lunes, 11 de junio de 2007

atentados con/en aviones

Después del once de septiembre del 2001 los atentados con aviones han dejado un daño en la pupila y mucha ansiedad entre los seres humanos, especialmente americanos del norte, residentes ellos en ciudades cosmopolitas identificadas éstas por sus significaciones económicas, políticas, culturales, etc. El posible interés de este artículo estriba en un breve análisis histórico de atentados realizados con ocasión del tráfico aéreo, centrándome en la década de los setenta, fenómeno donde los atentados con/en aviones se hacen evidentes

En septiembre de l970 el Frente de Liberación de Palestina tiene como objetivos secuestrar aviones; secuestrar diplomáticos; y atentar contra propiedades extranjeras, hechos que padecen varias compañías aéreas de índole europea, entre ellas Iberia.. En estos inicios se conoce que un tal Van Esse, alemán oriental y con pasaporte falso, acompañado de dos jordanos, Hananía y Siriani, pretenden golpear cada seis meses contra los intereses citados anteriormente. Es a partir de febrero de l970 cuando los autores de atentados se instrumentan para realizar sus acciones violentas con armas camufladas, gases pulverizadores, bolígrafos-armas, botellas, etc., aparte de la provisión de documentación falsa, ésta singularmente especializada en pasaportes diplomáticos. La compañía Alia The Royal Jordania Air Line y Lufthansa comunican a las demás compañías aéreas que ciudadanos árabes, entre ellos, libaneses, egipcios, argelinos, pueden portar pasaportes diplomáticos, recomendando, al mismo tiempo revisiones serias sobre equipajes, y muy especialmente en los vuelos procedentes de Beirut y El Cairo.

En 1972 un nuevo hecho se hace novedoso, dos árabes pretenden desviar la ruta de un avión que sale del aeropuerto de Lod, Israel, advirtiendo y amenazando que en el caso de rechazar condiciones cometerán un atentado empleando explosivos. Aquellos árabes tenían veinticinco y veintiséis años y se presentan en los aviones con apariencia elegante. En el transcurso de l973 y l974 se secuestra un avión japonés en Dobai; y un grupo de ciudadanos, en su mayoría negros, tienen intención de salir de Cuba y secuestrar aviones. Son momentos éstos donde hace su aparición el Ejército de Liberación Latinoamericano que prepara un atentado contra el vuelo de Iberia que hace la ruta de Madrid a San Juan de Puerto Rico, Caracas, Bogotá y Quito. Iberia ya tiene conocimiento y experiencia de amenazas de bomba en sus aviones. Curiosamente en Osaka, Aeropuerto, se descubren armas ocultadas entre el equipaje, a través de rayos X.

En septiembre de l974 salta en algunos medios el caso Humberto, ciudadano, al parecer con personalidad inestable, que viaja por Centro y Sudamérica y que se dice agente del FBI, de la CIA, gerente del hotel Sheraton de Buenos Aires, ingeniero de líneas aéreas, piloto del ejército Usa, técnico de mantenimiento de la Douglas Company y mantenedor de buenas relaciones con individuos militares norteamericanos ubicados en el espacio sudamericano. Este individuo, que se arroga nacionalidades mejicana, argentina, ecuatoriana y norteamericana es reclamado por atraco y robo, y se interesan por él países como Alemania, Suiza, Uruguay, Brasil, Perú y Panamá. El reiterado Humberto es un espécimen que interesa a las líneas aéreas y a la policía por su especial definición respecto de posible actuaciones en el área del tráfico aéreo.

Un salto cualitativo ocurre en enero de l977coincidiendo con el auge de las organizaciones terroristas palestinas, intentando éstas llevar a cabo acciones terroristas en diversos países europeos, instrumentando el secuestro de líneas aéreas nacionales. Surge en esos momentos un “Frente de Rechazo” que constituye un comando terrorista, integrado por un sirio, un iraquí y un palestino, liderados por un tal Ahmed Kalil, a la sazón presidente de la unidad de estudiantes palestinos en El Cairo, y que contaba con la experiencia del secuestro de un avión de Kuwait. Al mismo tiempo se conoce que aviones de líneas alemanas corren el peligro de ser atacados con proyectiles dirigidos, ejecutado por un comando alemán anarquista, que lidera R. Heessller, acompañado por Sternebeck, que usa pasaporte falso y que se ha hospedado en un hotel de la Costa del Sol, España. Acompañan a estos dos sujetos una ciudadana, Schniz, todos ellos reclamados por asesinatos, secuestros y extorsiones, exigiendo a cambio a las autoridades nacionales la liberación de compañeros, terroristas detenidos. Las informaciones dicen que este comando puede usar el proyectil SAM7 con dimensiones de 1450 mm. de largo; diámetro de 70 mm.; y peso, 9,9 kgs. Ese arma, al parecer funciona con espoleta buscadora infrarroja y que reacciona al blanco de la radiación térmica de las partes calientes de la turbina de un avión, y además cuenta con un tiro de precisión de hasta tres kmts. de distancia. Los SAM7 pueden ser lanzados con lanzacohetes o a través de aviones teledirigidos. A finales del año que venimos considerando una compañía aérea inglesa tiene conocimiento de un nuevo modo de operar con ocasión de atentados aéreos. Se trata de presentarse los terroristas en el área de control a efectos de comprobar si suben a bordo todos los pasajeros que han facturado el equipaje, y después abandonan el lugar sin tomar el avión, dejando el “RECADO” en las bodegas.

Otro salto cualitativo en los procedimientos de actuación terrorista contra aviones coincide con el robo en Corea, por una organización terrorista de un mecanismo de tiempo que puede ser utilizado conjuntamente con un explosivo o disparador incendiario, no más grande que una cajetilla de tabaco. ETA, en l978, entre enero y febrero, tiene intención de atentar contra aviones de Iberia, constituyendo un comando, integrado por Mendiluce, Zabalegui, Apala e Iturzaeta, recomendando al mismo tiempo evitar víctimas pasajeros.

A finales de la década de los setenta se conocen modos novedosos de ocultamente de armas y explosivos, entre otros el de una pistola dentro de una radio portátil, introducida en una placa de poliestireno, cubierta ésta con otra placa; así como pistola y dos cargadores en el fondo de las maletas, debajo del forro, cubierto éste con un panel amovible; y granadas de mano en un cartucho de cigarrillos. Después del tratado de paz entre Israel y Egipto llegan las amenazas de Arafat a los intereses americanos, deteniéndose a numerosos árabes que portan pasaportes falsos y explosivos. A partir de ese momento inician ejecuciones terroristas en terminales aéreas, sabotajes y ataques masivos con misiles tierra-aire.