sábado, 23 de mayo de 2009

ORGANIZACION POLICIAL ,PERIODO SOCIALISTA Y POPULAR

ORGANIZACIÓN Y ESTRUCTURAS POLICIALES

Descritos los objetivos policiales de este largo periodo vamos a pasar a conocer la organización del Centro Directivo policial así como las diferentes estructuras que se van sucediendo en la medida que se van alcanzando aquéllos y se van proponiendo otros.

En 1987 un Real Decreto publicado en la Orden General número 240 dispone que del Director General de la Policía depende la Junta de Gobierno, la Subdirección General Operativa, la Subdirección General de Gestión y el Gabinete Técnico. La Subdirección General Operativa coordina las Comisarías Generales de Policía Judicial, Seguridad Ciudadana y Documentación, a excepción de la Comisaría General de Información. A la Comisaría General de Documentación aparte del DNI, pasaportes, refugios, asilo, extranjeros, migración, se le asigna el juego, seguridad privada y espectáculos públicos.

Se nombran los siguientes cargos: Subdirector General Operativo Agustín Linares Molina; Subdirector General de Gabinete Técnico, a Alfonso Calvé; Subdirector General de Gestión, Carlos Conde Duque; Comisario General de Policía Judicial, Pedro Rodríguez Nicolás, que sustituye a F. Saavedra Zurita; Comisario General de Seguridad Ciudadana a J.A. Díaz de Tuesta Díez; Comisario General de Documentación a Pedro Julián García Juarranz; Jefe de Formación y Perfeccionamiento, Maximiliano García Cantos; Jefe de la División de Gestión Económica, J.A. Parreño; Jefe de la División de Gestión Técnica, Luis Luengo Alfonso.

A los pocos días, en Orden General nº 252, se nombran Jefes Superiores de Policía en Barcelona a Enrique de Federico; en La Coruña, M.F. Aragón Robles; y Valladolid, a Jesús Prol.

Esta estructura y equipo logran crear Grupos de Investigación en las Brigadas de Seguridad Ciudadana, definir áreas de actuación policial, promover elecciones al Consejo de la Policía, crear las Unidades de Intervención policial, adscribir unidades de policía judicial a Tribunales y Jueces, iniciar un programa de participación de la ciudadanía en las Comisarías de Policía, adecuar un plan de formación al modelo policial, poner las bases para lograr la unificación de los Cuerpos policiales, uniformar de azul al Cuerpo Nacional de Policía, controlar la operatividad policial y reducir la plantilla policial.

En 1991, 5 de agosto, se publica el cese como Secretario General - Director General de la Policía de José María Rodríguez Colorado y es nombrado para ese cargo, Carlos Conde Duque que procede de la titularidad de Director General de Servicios del Ministerio del Interior y que en enero de 1987 formó equipo con el cesado en calidad de Subdirector General de Gestión, de lo que puede deducirse, en principio “continuismo”, haciendo las salvedades de que ejecuciones diferentes vendrían definidas por las que se definan desde el lado personal y aptitudinal. En definitiva se incorpora un “gestor” de recursos a lo que se une un morbo especial por el regusto de ver a su alrededor a “uniformados”, singularmente Comisarios y Escala ejecutiva, advirtiéndose en sus aledaños del resabio que podía producir los que iban o merodeaban de paisano.

Se produce una cascada de ceses y nombramientos. Cesan Alfonso Calvé Pérez, Jefe del Gabinete Técnico; Fernando Magro, de Gestión; J.A. Parreño, Jefe de la División de Gestión Económica; Pedro Rodríguez Nicolás, Comisario General de Policía Judicial; J. García Juarranz, Comisario General de Documentación; Luis Luengo, Jefe de la División de Gestión Técnica; Julio E. Martínez, Jefe de la División de Personal; Maximiliano G. Cantos, Jefe de la División de Formación y Perfeccionamiento.

Son nombrados J. Soleto, Subdirector General-Jefe del Gabinete Técnico; J.A. Parreño, Subdirector General de Gestión; Manuel Reverte, Comisario General de Policía Judicial; Luis Luengo Alfonso, Comisario General de Documentación; Bartolomé Sagrera, Jefe de la División de Personal; P. Rodríguez Nicolás, Jefe de la División de Formación y Perfeccionamiento; y Desiderio Sierra como Jefe de la División de Gestión Técnica.

Este equipo adscribió policías a las Comunidades Autónomas, inició la gestión de los recursos públicos y sistematizó un nuevo modo de controlar, basado en la dirección por objetivos; recortó los presupuestos, logró la unificación policial incorporando funcionarios de la escala básica y Subinspección en Brigadas/Grupos operativos de Policía Judicial, Información y Documentación; definió que las Brigadas eran las unidades básicas de los servicios operativos policiales; montó y ejecutó los dispositivos de seguridad de la Expo de Sevilla y Olimpiada de Barcelona; y completó la uniformidad en la policía.

En julio de 1994, Orden General número 944 cesa como Secretario General-Director General de la Policía Carlos Conde Duque, y es nombrado Angel Olivares Ramírez. Curiosamente, un mes antes es cesado Agustín Linares como Subdirector General Operativo, que ha permanecido en el cargo desde 1987, al parecer por diferencias de criterios con la Secretaría de Estado para la Seguridad, Margarita Robles, y motivado por el asunto Roldán, siendo sustituido por su captor Miguel Angel Alonso de la Fuente.

La nueva estructura del Centro Directivo se publica en el Real Decreto 1334/94, dependiendo del Director General de la Policía cuatro Subdirecciones, la Operativa, Gestión, Gabinete Técnico y de Inspección. Las funciones operativas serán realizadas por las Comisarías Generales de Información, Policía Judicial, Seguridad Ciudadana, Extranjería y Documentación y Policía Científica. Las funciones de gestión se realizarán a través de la División de Personal, Gestión Económica, Técnica y Formación y Perfeccionamiento.

En marzo de 1995, Orden General nº 982, Una Orden Ministerial desarrolla la estructura orgánica y funciones de los Servicios Centrales y territoriales de la Dirección General de la Policía, a saber:

De la Subdirección Operativa dependen las siguientes Unidades: Secretaría Técnica; Jefatura de Comisarías Especiales; Grupo especial de Operaciones; Brigada Operativa de Apoyo; GATI; Unidad adscrita a la Fiscalía General del Estado; Unidad de Coordinación y Cooperación internacional; y Unidades adscritas a las Comunidades Autónomas.

De la Subdirección de Gestión dependen la Secretaría Técnica, el Servicio de Planificación y Recursos Humanos; y el Servicio de programación y coordinación de inversiones.
Del Gabinete Técnico depende la Secretaría Técnica, Servicio de Proyectos e Informes; Servicio de Recursos; Servicio de Relaciones Institucionales; Servicio de Prensa y Relaciones Públicas; e Instituto de Estudios de Policía.
De la Subdirección de Inspección dependerá una Secretaría Técnica, Inspección General de Servicios; Régimen disciplinario; Asuntos Internos e Inspección Médica.
De la Comisaría General de Policía Judicial depende la Secretaría Técnica; Servicio Nacional de Inteligencia Criminal; Brigada de Investigación del Banco de España; Brigada de Investigación de delitos monetarios; Unidad Central Operativa Antiterrorista; Unidad Central de estupefacientes; Unidad Central de Policía Judicial; Servicio de Interpol y Servicio de control de Juegos de Azar.
De la Comisaría General de Seguridad Ciudadana depende una Secretaría Técnica; Unidad Central de Protección; Unidades de Intervención Policial; Servicio Central de Desactivación de explosivos; Servicio de Unidades especiales; y Servicio de Relaciones Ciudadanas.
De la Comisaría General de Extranjería y Documentación depende la Secretaria Técnica, Unidad Central de Fronteras; Unidad Central de Extranjeros; Unidad de Documentación de Españoles; el Archivo Central de la Dirección General de la Policía y la Oficina policial central de Asilo, Fronteras e Inmigración.
De la Comisaría General de Policía Científica dependerá la Secretaría Técnica, el Servicio central de Identificación; Servicio Central de Criminalística; Servicio central de Analítica; y Servicio central de Investigación Técnica.
Las Divisiones de Gestión serán las de Personal; Gestión Económica; Gestión Técnica; y Formación y Perfeccionamiento.
Los órganos colegiados de la Dirección General de la Policía son la Junta de Gobierno que entre otras funciones le compete definir objetivos, elegir indicadores de control, asignar recursos, determinar criterios de selección, formación y promoción, determinar criterios sobre premios y sanciones y adoptar medidas para mantener la moral, prestigio y buena imagen profesional de la Policía; y el Consejo Asesor, integrado por 16 Consejeros de reconocido prestigio profesional y conocimientos, que asesora al Director General de la Policía en materias de su competencia.
A nivel periférico las Jefaturas Superiores de Policía son órganos de mando, gestión, coordinación e inspección de los servicios dependientes de la Dirección General de la Policía existentes en su ámbito territorial de actuación, sin perjuicio de la superior dirección de otros órganos del Centro Directivo y de las funciones que correspondan a los Gobernadores Civiles.
Las Comisarías Provinciales serán del grupo A, estructuradas en Inspección Provincial de Servicios, Secretaría General y Brigadas de Información, Policía Judicial, Seguridad Ciudadana, Extranjería y Documentación y Policía Científica; y las del grupo B que integrarán una Brigada Operativa y una Secretaría General.
Se crean Comisarías Zonales con funciones de dirección y coordinación sobre Comisarías de Distrito, en función de homogeneidad de zonas urbanas y necesidades de coordinación.

Las Comisarías de Distrito son las unidades básicas de organización policial en las grandes urbes, con las funciones de ayuda inmediata al ciudadano, prevención de la delincuencia, recepción y tratamiento de denuncias y gestión e investigación de delitos. Se estructuran en Grupos de Atención al Ciudadano, Prevención, Investigación y delincuencia urbana, y Oficina de Denuncias y Atención al Ciudadano.

A este equipo sólo se le puede atribuir dos logros, consolidar el sistema formativo en la policía y regular la promoción interna en la Policía, y un error, favorecer la segunda actividad en la Policía en condiciones discriminatorias referentes a las consolidadas en la situación de reserva que gozaban los militares.

En 1996, mayo, se produce el cambio de Gobierno, ganando las elecciones el Sr. Aznar, nombrando Director General de la Policía a Juan Gabriel Cotino Ferrer, al que corresponde según Real Decreto 1885/96 las competencias que siguen: dirigir, organizar y controlar el cumplimiento de lo dispuesto en materia de extranjería, DNI, pasaportes, juegos, drogas, control de entidades y servicios privados de seguridad, vigilancia e investigación y espectáculos públicos. Dependen del Director General de la Policía la Subdirección Operativa que dirige, coordina y supervisa las Comisarías Generales, Jefaturas Superiores, GEO, GATI, Unidad de Cooperación internacional, Servicios de Seguridad de la Casa de S.M. el Rey, Congreso, Senado y Presidencia del Gobierno; Subdirección General de Gestión y Recursos Humanos; y Gabinete Técnico de la Dirección General de la Policía.

La estructura organizativa que planea el nuevo equipo directivo se sitúa en la línea de continuidad de la Orden Ministerial que desarrolla la organización en 1995, publicado en la Orden General nº 982, desapareciendo la Subdirección de Inspección que pasa a ubicarse en una unidad superior en la Secretaría de Estado de Seguridad con la nominación de Inspección de Personal y Servicios de Seguridad.

A finales de julio se modifica y desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio del Interior mediante Real Decreto 1449/2000 que no supone un cambio radical en relación con la anteriormente existente, pero con la importante salvedad de la creación de la nueva Delegación del Gobierno para la Extranjería y la Inmigración, dependiente de ésta una Dirección General. Esta incorporación afectará a la Dirección General de la Policía, entre las funciones que competen a este órgano, apartado r , en el que se dispone que la DGP se coordinará con aquella Delegación en el ejercicio de sus competencias en materia de extranjería, inmigración y asilo. La Delegación creada, con rango de Secretaría de Estado, coordina e impulsa todas las actuaciones que se realicen en relación a extranjería, inmigración y derecho de asilo, así como la dirección y supervisión del órgano directivo dependiente de la misma, bajo la inmediata autoridad del Ministro del Interior. Entre sus funciones, que afectan a la Policía destacan el análisis de las magnitudes y características del fenómeno inmigratorio, que permitan conocer tendencias de flujos migratorios; aprobar circulares e instrucciones, dirigidas a los servicios policiales; y en casos necesarios coordinar por delegación del Secretario de Estado de Seguridad la actuación de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

En el ámbito de la Secretaría de Estado de Seguridad dependen el Gabinete de Coordinación y Estudios, con rango de Subdirección General y le corresponde la actualización del modelo policial; formación y cooperación internacional y la inspección y coordinación de los servicios de seguridad, también con rango de Subdirección General.

En un análisis más profundo y crítico de este Real Decreto se destaca entre otras cuestiones, a efectos de consideración histórica, las que siguen:
- El Ministerio del Interior se hace más policial, atrayendo competencias sobre droga, extranjería e información y aleja de sí cuestiones burocráticas entre otras atención al ciudadano, relaciones institucionales, procesos electorales, protección civil etc. Es como si hubieran dos niveles: funciones administrativas de la Seguridad del Estado y aparato logístico, invirtiendo así el hálito que se observaba en este Ministerio en tiempos previos a la Constitución que todavía conservaba aquel famoso saco de Fomento donde cabrían Correos, Telégrafos y un sin número de instituciones, hoy ubicados en otros departamentos o ya suprimidos.
- Quien ejerce el mando del Cuerpo Nacional de Policía es la Secretaría de Estado para la Seguridad, y es además quien lo supervisa y lo coordina con la Guardia Civil, y es también quien ejerce el control de las empresas y del personal de seguridad privada, así como de la seguridad pública de los espectáculos y actividades recreativas.
- La Dirección General de la Policía sigue con competencias, aunque algunas de ellas quedan compartidas por la coordinación superior que realizan la Delegación del Gobierno para la Extranjería e Inmigración, Delegación para el Plan Nacional sobre Drogas, Secretaría de Estado para la Seguridad, y Subsecretaría de Interior.
- Curiosamente en el artículo 3.3 del Real Decreto se dispone que la estructura de la Dirección General de la Policía se adaptará al desarrollo del programa de Policía 2000, que persigue la reconversión y modernización del Cuerpo Nacional de Policía, adecuando la organización a las demandas de seguridad, implantando sistemas de evaluación del rendimiento. Los servicios de esta Dirección se vertebrarán sobre dos modelos operativos: el territorio, basado en la proximidad, y el supraterritorio, basado en la especialidad. Desde esta perspectiva son órganos Supraterritoriales y consecuentemente especializados todos los organismos encuadrados en Comisaría Generales operativas, jefatura superiores de policía y comisarias provinciales, y serían Territoriales el resto de las entidades policiales, es decir Comisarías zonales, de distrito, locales, comisarías conjuntas o mixtas y puestos fronterizos.
- La estructura de la DGP no cambia, continuando con la emitida en la Orden General 982 de marzo de 1995, aunque hay que hacer la salvedad de que el Subdirector General Operativo dirige, coordina y supervisa las unidades operativas supraterritoriales y territoriales; que en la Comisaría General de Seguridad Ciudadana desaparecen entre sus funciones la gestión de policía de proximidad y relaciones ciudadanas, a no ser que éstas se reglamenten en disposiciones de inferior rango.
- Llama la atención en lo dispositivo respecto a la Guardia Civil, concretamente la Jefatura Fiscal y de Fronteras, asignando competencias mediante la organización y gestión de actuaciones encaminadas a evitar y perseguir el narcotráfico así como el control de la inmigración irregular, que roza con las de la Comisaría General de Policía Judicial, competente en los delitos relacionados con las drogas; y con la Comisaría General de Extranjería y Documentación a la que compete la prevención, persecución de las redes de inmigración ilegal .
- Resulta sorprendente la creación en la Guardia Civil de una Unidad con rango de Subdirección General mandada por un oficial General con las competencias de asistencia social y personalizada a los miembros de ese cuerpo, singularmente en contenidos de atención psicológica, realidad que comprobamos no aparece en la estructura de la DGP.