal, palabra afectuosa , acciones nobles ,mirada abierta y su “juego limpio”,actuando siempre con discreción, lealtad y al otro lado de las fotos y letra impresa, con el firme propósito y responsabilidad de guardar lo que significaba formar a un Príncipe.

Su humanidad y bonhomía hicieron de Riquelme un educador excepcional ,situándole en la línea inaugurada por Protagoras de Abdera ,en su tarea y desempeño por educar a los jóvenes de las polis griegas que ellos, la juventud, eran la medida de las cosas que son y también de las que no son.


Julio de Antón

Expreceptor de SAR el Príncipe de Asturias
(1976-1984)