jueves, 5 de julio de 2007

Empresa C-7 crea figura 'coordinador seguridad y convivencia escolar

La empresa de seguridad privada C-7 ha editado la Guía Azul de Seguridad y Convivencia Escolar, destinada a evaluar la violencia en colegios e institutos públicos y privados, y ha creado la figura de un 'coordinador' para 'negociar' en los conflictos y ayudar a la prevención y solución de crisis. La guía consiste en una encuesta para directores, docentes, padres y alumnos sobre una treintena de asuntos de seguridad, vigilancia, acoso entre compañeros, conductas 'tramposas' de alumnos que perturban la enseñanza y la convivencia, actitud de los profesores, higiene y entorno de la escuela (bares, drogas, tribus urbanas). Según explicó en conferencia de prensa el presidente del Grupo C-7, Lorenzo Sainz, esta empresa analizará la situación de cada centro por medio de un mínimo de 30 encuestas, bien por acuerdo con las administraciones educativas o con los colegios privados directamente. C-7 calcula que podría elaborar hasta 900.000 sondeos en todo el país en unos ocho meses. La empresa asesorará posteriormente en medidas académicas y extraacadémicas por medio de un 'coordinador de seguridad y convivencia escolar', especializado en psicología, sociología y pedagogía. En contacto con el director, jefe de estudios y consejo escolar, formará a docentes en 'protocolos de actuación'. Además, C-7 ofrece el 'teléfono azul', al que cualquier miembro de la comunidad escolar puede llamar para plantear un problema individual o colectivo de este tipo. Según el experto Julio Antón, en la violencia escolar intervienen 77 aspectos y factores, no sólo el 'bullying' o acoso entre estudiantes. Entre los factores, citó el estado y ubicación de las infraestructuras del centro, su ideario y proyecto educativo y si dispone de unos valores y normas de convivencia impuestas o consensuadas. Unas normas consensuadas, suprimir los 'puntos negros' y eliminar conductas 'tramposas' reducirían la violencia escolar, si bien este problema no es alarmante en España, según Antón. 'Lo que pasa es que aquí imitamos muy bien y muy rápido comportamientos de otros países', advirtió.