sábado, 23 de mayo de 2009

POLICÍA , ACTUACIONES, 1989

Año 1989

Uniformar al Cuerpo Nacional de Policía es un objetivo prioritario, constituyéndose éste en un instrumento idóneo para saltar hacia la unificación policial de los dos Cuerpos que se integran. A la par que se uniforma, se reglamenta un Régimen disciplinario, persiguiéndose con especial atención la insubordinación individual o colectiva en el Cuerpo Nacional de Policía respecto de Autoridades o Mandos de que dependan así como la desobediencia a las legítimas instrucciones dadas por aquéllas; también, la participación en huelgas, siendo sancionadas estas faltas con la separación del servicio y/o suspensión de funciones de tres a seis años.

En julio, son nombrados dos Jefes Superiores leales a Agustín Linares, M. García Linarejos,, que se incorpora a Madrid sustituyendo a Lorenzo Calatayud de la Hoz y Julio Fernández Ramos en Valladolid, que sustituye a Jesús Prol que se desplaza a Valencia. Los tiempos policiales con ocasión de la titularidad de M. G. Linarejos fueron totalmente asertivos, imponiéndose unas líneas duras de actuación que repercutirían en Comisarías de distritos y Locales, cambiando de modo radical el trato amable y cortés que habitualmente ejerciera su antecesor, Lorenzo Calatayud.

Se impone en la Policía la cobertura de puestos de trabajo para Jefes de dependencias centrales y periféricas mediante la libre designación, tal vez uno de los modos más arbitrarios de selección y neutralización de Comisarios de Policía, todavía instalado en esta Institución y que permitiría a aquella Inspección de Servicios para “colocar” a los menos díscolos y conflictivos, y también, porque no, a aquellos que ayudaran a sistematizar el modelo policial que se estaba creando. A través de esta estrategia, junto con otras, la Subdirección General Operativa fue tejiendo en todo el territorio nacional una línea de dirección en la Policía, constituyendo una red solidaria de cargos, susceptibles de permutas y ascensos, según logros.
La antigüedad en el cargo y categoría, y así recogido en la norma policial desde antaño, deja de ser un valor de peso, articulándose otros valores que lo priorizan. Se trata del mérito profesional en la carrera policial reflejado en puestos de trabajo de singular responsabilidad y riesgo, y condecoraciones vinculadas a ese quehacer, y la capacidad individual para ejercer el puesto o servicio que se determina. A través de este criterio se inician nombramientos de Comisarios con suficientes méritos y capacidad, aparcando a los “principales” que han llegado a esa situación por sumatorio de años en esa categoría. Presumimos que es a partir de este año cuando los Comisarios Principales empiezan a ser ignorados o relegados, contemplando como los más novatos, entre los Comisarios, les van pasando en la línea jerárquica, atribuyéndoles puestos de máxima confianza.

En septiembre se publica la Circular 49 en la Orden general nº 689 que establece que el carné profesional y la placa emblema serán usados por los funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía con ocasión de servicio, y fuera del mismo sólo en defensa de la ley o de la seguridad ciudadana, disponiendo singularmente que en los espectáculos públicos se requerirá de una orden de servicio emitida por los Comisarios Jefes respectivos.

Antonio Viqueira en la Revista Policía Española nº 46, se hace eco en un trabajo espléndido de las sectas operantes en España, que atraen a más de 150.000 jóvenes; incluyendo en su haber delitos contra la vida humana, homicidios, asesinatos, inducción al suicidio, crímenes rituales, favorecimiento de la prostitución, corrupción de menores, actos sacrílegos, magia negra, profanación de cadáveres y sepulturas, canibalismo, etc. Se destacan entre estas sectas Los Hijos de Dios, fundada en 1966 con el emblema de un corazón, incorporada a España desde Alemania; Misión de la Luz Divina, que aparece en España en 1973, en Madrid, instalando un Ashram donde celebran ritos y adorar a su dios el gurú Majararhí de dieciséis años. En el Ahsram el ejercicio del Yoga, la meditación transcendental, flores y palillos de incienso favorecerían la captación de jóvenes que se iniciarían vistiéndose con túnicas y cabezas rapadas. Por desgracia, un Inspector de Policía, muy joven por cierto, caería en esa red, generando un estado esquizoide que determinó la muerte de su hija y luego encontrado muerto por ahorcadura; El Templo del Pueblo, también llamada de Hijos de Dios, de origen norteamericano que en 1978 indujo al suicidio de 400 de sus fieles; CEIS (Centro esotérico de investigación), fundada en Barcelona, dedicada a estafas, corrupciones de menores, consumo de LSD, e inducción a la prostitución; Edelveis creada en 1976 por Eduardo José González Arenas, que se hacía llamar Príncipe Alain, y que sometía a menores bajo una rígida disciplina y practicar con ellos abusos deshonestos y luego comerciar mediante red la corrupción y prostitución de estas criaturas. Colaboraban con este sujeto monitores que se denominaban Guardia de hierro captando a menores en el Parque de El Retiro e inmediaciones de colegios, deslumbrando a los menores con hechos insospechados, uniéndose a estas aventuras fantasmáticas campamentos al aire libre donde se formaban cuasimilitarmente, quedando libres para ejercer sobre ellos corrupciones; Asociación Dianética de muy similar actividad a las de Hare Khrisna, Monn y Niños de Dios o Familia del Amor. Esta secta capta a sus fieles mediante la actividad de calle apareciendo como misioneros y propagandistas. Una de sus estrategias consiste en entregar un folleto y realizar un test de personalidad al que luego se procede a “lavar su cerebro”, vaciándole su cartera que entrega como donativo a la secta. La metodología para acabar con las tensiones de los individuos que pretenden liberar se hace a través de ingesta de pastillas y aplicaciones de corrientes eléctricas con el sistema denominado E.Metro que produce un desequilibrio físico y mental; secta Moon o Iglesia de la unificación universal fundado por el coreano Mun en los años 70, y que preconizaba un mundo unido por la religiosidad y luchar contra el comunismo que consideraba como el baluarte de Satanás. Esta secta se extendió por Bélgica y Alemania y luego en los Estados Unidos, atrayendo a muchos jóvenes produciendo en ellos verdaderos trastornos mentales que se manifestaban en falsas visiones; Hare Khrisna, fundada por Swami Prahbupada, que en Estados Unidos en 1965 y huido de la India reunía jóvenes para liberarles de la droga ofreciéndoles la salvación a través de la iluminación divina y la sumisión a su persona. La secta se extendió por todo el mundo obteniendo grandes ingresos mediante postulación en las calles por los monjes y a través de ventas de folletos. Esta secta canta continuamente por la calle acompañada de música de tambores, platillos y campanillas, vestidos con túnicas y chals de color blanco los casados y azafrán los celibes. Celebran matrimonios entre ellos con la finalidad de procrear niños de Khrisna enviando a las criaturas cuando alcanzan los seis años a los internados de USA a efectos de purificación transcendental.

Aparte de la vinculación de un sector de la juventud en su devoción por unas determinadas sectas, en el transcurso de años atrás se viene observando una movida juvenil, que se ha iniciado en el consumo del ocio, del alcohol y de la música durante el fin de semana, imitando el modelo anglosajón, incorporado por los ritos de Liverpool y Seatel. Las discotecas conocen en este año uno de sus momentos más felices, siendo rentables estos establecimientos para blanquear dinero mediante la compra de los mismos en zonas o espacios no muy controlados por la policía, donde además pueden constituirse puntos/zonas negras de tráficos de drogas. A instancia de la Subdirección General Opertiva el Programa de contactos ciudadanos contacta con la Asociación de Discotecas y Salas de Fiesta de España, intermediando un responsable de aquel Programa el Inspector Jefe José Luis Alvarez, destinado en la Comisaría del distrito de Chamberí (Madrid). Los interlocutores, en un principio serán, el Sr. Barredo, Presidente Nacional de aquella Federación y el Sr. Nuño de la Rosa, Vicepresidente Nacional y Presidente de las de Madrid. Las primeras reuniones se llenaron de desconfianzas y resistencias por parte de aquella Federación. En aquellas reuniones la Policía plantea las numerosas quejas y demandas que el mundo vecinal ha expuesto en relación a ruidos molestos, movida juvenil durante los fines de semana, vandalismo registrado en ciertas zonas, así como la presencia y consumo de drogas en varios espacios de Madrid y en algunas ciudades españolas, donde se ubican las discotecas, colaborando éstas a la degradación de los centros urbanos, atrayendo sobre sí a gentes marginales, quedando en sus lindes excesiva basura. Desaparecidas o neutralizadas las desconfianzas respecto de las motivaciones en contactar la Policía con el sector de discotecas después de numerosas reuniones y personalizadas en su presidente el Sr. Barredo, se inicia una procesión de reuniones a lo largo del tiempo en Madrid, Badajoz, Málaga, Valencia, León etc. donde por una parte, la Policía, estaría representada por los Jefes Superiores de Policía correspondientes y policías del programa de contactos ciudadanos, y por otra, por la Junta Nacional de la Federación de discotecas a la que se añadiría representaciones de la Federaciones territoriales y provinciales, todos ellos dueños de discotecas y salas de fiestas. El motivo de los contactos y reuniones consistió en la elaboración de un programa de actuaciones a efectos de erradicar el posible tráfico de drogas dentro de los establecimientos, y en las inmediaciones, y controlar al sector de manos sucias mediante actuaciones de los grupos policiales de Seguridad Ciudadana y Policía Judicial, mediando denuncias, informaciones reservadas o confidencias respecto de posibles comportamientos tramposos, delictivos o fuera de las normas al uso. En las reuniones la Policía conoció las demandas del sector que se resumen en que los empresarios de estos establecimientos generan un negocio basado en el ocio y complementario de la industria turística española, tan importante en la economía española; que venden consumo de música y baile, preferentemente, y alcohol mediante el pago de una entrada de acceso a sus locales; y que sus negocios tienen una competencia desleal a través de los pubs, que pagan muy pocos impuestos y ofertan música de pista a los jóvenes, así como alcohol y sin pagar acceso a esos locales, a lo que se añade; que éstos cierran a las mismas horas que las discotecas siendo ésto infracción a la norma. Lo cierto es que las zonas urbanas y metropolitanas se han llenado de espacios de pubs constituyéndose en un verdadero desorden público, surgiendo por aquella época los Matanzos de turno en Aurrerá y otros espacios urbanos en Madrid, con soluciones exclusivamente policiales para terminar con el problema. Una de las conclusiones de aquellas reuniones es que la Federación autocontrole, con el apoyo policial, el pequeño tráfico de drogas, manteniéndose presencia policial en las inmediaciones mediante dispositivos de seguridad a efectos de disuadir la venta de estupefacientes. Se llegó a un nivel importante de colaboración. La Federación imprimió carteles donde se leía aquí no se consume droga situando este slogan en los establecimientos. Esa fue una grata experiencia y un logro del Programa, aparte de la enorme información que se pasó a grupos operativos policiales para intervenir, así como el conjunto de una documentación muy fiable para asesorar en otros momentos cuando amanezcan las rutas del bakalao que movilizaría a la Secretaría de Estado para la Seguridad y a todos sus cuerpos policiales, al objeto de enfrentarse a ese nuevo problema de los noventa.