martes, 16 de junio de 2009

JULIO DE ANTON, DATOS

Julio de Antón, nació en una perla del mediterráneo, Ceuta, ciudad española por antonomasia ,con ciudadanos sobrados de cariño y hospitalidad. Maduró su adolescencia en tierras de pinares y oxígenos, sito en Quintanar de la Sierra ,Burgos, donde su familia paterna arraiga y entierra a los suyos, cepa y linaje de canteros y gente de vara y pez , muy extensa por cierto, tras siglos de permanencia a la falda del Urbión y Sierra de la Demanda , y luego ,Madrid ,donde forjaría su juventud mediante el ejercicio duro de acampadas, , exagerada disciplina, estudio y algo de miseria, que según el mentado hay que asumirla para entender lo que sea el sentido de la solidaridad y necesidad del otro.

Todo empezó para Julio en la escuela del Chato Minini ,en Ceuta , maestro singular guarnecido de cinturón doblado que ceñía y agitaba , sin azotar , de vez en vez ,en los espacios del aula y más cuando los alumnos de las bancas postreras contaban y fantaseaban al susurro escenas de películas que habían visto en la sabana blanca. La escuela del Chato Minini era por entonces la desescuela. Allí se repetía mediante el coral de voces blancas las cuentas de multiplicar, afluentes del Duero y Tajo por la izquierda, la lista consabida de los reyes godos ,sin mostrar o enseñar algo útil y hermoso, y menos, a conocer el porqué de los entes y cuerpos ,tampoco ,a construir y transformar , y escasamente , a ser persona y convivir .Sólo hubo ramalazos de humanidad y bonhomía por parte del celebrado Chato ,constituyendo esos valores los atractores que sellarían una de las identidades de la personalidad de Julio, buscando de continuo, en el desierto de líderes del conocimiento y de la dirección de recursos, a personas o personalidades eminentes, con prestigio y acreditados , con quienes compartir ilusiones, acompañar , o a quienes servir para que no se le muriesen , pasión indagatoria que marcaría un deseo morboso ,desde la más tierna infancia, de involucrar y atar su vida a misiones , ideas y personas que trascendieran, y así dotar de sentido a su vida.

"Margarita Riviere, en su libro “La generación del cambio”,Planeta, 1984, escribe textualmente ”tiene cuarenta años y las ideas muy claras sobre como actuar con los delincuentes juveniles :hacerles recuperar el habla y llevarlos a sentir amor-cariño-afecto. Es un hombre alto, grande. De buenas a primeras dice que hay que intentar comprender la conducta de estos chicos."

Luego en el camino de hacerse, mientras era niño, Julio de Antón, disfrutó y padeció la experiencia vivida en la cabila de Tlata de Anyera, Tetuán , Marruecos, donde residió con sus padres en una chabola con ratas de campo y compañía, y sin pozo negro ,con amigos moritos que hablaban el cherja y acabar en la mocedad en un centro académico periclitado ,aburrido e intolerante , en Madrid , donde reinaba como antiescuela , ajena a los planteamientos educativos imperantes en la Europa de los sesenta.