sábado, 14 de julio de 2007

Julio de Antón citado por el periódicoel PAIS en calidad de autor del primer prograama de attencción a los mayores, que fue denominado como "timbre"

Policías al servicio de la tercera edad
A partir de octubre, la operación «Timbre en la Puerta» destinará varios agentes a velar por la seguridad de los ancianos
IRENE HDEZ. VELASCO
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MADRID.- No serán policías de acción tipo los de «Miami Vice», ni se las tendrán que ver con capos de la mafia ni narcotraficantes. Su misión fundamental será ocuparse en cuerpo y alma de los aproximadamente seis millones de ancianos que existen en España y velar por su seguridad.
Operación «Timbre en la Puerta»: así se llama la estrategia que la Dirección General de Policía ha ideado para combatir los delitos, agresiones, estafas y timos que padecen los más mayores. Sobre todo, los que viven en los cascos antiguos de las ciudades, unas zonas especialmente degradadas.
Comenzará a funcionar en octubre próximo. Primero, en 17 capitales de provincia. Y, si todo funciona bien, poco a poco se extenderá a todos los rincones de España.
«Esta es una idea original de la Policía española. Ni el Scotland Yard ni ningún otro cuerpo europeo ha puesto en marcha una experiencia de este tipo», sostiene Julio Antón, comisario jefe del Servicio de Relaciones Ciudadanas y uno de los cerebros de la operación.
CURSILLOS CONTRA EL TIMO.- Durante tres meses, 680 personas mayores de 65 años, discapacitadas y que viven solas harán de conejillos de indias y servirán para ensayar la efectividad de la operación «Timbre en la Puerta».
«Al año, esperamos atender en total a 48.000 ancianos», asegura Julio Antón.
Los mayores recibirán cursillos sobre como distinguir a un auténtico inspector de gas de uno de pega. Aprenderán que, si alguien llama a su puerta haciéndose pasar por empleado de la compañía eléctrica y les exige cierta cantidad de dinero ante la amenaza de cortarles la luz, están ante un timador. Y así sucesivamente.
Varias compañías de servicios (Telefónica, Fenosa, Hiberdrola, Repsol...) se implicarán también en la operación. Avisarán a las personas de la tercera edad con antelación de las visitas de cobradores o técnicos del gas, el agua, la compañía electrica....
PSICOLOGIA DE LA TERCERA EDAD.- Y si, a pesar de todo, en casa del anciano se cuela alguien «sospechoso», la víctima sólo tendrá que tocar una tecla de su teléfono. Automáticamente conectará con la Policía. Una radiopatrulla pondrá rumbo a su domicilio y dos agentes se personarán en su vivienda.
«El mayor podrá servirse de ese recurso en caso de robo, accidente o por motivos de salud. Siempre que se sienta en peligro», afirma Ignacio Martínez, técnico de la Unión Democrática de Pensionistas.
En un principio, la Policía destinará dos agentes por cada 40 ancianos. La Operación «Timbre en la Puerta» dará el pistoletazo de salida con 24 funcionarios encargados de proteger a 680 mayores. «Estos policías dedicarán un 8% de su jornada a velar de los viejecitos. El resto del tiempo se ocuparán de sus tareas habituales, de patrullar la calle», comenta Julio Antón.
¿Qué harán exactamente los agentes para ayudar a los ancianos? «Cualquier cosa. Lo que haga falta. Pensamos que el colectivo de la tercera edad necesita de un atención singular. Si hace falta, un policía le acompañará a cobrar la pensión. ¿Por qué no?», explica el comisario Antón.
Pero antes de eso, los agentes deberán aprender a tratar a los mayores. Recibirán clases sobre el lenguaje y psicología de la tercera edad. «Los mayores valoran mucho la afectividad. Es tan importante que se sientan seguros como escuchados», apunta Ignacio Martínez