lunes, 11 de junio de 2007

SKINERS

La cultura juvenil skiner surgió a finales de los sesenta del pasado siglo, momento en el que los mods contactan con los rudiboys jamaicanos, que aportarán al movimiento skin la música ska y el reggae y mucho de los atuendos y vestimentas que acompañan a estos rapados.



La música ska es un producto jamaicano resultado de un mix entre el blue americano y la música autóctona jamaicana, exportada por los rastafaris, ubicados en los suburbios de las ciudades inglesas, en la década de los sesenta, inspirada aquélla por Marcus Garvey. Esta música negra y jamaicana se transformaría en Inglaterra, a través de los rudiboys en reggae, también llamada babilónica, en referencia a la Biblia, por invocar a la lucha contra la esclavitud y la vuelta a Africa de los jamaicanos, constituyéndose tanto el ska como el reggae en símbolos e iconos esenciales de liberalización y sublevación de esclavos, promoviendo entre los rastas, en Jamaica, y entre los rudiboys en Inglaterra, un sentimiento radical nacionalista que bordearía el integrismo patriotero, valor éste que incorporaría, con especial sello la tribu juvenil skinheads, haciéndose presente en los suburbios ingleses contra los paquistaníes y cualquier extranjero que ensuciara con su presencia las calles, añadiendo los skiners respecto de los extraños y extranjeros que éstos les robaban sus trabajos, viviendo aquéllos en ghetos, entre basuras, firmando su xenofobia desde entonces con las consignas “sangre y honor”, que expresan limpieza y dominio de la raza blanca. En este orden, entre las músicas que consume la tribu skiner está la OI, el reggae y ska britanico de two tonner y recientemente el hardcore de procedencia belgo-alemana, vinculada a música máquina y señalada como consumo alternativo entre los skiners del cuarto Reich. Entre los grupos musicales preferidos por los skiners se encuentran Estirpe Imperial, El Clan, División 250 y Brutal Attack.



Un antecedente remoto de los skiners fueron estos mods, que en sus inicios eran jóvenes que escuchaban modern jazz, un nuevo estilo de jazz alternativo, y eran jóvenes sofisticados que pretendían vivir a tope, muy motivados en coleccionar música negra americana del tipo blues, soul y el ya citado ska jamaicano. Los mods llevaban flequillo, y gafas oscuras al estilo Elvis Costelo, vaqueros de pata estrecha, cazadora bomber y botas safari, usando de chapas al estilo de los Who para identificar su militancia, decantándose ellos en Gran Bretaña, década de los sesenta del pasado siglo, por la elegancia, prefiriendo el uso del traje y corbata.



Los mods se distinguían en los años sesenta por ir en pandillas vehiculizadas con vespas y scouters encaminándose hacia las costas concurriendo allí a bailes y clubes, para atiborrarse de anfetaminas, enfrentándose desde un principio a la tribu juvenil Rocker, haciéndose eco de sus frecuentes batallas en los medios de comunicación a mediados de los sesenta. Los mods inaugurarían en sus rutas, con vespas y scouters, las ahora denominadas rutas del bacalao y destroyers, siendo reprimidas las bandas de rodadores a través de controles policiales, hecho que determinaría el refugio de éstos individuos en sus barrios, olvidando su indumentaria, sustituyéndola por vaqueros y polos, dando así paso a los hardmods, iniciando éstos sus rutas acompañando a sus clubes de fútbol en el torneo de la liga inglesa.



En España tenemos constancia de presencia de mods en marzo de 1985, enfrentados éstos a un grupo de rockeros en la discoteca Rockola, Madrid, en una madrugada de marzo, y que con ocasión de riña tumultuaria fue muerto un tal Demetrio Jesús, mulato, tildado por los mods como “el negro”, miembro de los rockers, fallecido éste por heridas incisas en varias partes del cuerpo producida con navaja automática, interviniendo la Policía a los dos presuntos autores, Leo y Ángel, estudiantes en la Facultad de Derecho, cazadoras de cuero de colores azul y verde, botas tipo militar, marca Segarra, y emblemática al uso.



La nomenclatura skinhead, usada por primera vez en 1969 en el Reino Unido, sustituye y hereda una tradición de tribus juveniles entre las que destacan los lemonhead, peanunt (ruidosos en motos) y hardmods (chicos de barrio), respondiendo aquella etiqueta a cabezas rapadas y no afeitadas, icono éste que desde su implantación ha permanecido como elemento distintivo de la tribu, enfrentado aquél a la cresta de pelo que enarbolan y esgrimen los punkees, la tribu rival, por excelencia, de los skiners.



Los skiners nacen/surgen en las megaciudades que tienen capacidad para integrar e extranjeros y también a aquellos marginales, mendigos, enfermos y desiguales, sujetos éstos que aquella tribu rechaza a nivel de sentimiento y comportamiento violento, siendo su respuesta única y distintiva en el marco de las tribus urbanas juveniles, que se mueven por otro tipo de interés. Los skiners emergen en conurbaciones de carácter contestatario, violento y radical, superando al resto de las tribus en su posición contestataria y resistente. En este orden, la persecución del extraño es una cuestión sustantiva para un skiner, creando alrededor de su idea y comportamiento una homogeneidad cultural entre los suyos, identificándolos como iguales, más iguales entre sí que en cualquier tribu.



El Rash (Red and Anarchist Skinhead) nace primero en New York 1984 y luego se extiende por Brooklyn en 1988, constituyendo un movimiento antirracista, definiéndose como una organización que rechaza la violencia gratuita y que surge con la motivación de reunir a todos los skiners para limpiar la imagen de esta tribu en relación a su significación nazi, convocando bajo su manto a comunistas y anarquistas, y aquellos jóvenes de esta tendencia, con valores de izquierdas.



Otra familia skinhead, ya citada anteriormente, antirracista, aparece en esa década de los ochenta, etiquetada como red skins, tribu juvenil que fundamenta sus valores en la solidaridad, el antirracismo y el internacionalismo, con bases marxistas y troskistas.



El proceso de maduración de la tribu juvenil skiner arranca en la década de los sesenta del pasado siglo, recabando cierta cultura rastafari en la década de los setenta, con ocasión del contacto continuado con los rudyboys jamaicanos, compartiendo con ellos la cabeza rapada, los tirantes, las botas militares con punta de cuero y también la cultura de la pobreza, constituyéndose junto con los jamaicanos en una tribu interetnica, e intercultural, en definitiva, no nazi. A principios de la década de los setenta, en el Reino Unido, vuelven a renacer los skiners en 1977, con ocasión de la explosión de la tribu juvenil punk y el nacimiento del frente nacional británico situado en la extrema derecha, que está en el momento de mayor expansión y que acoge y recupera a los elementos más reaccionarios del movimiento skiner, inyectando en ellos actitudes nacionalsocialistas, persiguiendo a paquistaníes en los barrios de las ciudades. Es a partir de la década de los ochenta cuando la tribu skiner se divide en escénicos, nazis (bone heards) y rojos (reds skiners). En ésta década de los ochenta surgen los sharps, organización internacional de skiners antirracistas, siendo esta agrupación muy apoyada por skiners vinculados a la música ska.



El movimiento skiner apareció, entre otros motivos, como respuesta al amaneramiento de algunos mods que se acercaron al mundo hippy, dejándose crecer el pelo, vistiéndose con camisa de flores y calzar botines, optando los hardmods y nuevos skiners por extremar y radicalizar el machismo y la bravura, introduciendo en su estética los tirantes, prenda típica de los obreros, y presentar así una imagen dura, viril, corajuda y machista, adoptando de ésta forma una estética que expresaría beligerancia frente a los homosexuales, invertidos y hippies, que serían sus primeros adversarios.



Son situaciones de riego frente a un skiner, ser homosexual, negro, árabe, aficionado al fútbol, exhibir flequillo demasiado largo, llevar calzado o vestir una prenda de determinada marca, y además, si se es rocker, heavy, okupa, libertario, ácrata, melenudo, punky, pringao, pijo, rojo, peludo, drogadicto, delincuente, lesbiana, travesti, ecologista, gitano, inmigrante, prostituta, gay, camello y cualquier grupo o tribu que pretenda rivalizar en la defensa del territorio, singularmente su barrio, su grada de fútbol, su ciudad, y su nación.



Aparte de estos riesgos y situaciones que acompañan, suelen los skiners atacar a voluntarios de la Cruz Roja y realizar en sus rutas de limpieza racias contras la basura, donde se incluye el paquete de prostitutas, gays y negros, dañando al paso el mobiliario urbano y los vehículos que se hallaren en la vía pública, y en ese itinerario, aparte de dañar, provocar alteración de orden público y enfrentarse, buscando, a tribus rivales contrarias.



Los skiners se sienten soberanos en las gradas que ocupan en los recintos deportivos del fútbol, singularmente sus fondos de portería, colonizando, si la directiva de los clubes lo consienten, los laterales, en sus posiciones más altas y alejadas, constituyéndose éstos en verdaderos puntos negros, de auténtico interés para los responsables de seguridad de los clubes y fuerzas del orden. Las gradas del fútbol es uno de los territorios básicos de los skiners y las rutas de otros tiempos en los scouters de los hardmods han sido sustituidos por ingentes desplazamientos en trenes, autobuses y coches particulares, acompañando los skiners a los clubes de fútbol, con los que están identificados, realizando racias en las ciudades adonde se desplazan, añadiendo a aquellos espacios los territorios urbanos limpios, considerados como suyos, entre otros jardines, parques, barrios emblemáticos, zonas históricas y centros históricos, y aquellos otros residuales donde los skiners se reúnen o convocan para beber sus copas, cantar, oír su música, y otros, donde celebran reuniones, preferentemente bunkers, facilitados por viejos nazis o tutores (el mundo skin siempre tiene detrás un tutor).



Desde una perspectiva fenomenológica el escenario que se nos hace más presente ante la perspectiva de un skiner o una tribu de esta índole se resuelve con la ecuación limpieza, orden y acción, constituyendo estos valores o contravalores, según se mire, en la usía que caracterizan a la citada tribu. Cuando hablamos de limpieza en el mundo skiner hacemos referencia al propio sujeto, al grupo o comando, y al entorno más próximo, es decir espacios donde se reúnen para tomar copas o escuchar música y ya en un terreno más mediato, su barrio, percibiéndose ellos como celadores, para que no haya basura, vinculándose este concepto a los hardmods (chicos de barrio), aquellos mods elegantes y limpios, refugiados en los barrios derivado de la presión de excesivos controles policiales. En sus barrios y por la realización de la limpieza, no consentirán, los skiners, la presencia de gentes que ensucien las calles o generen basura, léase, mendigos vagamundos, pobres de solemnidad, cartoneros, putas rancias y pervertidos de la calle; extendiéndose este concepto de limpieza a otras zonas de su barrio, en el espacio de sus rutas, singularmente cuando se dirigen a los centros históricos, coincidentes con los centros urbanos, lugares éstos, que por extensión, son asumidos como suyos, no permitiendo allí la presencia, estancia y residencia de gente de la basura y menos, de extranjeros, que se caracterizan por ser desiguales, singularmente por el color, idioma y religión.



Otra característica para entender al skiner y a la tribu que le cobija, consiste en la actitud que la propia tribu alienta sobre el concepto de Orden, integrando este valor aspectos muy esenciales en esta tribu, como son la disciplina y la camaradería, reflejándose los mismos en su estética, en sus discursos morales, en su lenguaje, en la relación de compañía y amistad, en sus entrenamientos y algunas veces en la estratificación piramidal de algunas de sus estructuras, cuando éstas están organizadas; y referente a la Acción, ésta debe ser siempre violenta, capaz de producir miedo en el entorno y entre gentes adversarias, entre aquellas tribus que se caracterizan por buscar logro de valores distintos, entre ellos punkees, heavys, okupas, etc.



La indumentaria de un skiner consiste en una braga que es una bufanda cerrada que se usa en el ejército para cubrir la cara y ocultar el rostro cuando conviene; cazadora bomber o scouter, siendo los modelos más apreciados la cwv, nzb y ma1; polos oscuros que aportan motivos alegóricos a la violencia o alguna guerra donde son victimizados negros o árabes; cinturones con hebillas de grandes dimensiones y botas militares marca Doctor Martens.



Si la limpieza, el orden y la acción son las características mas definitorias de la tribu juvenil skiner, otro hecho determina la peculiaridad de éstos rapados que defino como iguales frente al extraño, idea ésta que configura a los skiners la calidad de militantes que se estructuran en grupos o comandos, interactuando con un gran feeling y viviendo bajo el paraguas de lo que llamaríamos planteamientos de derechas, donde la solidaridad o la caridad con el extraño nunca son relevantes. Los skiners son los más iguales en la medida que hay extraños, en calidad, diversidad y cantidad, y en este orden, se produce una regla muy evidente, aumenta la presencia, energía y violencia de la tribu skiner cuanto mayor es la diversidad y cantidad de extraños en un espacio.



Desde éstas consideraciones entiendo que para conocer y analizar a los skiners hay que partir de la clave, ya citada, limpieza, orden y acción, conceptos éstos, a la par que valores / contravalores, que concitarán en el mundo skin actitudes, motivaciones, sentimientos y comportamientos, destacando en primer lugar y en el marco de la limpieza el rechazo de la basura, oler a ajo y tener nombre bíblico; odiar a segmentos basuras de la población; perseguir y machacar al extranjero que ocupan sus territorios y que además te roban el trabajo y las mujeres, y por demás reciben ayudas y prestaciones sociales; recorrer la ciudad en grupos de cinco por la noche buscando extranjeros y segmentos de población basura al objeto de restablecer la limpieza y mantenerse felices ante las perspectivas de días ocupados en el desempeño de limpiar, extendiéndose esta limpieza a la literatura basura, quemando librerías con tendencias anarquistas y trosquistas. En segundo lugar y en el marco del Orden, los skiners están de acuerdo que la disciplina y el orden proporcionan fortaleza, significando este discurso con aspectos rúnicos donde continuamente se señalan las palabras “orden, fuerza y camaradería”. A través del orden y la camaradería, los skiners tienen la percepción y el sentimiento de que su paso de tribu por la calle y en la noche produce pánico entre los extraños, disfrutando los integrantes de esta tribu al observar el rostro del miedo en las caras de sus adeversarios, y por último, y en referencia a la Acción, los skiners rechazan el pensamiento, razonamiento y dar vuelta a las cosas, menospreciando a quienes ejerciten estas actividades, apreciando ellos la acción pura y esencialmente si ésta es violenta. Muchas de sus acciones consisten en conseguir banderas con cruces gamadas, obtener viejos uniformes, galones, hebillas de cinturones de las SA, insignias de los panzers con hojas de roble, cruces de hierro, canciones nazis y discursos de antiguos líderes del nacionalsocialismo, estando todos de acuerdo en que cantar es mejor que pensar, y ser de derechas, sentimientos éstos que les proporciona una identidad y disfrute.



Son actividades esenciales de un skiner ensayar miradas asertivas y de odio al extranjero, hablar respecto de ellos y darles de buenas hostias, a la par que disfrutar consumiendo altas dosis de cerveza y whisky, bebiendo ávidamente y buscando bronca de continuo, armándose con bates de béisbol, navajas, sprays, puños americanos, cadenas, munchacos, pitones, etc, llegando algunas de sus acciones violentas a la profanación de tumbas y cementerios.



La tribu juvenil a la que encomienda toda la violencia posible los skiners, son los punkys, y sobre ellos lanzan el mensaje que sigue “sucio punk de ciudad / te voy a dar de palos / no me gusta tu forma / ni tu chupa / ni tus pelos / toma acero / toma acero para tu boca / voy kortandote la kresta / borrando tu A de anarquía / toma acero / toma acero para tu boca” y referente a los sharps dicen el mensaje “ni los putos sharps ni los putos reds skins, solo sois basura, movido por los judíos, los verdaderos skinheads somos los nacionalsocialistas que luchamos por nuestra raza y nación.



La presencia de la mujer en el mundo skiner es muy reducida y escasamente relevante y si aparece como fenómeno es siempre de la mano de un compañero o familiar, no obstante entre aquellas que se significan como integrantes o pertenecientes a esta tribu se observa en relación a su estética el pelo muy corto sin rapar, al uno, resaltando mucho el maquillaje en la línea de los ojos y de las cejas, con pendientes en cada oreja en forma de aro, vistiendo camisas de cuadros Ben Sherman, polos Fred Perry y chalecos y jerseys con cuellos en forma de uve. Las skiners mantienen igual que los varones de su tribu, tirantes, pero éstos con profusos colores y también usan de cazadoras Bomber, Alfa, MA1 y también de la marca Harrinton, prefiriendo ellas el color burdeos y faldas con dos centímetros por encima de la rodilla, en colores negro/gris y también con cuadros escoceses, que usan en alternativa a los pantalones vaqueros y con zapatos náuticos de suela gruesa, tiras de cuero y lazo en el empeine, de colores.